Prueba: Colnago V1-r

Lucir el logo de Ferrari no es algo de lo que muchos puedan presumir. De la estrecha colaboración entre dos mitos, Colnago con sus 60 años de historia y la exclusividad de la marca de Maranello, nace esta V1-r. Lucir el logo de Ferrari no es algo de lo que muchos puedan presumir. De la estrecha colaboración entre dos mitos, Colnago con sus 60 años de historia y la exclusividad de la marca de Maranello, nace esta V1-r.
Sergio Palomar / Fotografía: www.cesarlloreda.com -
Prueba: Colnago V1-r
Pruebas de bicicletas

Puede parecer una mera cuestión de apariencias, sin embargo, el logo de la legendaria firma automovilística implica que nos vamos a encontrar un plus en la construcción de una bici en la que el equilibrio de cualidades se convierte en bandera. De entrada la V1-r ya es una bici controvertida desde un punto de vista que rompe con la esencia de las máquinas de la firma italiana para lanzarse sin tapujos hacia el camino de la evolución. Lo hace al prescindir de la clásica construcción de tubos y racores o al introducir sin miramientos una atención hacia la aerodinámica que queda patente en la forma truncada de sus tubos o el empleo de frenos de montaje directo.

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No sólo para superdeportistas. La V1-r pone la deportividad y un tacto 100% Colnago al alcance de cualquier tipo de ciclista, siempre dispuesta a cualquier cosa que le pidas.

Sin embargo, más allá de los aditamentos técnicos, donde realmente está el valor añadido es en que no deja de ser una Colnago de pura raza. Algo que percibimos tras tan sólo unos kilómetros pedaleando con ella. Rígida a la hora de transmitir la potencia a la rueda trasera, algo especialmente importante en este caso ya que se evitan roces en el freno trasero pero a la vez resulta una bici muy fácil de llevar, poco agresiva de posición y con ángulos que tienden hacia la tranquilidad. Ello no es impedimento para que, a la hora de poner vatios en los pedales, la bici responda con presteza o nos deje trazar las curvas en cada bajada con absoluta precisión, incluso en firmes irregulares en los que las ruedas siguen dibujando el terreno. Un equilibrio entre cualidades dispares que no es algo que se consiga de la noche a la mañana, sino que delata el intenso trabajo de ingeniería para dar con el adecuado laminado de la fibra de carbono y las secciones de tubo ideales. Como nos suele gustar decir, de esas bicis que las sientes finas, no percibes extraños y todo resulta inusualmente fácil. Quizás podría ser más radical, buscando una experiencia pura de bici de competición, pero entonces seguro que perderíamos esa magia capaz de poner al alcance de muchos unas sensaciones habitualmente al alcance de muy pocos.

Paso adelante

A las Colnago muchas veces se les cuelga la etiqueta de bicis clásicas y ancladas en el pasado, con poco que ofrecer más allá del nombre y la cuidada elaboración que va detrás. Esta V1-r es un buen ejemplo con el que dejar atrás prejuicios y darnos cuenta de que tradición e innovación pueden ir de la mano. La elaboración monocasco de su bastidor ya supone una ruptura con los tradicionales racores que siempre han sido seña de identidad de la marca. No se deja de lado la aerodinámica, cada vez más necesaria en una máquina de altas prestaciones, optando para sus tubos por perfiles NACA, las recomendaciones de la agencia aeronáutica norteamericana, pero truncados para mantener a raya el peso y lograr una óptima rigidez además de mantener las propiedades frente al viento en un mayor rango de situaciones. El resultado de este diseño, aunque siempre sutil, es una bici que se siente rápida a alta velocidad de crucero, es decir, no tenemos que estar constantemente relanzándola para mantener un ritmo veloz.

Suma de cualidades

De la V1-r nos llama la atención su peculiar caja de pedalier, de considerables dimensiones para ofrecer a los tubos que allí confluyen un punto sólido de anclaje. Solemos encontrar sistemas press fit con las cazoletas de los rodamientos directamente embutidas en el cuadro, que si bien es un sistema ligero y sencillo, su mantenimiento resulta más complicado que en los tradicionales de rosca. Para tener las ventajas de ambos sistemas, Colnago emplea el suyo propio ThreadFit82,5 que cuenta con una caja de pedalier ancha que ofrece buen apoyo a las bielas y rodamientos de generosas dimensiones aunque con diámetro interno de 24 mm, roscados al cuadro para facilitar el montaje y desmontaje. La rigidez conseguida, sin ser sobresaliente, queda patente en la buena respuesta de la bici ante las arrancadas y ausencia de roces en el freno trasero, un aspecto crítico con el sistema de montaje directo. Sólo los ciclistas de mayor potencia pueden echar en falta un punto más de solidez en esta zona.

