Entrevistamos a Rui Costa: “Mi apuesta son las carreras de una semana y los Juegos Olímpicos”

El portugués estrena paternidad y matrimonio en una temporada donde dejará más de lado sus ambiciones en la general del Tour de Francia para centrarse en las clásicas y las carreras de una semana. La París-Niza que empieza el domingo es su primer gran objetivo en el camino hacía Río y habla también de la posible llegada de Vincenzo Nibali al Lampre.
Ainara Hernando -
Entrevistamos a Rui Costa: “Mi apuesta son las carreras de una semana y los Juegos Olímpicos”
Entrevistamos a Rui Costa: “Mi apuesta son las carreras de una semana y los Juegos Olímpicos”

¿Cómo ha empezado el año?

Bastante bien, he trabajado mucho en casa, como todos los años. Me gusta siempre hacer bien el trabajo en invierno porque estoy convencido de que es muy importante para toda la primera parte de la temporada. Esta temporada la he empezado en Dubai, el año pasado empecé en Omán y el haberme adelantado me ha dado un punto más que ya lo noté en Omán –acabó quinto-. Lo he hecho con la idea de llegar mejor a la París-Niza. Tengo un buen rodaje en las piernas

¿Has cambiado algo en tu preparación invernal?

No, siempre hago lo mismo. Además este invierno no ha hecho mal tiempo y he podido hacer todo el trabajo que quería sin problemas.

Y eso teniendo un niño y habiéndote casado.

¡He hecho todo de golpe y así ya se ha terminado!

¿Cambia mucho la vida ser padre?

Cambia porque da más trabajo pero luego te trae mucha felicidad. Antes de venir aquí a hacer la entrevista estaba hablando por Skype con ellos y me da mucha alegría mirarlo, hablar con él y verlo sonreír. Pero quien trabaja de verdad en eso es mi mujer. Carla es una gran mujer y una gran madre. Comprende lo que es la vida de un ciclista y sabe del sacrificio que hago diariamente entrenando y que debo descansar. Ella tiene que dormir en una habitación y yo en otra porque el niño debe comer cada tres horas. Será cuestión de meses pero tenerla a ella es vital. Pero pasará rápido y ahora tengo que disfrutar de la vida de ciclista. Con 38 años cuando lo dejé habrá más tiempo para todo.

¿Y no hace que tengas más ganas de quedarte en casa?

No, la verdad que no porque al final el ciclismo te tiene que gustar, lo tienes que vivir y disfrutarlo. Cuando tienes eso en la cabeza y si has trabajado en invierno para empezar la temporada,  tienes ganas de correr. Estos son nuestros objetivos. Además, hoy en día con internet y skype…es más fácil. Antes apenas podían hablar por teléfono y ahora puedo verlo. Tiene tres meses y cuando me mira por la cámara ya sonríe, ¡es la leche! Muy bonito.

¿En qué momento de tu carrera te ves?

Este año por lo menos entrenando y todo, no sé si ha sido por casarme o tener un hijo, pero ya casi tengo 30 años y esa no es una edad de joven…aunque tampoco de viejo. Tengo las ganas igual, mucha ilusión de hacer cada vez mejor las cosas. Me noto más maduro, más fuerte, con más resistencia.

¿Ayuda esa experiencia que vas adquiriendo con los años?

Sí, es muy importante y cada vez más. Te deja tranquilo en momentos que a veces parece que te va a salir una cosa en carrera y te viene otra. Ahora con tantas carreras y tantos años te abre los ojos en muchas situaciones.

¿Cuál va a ser tu calendario?

Será un poco parecido a otros años. Mi apuesta tiene que ser cada vez más por carreras que son mejores para mi, las de un día y una semana. El Tour me gusta hacerlo, quiero ver hasta donde puedo llegar pero los dos últimos años ha sido difícil comprobarlo. También lo correré pero no sé con qué expectativas. Iré con otra mentalidad porque después están los Juegos Olímpicos, que es el objetivo principal del año. El Tour es la mejor carrera para prepararlos.

¿Te has sentido devorado por el Tour?

No he tenido mucha suerte los últimos dos años. En 2014 estaba siempre luchando entre los diez primeros pero había muchos cambios de temperatura, un día llovía, otro hacía calor…cogí una bronco-neumonía y no pude seguir. El año pasado con la montonera que hubo a 80 km/h me pegué un buen golpe. Las ganas de seguir fueron más fuertes que yo pero llegó un momento que no podía luchar más por un sueño que me gustaría intentar nuevamente, ver hasta dónde puedo llegar.

¿Entonces, irás con expectativas diferentes?

Sí. Porque la primera semana es fatal y en el Tour hay que tener la experiencia de correr varios para saber dónde tienes que estar, tener calma. Cuando cambie de equipo fue porque Lampre me ofrecía algo que Movistar no me podía dar, liderar el equipo en el Tour y durante todo el año. Este año mi mentalidad es pasar la primera semana y luego ver con calma. No tengo una idea clara.

