La Sierra Norte de Madrid, los puertos solitarios

Donde la vista se pierde entre montañas y barrancos, los pueblos son pequeños y desperdigados y la naturaleza alcanza su mayor dimensión… allí está la Sierra Norte.
La Sierra Norte de Madrid, los puertos solitarios
La Sierra Norte de Madrid, los puertos solitarios
Pablo Bueno
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Sirviendo de límite entre las provincias de Madrid y Guadalajara, existe esta cadena montañosa que, perteneciendo al Sistema Central, dispone de orografía y caracteres propios que la distinguen muy claramente de sus vecinas sierras de Ayllón y Guadarrama.

El Madrid Rural

La explosión del turismo de aventura y la gran difusión de los establecimientos rurales hosteleros, han convertido a esta comarca natural en el punto de mira de las administraciones que han decidido apoyar diversos planes de actualización, viendo mejorada su infraestructura de carreteras y de servicios sociales. Esto ha conseguido llamar la atención del turismo de fin de semana, que se ha fijado en estas tierras donde se mantenían muy bien conservados los valores ecológicos y las costumbres sociales y gastronómicas.

Entre aguas

En las gargantas y barrancos de la Sierra Norte, existen infinidad de cursos de agua que, durante siglos, han excavado el terreno por donde discurren. Aprovechando estas depresiones naturales se han construido retenciones de agua, aprovechando cursos tan importantes como los del Lozoya o Jarama, que garantizasen el abastecimiento de la ciudad de Madrid: el Atazar, el Villar o Puentes Viejas, son embalses que guardan muy buena armonía con el paisaje, ya que el muro de contención se ha situado en un estrechamiento de la vaguada, resultando así de menores dimensiones, ofreciendo menor impacto visual.

 

Punto de partida

Partimos desde Horcajo de la Sierra superando una antipática rampa que nos lleva hasta un cruce: giramos a la derecha y nos dirigimos hacia Madarcos, población a la que entraremos en ligero ascenso. Dejando atrás la pintoresca iglesia de esta población (las llaves las tiene el párroco que vive en el pueblo si quieres efectuar una visita) disfrutamos de una carreterilla plagada de toboganes y curvas enlazadas que nos invitan a rodar "a plato".

Llegamos a La Nava y desembocamos en una carretera más importante, girando a la izquierda en dirección a la sierra que ya vemos de frente. Tras ascender un pequeño puertecillo nos metemos de lleno en el valle del río Cocinillas que, muy pronto, atravesaremos por un singular puente de piedra. Una costosa subida nos lleva hasta un cruce inesperado que resolveremos girando a la derecha en dirección a Paredes de Buitrago. Atravesamos una vaguada y disfrutamos de una campa empradizada en la que descubriremos, a nuestra derecha, algunos nidos de artillería sobrevivientes desde la última contienda militar española.

Ruta de embalses

Al llegar a Paredes de Buitrago, sin entrar en el pueblo, giramos a la derecha hacia Manjirón, por una carretera completamente nueva que nos hará olvidar el "traqueteo" de los 5 últimos kilómetros. Ascendemos durante un corto tramo y nos dirigimos hacia el muro de coronación de la Presa de Puentes Viejas, que nos recibe entre las praderas de césped cultivado del poblado que la acompaña: hay un semáforo en el acceso, seguido por un tramo de unos 200 metros de pavé.

Volvemos a escalar suavemente hasta llegar a Manjirón, población que atravesaremos, dejando a nuestra izquierda un vistoso Lavadero Público (restaurado), construido con piedra de sillería y fiel representante de la arquitectura histórica de la comarca.

Descendemos rápidamente hacia el fondo de la vaguada donde se encuentra nuestro siguiente embalse: el de El Villar, al que llegaremos después de girar a la izquierda en el cruce que nos conduce hasta Cervera de Buitrago.

Pasamos sobre el muro de coronación del apresamiento de El Villar y volvemos a ascender, ahora de manera notable, hasta llegar a la entrada de Cervera; despreciamos la visita a esta población y giramos a la izquierda para continuar la subida hasta Robledillo de la Jara.

En la misma entrada de Robledillo nace a nuestra derecha una pista asfaltada que asciende fuertemente. ¡Muy importante!: esta carretera no aparece en la mayoría de los mapas ya que es una pista forestal y no pertenece a la red del Estado. Sigue fielmente nuestras indicaciones para identificarla.

Kilómetros de soledad

Tomamos la carretera forestal de La Puebla y apretamos los pedales para emprender la dura subida, de algo más de un kilómetro, que nos llevará hasta el collado de la Fragüela, reconocible por el repetidor de televisión sito en su cumbre. En el mismo collado aparece a nuestra derecha un ramal que se dirige al pueblo de El Atazar (por pista de tierra). Te recomendamos que asciendas una veintena de metros en dirección al repetidor para ganar la divisoria del collado y poder disfrutar de una de las mejores vistas de la presa del Atazar, la de mayores dimensiones de la Comunidad de Madrid.

Nuestro itinerario continúa en dirección a La Puebla, sumergiéndonos en un frondoso pinar y contemplando las grandes montañas de la sierra. De momento podemos disfrutar de algunos metros de descenso pero, a partir de ahora viene lo más duro -y bonito- de la ruta.

La carretera discurre por la ladera izquierda del arroyo de la Puebla que, a lo largo del tiempo, ha esculpido un espectacular barranco que nos acompañará durante muchos kilómetros.

El momento cumbre llega cuando descendemos hasta el arroyo del Riato, en el fondo del valle que preside la gran mole rocosa de Peña la Cabra (1.834 m.). La carretera gira completamente a la derecha para iniciar la subida por la otra ladera del barranco superando rampas del 14% de pendiente. Salimos de la angostura dejando a nuestra derecha la pradera que marca el Collado Grande.