Sobre seguro

De factura propia también son las ruedas, unas Colnago Artemis CW30CL. Como podemos deducir de su nombre, con una polivalente llanta de carbono de 30 mm de perfil para cubierta. Se perciben muy ligeras, por lo que consiguen dar a la V1-r el punto de vivacidad con el que no cuenta por su geometría, mostrándose además sólidas en los apoyos laterales y por tanto precisas en las trazadas. El único pero que destacaríamos es la ausencia de cualquier tipo de tratamiento en la banda de frenado que mejore este punto, siempre crítico en ruedas de carbono. Nos ha gustado encontrarnos con unas cubiertas firmadas por Veloflex, marca de la que conocíamos sus exquisitos tubulares. No muy lejos andan estas Corsa construidas con la misma técnica y cuya flexibilidad aporta un gran agarre tanto en curva como en retención, a la vez que mucha información sobre el terreno que pisamos de forma que conseguimos plena confianza a la hora de lanzarnos por un puerto con la seguridad de poder tumbar, en carretera seca, casi hasta el infinito.

Echa el ancla

L o s frenos son una de las principales fuentes de resistencia al viento de una bici. Para ocultarlos en la medida de lo posible, Shimano desarrolló los modelos de montaje directo, mucho más estilizados e integrados en la estructura. Esta V1-r emplea este sistema, aunque con puentes de factura propia. Aparentemente son robustos y no ofrecen flexiones, pero no sabemos si por las zapatas empleadas o por la ausencia de tratamiento en la pista de frenado de la llanta, no logramos durante toda la prueba contar con una buena potencia y modulación a la hora de parar la bici. Sin duda hubiéramos preferido que Colnago montase los originales de Shimano, cuya eficiencia está más que probada, para terminar de vestir a un equipamiento 100% Dura-Ace. De todas formas, podemos optar por una solución más radical ya que Colnago dispone de versión para frenos de disco de este modelo, con lo que olvidamos de un plumazo cualquier problema en ese aspecto.

GEOMETRÍA

Tratándose de una bici italiana, siempre con la deportividad en mente, resultan atípicas las cotas empleadas en este cuadro, marcadas por la amplitud. Lo podemos ver tanto en unas vainas largas como en el relajado ángulo de dirección. La suma de ambas medidas tiene repercusión directa en la longitud total de la bici, cercana al metro. Amplia pero en el límite para mantener una cierta agilidad. El comportamiento en carretera es el esperado primándose la estabilidad, por lo que su conducción resulta muy intuitiva y por tanto, apta para un gran número de ciclistas. Es alta de dirección, por lo que, aun teniendo mucho espacio sobre el tubo horizontal, no pone al ciclista en una posición radical.  

EL JUICIO

A hora que todas las marcas tratan de encasillar sus modelos dentro de un tipo concreto de bici, resulta un placer encontrarse con una que va por libre y que hace bien prácticamente lo que le pidamos, sin importar el terreno. Salvo el mencionado lunar de la frenada, achacable a un componente y no a la bicicleta en sí, la V1-r la hemos degustado como si de un buen vino se tratara, ya fuera apretando con ganas o en un rodar relajado. Admite cualquier uso y por tanto hace posible que un amplio elenco de ciclistas puedan llegar a formar parte de ese selecto grupo de usuarios de una máquina con la firma de Ernesto Colnago en su tubo horizontal, algo que se ha convertido en una señal de clase con el paso de los años. Viendo el fino resultado sobre la carretera que muestra la Colnago V1-r, estamos seguros que continuará siéndolo durante al menos otros sesenta más.

COLNAGO V1-R

Cuadro

Cuadro V1-r monocasco

Horquilla V1-r monocasco

Tallas 42s, 45s, 48s, 50s, 52s, 54s, 56s, 58s

Colores Blanco, negro/rojo, negro, negro/blanco, negro/amarillo

Transmisión

Bielas Shimano Dura-Ace 50-34

Desviador Shimano Dura-Ace

Cambio Shimano Dura-Ace

Mandos Shimano Dura-Ace

Cadena Shimano Dura-Ace

Ruedas

Ruedas Colnago Artemis

Casete Shimano Dura-Ace 11-25

Cubiertas Veloflex Corsa 700x23c

Frenos Colnago b1-r

Componentes

Manillar Colnago HB-01

Potencia Colnago Nemesis

Tija Colnago V1-r

Sillín Selle Italia SLR

Cifras

Peso Total 6,690 kg (sin pedales)

Precio 8.986 €

Distribuidor MyrcoSport S.L., 93 411 94 58

Página web de Colnago

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