17º etapa. Carlos Sastre apaga la cobertura de los hermanos Schleck

El abulense ha ganado la etapa reina del Tour y se ha vestido de líder con casi un minuto y medio de ventaja respecto al mayor de los hermanos luxemburgueses
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17º etapa. Carlos Sastre apaga la cobertura de los hermanos Schleck
17º etapa. Carlos Sastre apaga la cobertura de los hermanos Schleck

Fotos: Tim de Waele

"He recibido unos 600 mensajes en el móvil". Frank Schleck presumía el segundo día de descanso, el pasado lunes, durante la rueda de prensa mientras, orgulloso, mostraba su maillot amarillo. En una esquina, sin apenas meter ruido, Carlos Sastre se preguntaba a sí mismo: "¿600? Yo menos, de los amigos de siempre". Tapado. Como siempre ha vivido. De joven, a rebufo de su cuñado, el "Chaba" Jiménez. Después, con Tyler Hamilton. El año pasado ante Contador y Rasmussen. A pesar de su espectacular escapada camino del Aubisque, los dos le superaron y su intento pasó desapercibido. En la segunda fila. En mensajes, el abulense no superó al mayor de los hermanos luxemburgueses. En Alpe d'Huez sí. A ellos y al resto de sus máximos rivales. El corredor oculto que ha roto el Tour más apretado de los últimos años. El que pasa desapercibido. El que se ha despegado del minuto que separaban a los cuatro primeros clasificados de la general. Provocó un estallido que dejó sin cobertura a Frank Schleck.

 

Cercanos a las cimas del Galibier y de la Croix de Fer, en lo más alto de los picos alpinos de Francia están situados dos glaciares. Nieves perpetuas que petrifican a los visitantes. En Alpe d'Huez no había nieve, pero Sastre congeló a sus contrincantes. Dos intentos le hicieron falta al abulense para salir del eclipse. Su primer ataque fue demarrado por Denis Menchov. El ruso sufrió en las primeras rampas de la última ascensión, pero consiguió reengancharse a los favoritos. La segunda embestida de Sastre no pudo responderla nadie. Se cargó de batería y puso rumbo a la meta. Pronto, desapareció de la vista de Franck Schleck. Y de Andy. Y de Cadel Evans. Helados. Inmersos en el glaciar. Sin cobertura. Le restaban trece kilómetros. Era la gesta soñada. Utópica. Pero no imposible. En dos kilómetros sacó 25 segundos de ventaja. Pedaladas de gloria. Y de oro.

 

Conforme avanzaba metros, aumentaba sus diferencias. Por detrás, el maillot amarillo de Franck Schleck temblaba. Cogía alas y escalaba en solitario en Alpe d'Huez. En busca de Sastre. La prenda tuvo que acelerar. El abulense abría hueco. Pero los Schleck no querían desprenderse del color del sol. Corrieron detrás de él. Tanto, que atacaron a su propio compañero. Los cambios de ritmo del líder hicieron que Alejandro Valverde y los luxemburgueses disfrutasen de unos metros de distancia. Todos contra Sastre. Incluso su propio equipo. Hasta que llegó Bjarne Riis. Calmó la revolución familiar y los Schleck pasaron a un segundo plano. Hoy, ellos debían pasar desapercibidos. La gloria estaba solo reservada para Carlos Sastre.

 

Samuel Sánchez con los mejores

A falta de cinco kilómetros para el final, Carlos Sastre ya contaba con una ventaja que superaba los dos minutos respecto a Evans, Khol, Menchov, Valverde, los Schleck y un Samuel Sánchez que se amarró a la rueda de los favoritos. Quedaba el arreón final. El último esfuerzo. La victoria estaba en el bolsillo. El amarillo comenzaba a posarse sobre su piel. Entre las curvas del Alpe d'Huez, y a pesar de la vegetación, Sastre encontró cobertura. Y gas. Ni los acelerones de Bernhard Khol, ni el cambio de ritmo de Efimkim consiguieron rebajarle un solo segundo. Los Schleck ocuparon su posición natural y saltaron a los últimos intentos de ataque, de Menchov, de Valverde. Equipo ordenado.

 

Como lo habían demostrado hasta los pies del Alpe d'Huez, con el galgo Cancellara imponiendo su ritmo y Kurt-Arle Arvesen eliminando rivales en la Croix de Fer. Juntos consiguieron que la escapada que se formó al inicio de la etapa no contara con diferencias que superaran los ocho minutos. Rubén Pérez, Stefan Schumacher, Rémy di Gregorio y Peter Velits no tenían permitido ser protagonistas. El día estaba reservado para la gloria de Sastre. Todos fueron cayendo antes del último ascenso. El último, el corredor del Milram se quedó sin cobertura en el valle que separaba los dos últimos grandes puertos de este Tour de Francia. Unos kilómetros antes que Frank Schleck.

 

 

Carlos Sastre ha grabado sus siglas con tinta de oro en Alpe d'Huez. Su nombre luce ya junto al de Joaquim Agostinho, en la decimoséptima de las 21 curvas del puerto. Ahora su teléfono sí que echa humo, todo lo contrario que el de Frank Schleck. Mañana, el luxemburgués recibirá menos mensajes. El primer maillot amarillo de Carlos Sastre se lo impedirá. Con 33 años, el del CSC ha tocado el cielo. La gloria. En el podium, Michael Douglas le enfundó la camiseta de líder. De cine. La mejor forma de acabar una gran película. Condecorado con el Óscar del ciclismo.




El video del ataque de Sastre en Alpe D´Huez





- Clasificación de la 17º etapa

- Clasificación general

- Clasificación de la montaña

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