Cuando, después de varios kilómetros solitarios, sin atisbo de civilización alguna, llegamos a La Puebla de la Sierra (antiguamente se llamaba La Puebla de la Mujer Muerta) podemos afirmar que estamos en la capital del fin del mundo. Esta paradisíaca población, centro geográfico de la Sierra Norte, hasta hace muy pocos años, se quedaba aislada por la nieve durante los meses de invierno. Sin ninguna duda es el lugar donde se conservan las mejores reliquias de arquitectura popular: casas de una planta con pajar en lo alto, muros de lajas de piedra, cubiertas de teja de piedra...  Es frecuente ver enlucidos con cal y puertas y cancelas de corral fabricadas con costeros de pino.

El Puerto de la Puebla

La ascensión a este puerto, también llamado puerto de Cerro Montejo, no reviste mayor dificultad que el desnivel salvado "de golpe" en las curvas finales de la ascensión. Es un puerto cómodo y pintoresco donde poder emplearse a fondo con los desarrollos. La cumbre coincide con uno de los mejores miradores de toda la Sierra Norte y merece que le dediquemos unos minutos. El descenso del puerto se hace de forma cómoda y, antes de lo que hubiéramos deseado, entramos en Prádena del Rincón, donde encontraremos uno de los más bellos templos románico-mudéjar  de nuestro país.

Ahora giramos a la derecha y recorremos los escasos dos kilómetros que nos separan de Montejo de la Sierra. Sin llegar a entrar en esta población giramos a la izquierda y ascendemos en dirección a Horcajuelo de la Sierra. La iglesia gótica de esta población serrana nos sirve para tomar aliento antes de afrontar la última dificultad del itinerario: sin apenas haber salido de las calles de Horcajuelo de la Sierra comenzamos a percibir en las piernas el rigor de las primeras rampas del Collado de Campadales.

Es una "tachuela asesina" que nos sorprende con dos kilómetros de subida continua, con más del 7% de pendiente media y rampas del 9% de inclinación. Desde la cumbre apenas tendremos que tocar los pedales hasta llegar al cruce que marca el final de nuestra ruta.

 

Km

Referencia

Observaciones

Altura

0

Horcajo de la Sierra

Salir dirección Montejo

1067

0,8

Cruce

Girar dcha. a Madarcos

1113

3,3

Madarcos

Continuar

1061

5,7

La Nava, cruce

Girar izq. a Prádena

1053

8,4

Cruce

Girar dcha. a Paredes

1071

12

Cruce

Girar dcha. a Lozoyuela

1010

17,8

Cruce

Girar izq. a Manjirón

1035

18,8

Manjirón

Continuar

1012

21,2

Cruce

Girar izq. a Robledillo

945

22,3

Embalse de El Villar

Continuar

943

26

Cruce en Cervera

Girar izqu. a Robledillo

944

29

Robledillo de la Jara

Girar dcha. a la Puebla

1042

30,8

Coll de la Fragüela

Girar izq. a la Puebla

1143

35,5

Río Riato

Rampas del 14%

1029

47,6

Puebla de la Sierra

Atravesar pueblo

1161

56,3

Pto.de la Puebla

Descender a Prádena

1636

66

Prádena

Girar dcha. a Montejo

1112

68

Montejo de la Sierra

Girar izqu. a Horcajuelo

1152

70

Horcajuelo de la S.

Atravesar pueblo

1145

72,2

Coll Campadales

Descender a Horcajo

1305

74,4

Cruce

Girar dcha. a Horcajo

1113

75,2

Horcajo de la Sierra

FIN

1067

 

Collado de la Fragüela 1.143 m

Esta pequeña tachuela nos sirve para introducirnos en la pista forestal asfaltada que comunica Robledillo de la Jara con La Puebla de la Sierra. En realidad se trata de la antigua subida a un repetidor de radiofrecuencia, sobre la que se ha trazado la moderna carretera. Desde el comienzo se empina hasta el 8% de pendiente para descender ligeramente hasta atravesar una pequeña vaguada, a continuación una subida mantenida de 500 metros casi al 9% y un descanso posterior de otro medio kilómetro antes de afrontar el muro final que se inclina hasta el 12%. Es asfalto es malo y hay que elegir bien la trazada, lo que añade dureza al itinerario.

Collado Grande 1.085 m

A mitad de camino entre Robledillo y La Puebla atravesamos el barranco del río Riato: un paisaje espectacular único en la Sierra Norte. Justo al salir de la angostura aparecen la sucesión de rampas que nos llevan hasta la cota más alta de este pequeño collado. Si no vamos prevenidos las últimas rampas del 14% se nos pueden atragantar.

La Puebla 1.636 m

Este puerto, desconocido para la mayoría, esconde uno de los paisajes más espectaculares de todo el Sistema Central. De las dos vertientes la más dura es la Sur (La Puebla de la Sierra) que, comenzando de manera suave, se inclina hasta el 14% en los kilómetros finales, coincidiendo con una sucesión de curvas muy cerradas.

La vertiente de Prádena (Norte) es más suave y sólo, entre los kilómetros 5 y 6, llega hasta el 9% de pendiente.

Collado de Campadales 1.305 m

Para terminar la ruta debemos superar en los kilómetros finales este muro que, atacándolo desde la vertiente de Horcajuelo de la Sierra (Este) tiene una pendiente media superior al 7%. No alcanza la entidad de puerto pero, a poco que nos descuidemos, podemos sucumbir a la dureza de sus rampas.

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