5º etapa. El mejor baile de Cavendish

El británico del Team Columbia estrena su palmarés en el Tour de Francia y Valverde protagoniza el susto de la jornada con una caída sin consecuencias
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5º etapa. El mejor baile de Cavendish
5º etapa. El mejor baile de Cavendish

Fotos: Tim de Waele

Antes de forjar sus piernas por las carreteras, Mark Cavendish era bailarín. Su especialidad eran los bailes de salón. Pero los espacios cerrados le agobian. Le anulan. Pronto se dio cuenta de que lo suyo era bailar en exteriores. Hoy ha abandonado definitivamente las cuatro paredes que le atormentaban y ha trasladado su espectáculo a las calles de Châteauroux. Allí nació el popular actor Gérard Depardieu. Cuna de artistas. Cavendish ha elegido el mejor sitio para su exhibición, y lo ha hecho encima de su bicicleta, sin zapatos ni chaqué. Con el renovado maillot del antiguo High Road, rebautizado como Team Columbia. Hace años que cambió los pasos de danza por pedaladas y es ahora cuando ha ofrecido su mejor baile.

 

Pero su espectacular 'show' estuvo muy cerca de truncarse. El francés Nicolás Vogondy aguantó en cabeza de carrera, tras formar parte de la fuga del día, hasta los últimos cincuenta metros. Antes de cruzar el arco del último kilómetro se había desquitado de sus compañeros de aventura Lilian Jegou y Florent Brard. Trío de franceses. El pelotón se había comido a los dos últimos, pero Vogondy no dio su brazo a torcer hasta el final. Estaba dispuesto a aguar la fiesta de los sprinters, a suspender el espectáculo de Cavendish. A dar otro triunfo más para Francia tras el de su compatriota Dumoulin. El del Cofidis había roto la lógica dos días antes. Vogondy no pudo.

 

Cuando los hombres más rápidos de la carrera ya le habían superado cerraba su puño y apretaba los dientes. Tras rodar durante más de 200 kilómetros fugado todavía tenía fuerzas para lamentarse y ver cómo se quedaba sin victoria. Unos metros más alante, los sprinters bailaban al son de Mark Cavendish. La estrella que emerge de las cuatro paredes, del claqué y la música. El del Team Columbia se anotaba su primer triunfo en el Tour de Francia. Ya había conseguido alzarse con la victoria en dos ocasiones durante el pasado Giro de Italia, pero ésta es, sin duda, su victoria más importante.

 

El suspiro de Valverde

El ritmo de la etapa lo habían puesto los corredores del Team Columbia y los del Gerolsteiner, con un exultante Stefan Schumacher vestido de amarillo. Los pasos eran tranquilos. La música, pausada. La escapada estaba controlada. El trío de franceses llegó a contar con algo más de seis minutos de ventaja máxima. Alejandro Valverde fue el que puso las notas ascendentes a la melodía del día. El suspiro que dejó sin aliento a su equipo.

 

En el kilómetro 95 de carrera el murciano pisó una línea reflectante de la carretera con el manillar mal aguerrido a las manos. Perdió el equilibrio y se fue al suelo después de dar un giro de 360º. El resultado, golpes en la clavícula, la rodilla y el gemelo. Arañazos en el codo. Lo que más le preocupaba al primer líder de este Tour era la clavícula, que ya se había partido hace dos años en carreteras galas. Vigilado por los médicos de la carrera, pronto se pudo certificar que se encontraba en buenas condiciones, aunque se quejaba de un fuerte dolor en el gemelo derecho.

 

"¿Qué tal estás?" Le preguntaba su director, Eusebio Unzué, inmerso ya el murciano en los últimos cincuenta kilómetros de carrera. "Bien, bien", repetía el jefe de filas del Caisse d'epargne. "Sólo me duele el gemelo", le comentaba. Unzué iba tan atento a las sensaciones de su líder, que ni él, ni su conductor se dieron cuenta del frenazo que se produjo en el pelotón. "¡Cuidado!", les avisaba Valverde. Parón en seco. Otro suspiro más para una jornada de sustos.

 

De ahí hasta meta, no se produjeron más contratiempos. "No es nada preocupante", comentaba Valverde tras cruzar la línea de meta. "Tengo todo el lado derecho tocado, pero parece que la clavícula está bien". Se tranquilizaba a sí mismo. Ahora solo queda ver si su saludo al suelo no trae consecuencias en la jornada de mañana, la primera toma de contacto con la montaña.

 

En pleno centro de Francia, los corredores asaltarán el final en alto de Super Besse, de segunda categoría, tras 195 kilómetros en los que deberán ascender dos cotas de cuarta categoría y una más de segunda, el Col de la Croix Morand. Entre ellos no estará Mauricio Soler. El colombiano ha decidido poner fin a su calvario tras su caída en la primera etapa y ha abandonado el Tour de Francia, una carrera que hoy ha sido testigo de su relevo generacional en las llegadas rápidas gracias al mejor baile de Mark Cavendish.



- Clasificación de la 5º etapa

- Clasificación general

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