¿Y de esas carreras de una semana que señalas como objetivo, en cuáles te gustaría brillar?

No hay muchas en mi calendario, solo tengo cuatro: París-Niza, País vasco, Romandía y luego, o bien Dauphine o Suiza. La que veo menos es País Vasco, ¡es que es muy agresiva! Tiene muchas pendientes, repechos muy duros y muy explosivos para mi. Aunque el año pasado me alegré mucho terminar entre los diez primeros –fue séptimo-. Lo tomo como un reto muy importante que he conseguido porque hay mucha clase de corredores, casi los mejores están ahí, y es una carrera brutal donde se vive el ciclismo totalmente diferente de cualquier parte del mundo. Este año pasa por ir nuevamente pero es muy dura. En las otras tres si quiero hacerlo bien.

¿Y las clásicas?

Sí. País vasco es la mejor preparación para las Ardenas. La Amstel y la Lieja son las dos que me gustan. El año pasado, tras haber hecho cuarto en las dos, me ha dejado con expectativas. Es mi motivación para trabajar y me gustaría mucho ganarlas.

¿Te acuerdas mucho de Florencia?

¡Me acuerdo más del maillot! (ríe) No, la verdad que hay veces que lo miro. Lo tengo en casa colgado, como los de la Vuelta a Suiza y otros pero ése es el más especial. Cuando estoy en casa a veces me da por mirarlo y son momentos que me da por llorar porque fue algo enorme. Quizá lo más grande de mi vida. En alguna ocasión hablando con mi mujer debatíamos sobre qué era más grande, ella decía que los Juegos Olímpicos pero yo tengo claro que es el mundial. Tener ese maillot, el arco íris…casi no hay palabras para describirlo

Y sobre todo aquel Mundial. Tan espectacular, tan duro, la lluvia…

A mi se me dio un día perfecto, aunque llovía. Tenía muy buenas piernas. Creo que es el día que más horas he estado encima de la bici pero yo estaba en el día perfecto, el momento correcto y la hora perfecta. Aunque no fue hasta que atacó Nibali que no me di cuenta de lo bien que estaba. Luego me pegué un buen susto cuando Urán se cayó de delante de mi. Tuve la suerte de que su bici no impactó contra mi. Después lo que me costó atrapar a Purito…

¿De pequeño soñabas con ser Campeón del mundo?

No. A lo largo de los años, cuando iba subiendo escalones en la bici me di cuenta de los valores del ciclismo. Cuando llegué a Caisse d’epargne estaba en un mundo diferente, corriendo las mejores carreras del mundo. Eso para mi era lo principal. Me acuerdo llegar la primera vez a Pamplona, mirar a Pablo Lastras, principalmente a Valverde, a Purito…eran corredores fantásticos. Para mi eso era el sueño, hacer las carreras que miraba por la tele cuando era amateur. Empecé a ganar en Dunkerque y entonces iba soñando en hacer algo más, después gané en suiza, etapas en el Tour…y entonces, cuando estaba en el pelotón me acuerdo de mirar a Ballan con el maillot de Campeón del mundo, después a Evans…¡buff!, solo mirar el maillot me relucían la mirada. Se me ponía un brillo especial en los ojos.

¿Qué sueños quedan por cumplir?

Llevo los ribetes de Campeón del mundo en los brazos pero quiero más. No soy de marcarme cosas. Alguna clásica ya me gustaría, claro, y luego hay retos, pero no soy mucho de pensar en lo que quiero conseguir, vivo el día a día. Primero el trabajo, la preparación y estar bien. Porque cada vez el calendario es mas específico. Las carreras a las que vas tienes que estar bien. Un corredor que esta acostumbrado a ganar si no lo hace, la motivación en casa es difícil. Lo principal es la ilusión.

La temporada acaba de comenzar pero ya hay rumores que sitúan en Lampre a Vincenzo Nibali el año que viene

Me lo han dicho y lo he escuchado por ahí pero creo que son todo especulaciones. Yo también tengo un solo año de contrato, termino este 2016 pero por ahora estoy bastante tranquilo.

¿Te gustaría que fuera tu compañero de equipo?

No habría ningún problema. No es que me quitaría espacios pero yo también tengo equipos interesados y tendría que mirarlo. El calendario que me darían y esas cosas. Pero por ahora estoy tranquilo, el equipo ha hecho muchas cosas por mi y por ahora estoy bien, no me preocupa.

Te recomendamos

Euskadi te espera. Pero, ¿cuál, de entre sus diferentes caras, es tu favorita? No es ...

El DS 7 Crossback es el primer coche desarrollado desde cero por la marca premium fra...

La marca suiza presenta tres chaquetas técnicas, de la colección Mille GT, para comba...

Un espectacular duelo tierra-aire entre el Kia Stinger GT y un Airbus Helicopter AS 3...