Sagan superstar; Valverde, quinto

Peter Sagan se ha coronado campeón del mundo a lo grande: sin esperar al sprint, atacando y celebrando el triunfo en solitario. La medalla de plata fue para Michael Matthews (Australia), que fue el más rápido en el pelotón, y la de bronce para Navardauskas (Lituania). Alejandro Valverde, quinto.
Carlos Faba -
Sagan superstar; Valverde, quinto
Mundial de Richmond 2015 - Ruta élite masculina

Peter Sagan es el nuevo campeón del mundo, y una estrella como no hay otra en este deporte. Por su actitud: esa personalidad carismática, excéntrica e incluso polémica; por su forma de concebir el ciclismo: primando antes, durante y después de la carrera el espectáculo por encima de cualquier otra cuestión; y porque todos estos aspectos van acompañados de un talento inagotable que permite exhibiciones como la de hoy.

Siendo uno de los ciclistas más rápidos de los llamados a luchar por el triunfo, Sagan no ha querido esperar a rueda, de forma más cómoda, y agotar sus balas en un sprint a muerte por el arcoíris. Ha apostado por ganar a su manera, renunciando a su punta de velocidad para realizar una apuesta mucho más arriesgada: un ataque a todo o nada, tras el que no cabía recuperación de haber resultado fallido, en la penúltima subida del circuito. Y allí, agarrándose abajo de su manillar, ha destrozado al pelotón y ha coronado con el margen justo para que en el descenso acabará de tomar una ventaja de unos 10 segundos que ha sido decisiva para poder resistir el empuje del pelotón del que tiraba Luis León Sánchez en favor de Alejandro Valverde.

Mientras en el pelotón se repartían los metales al sprint, finalmente conquistados por Bling Matthews (Australia) y Ramunas Navardauskas (Lituania), con Alejandro Valverde quinto, Peter Sagan cruzaba la meta como campeón del mundo. Con gesto desafiante, quizá recordando todas esas críticas vertidas sobre él cuando parecía abonado a los segundos puestos, miraba a su alrededor para acabar lanzando su bici y comenzar a regalar el casco, los guantes y las gafas al público. Choques de manos con Boonen, Trentin, besos apasionados con su novia, caballitos. Comenzaba el otro show de Sagan. Único e irrepetible, el eslovaco encarna el espectáculo y acerca el ciclismo al gran público con su actitud así que, ¿quién mejor que él para portar durante todo un año el distintivo maillot arcoíris? Puede que por ello hasta sus propios rivales sonreían y parecían alegrarse con su triunfo.

La carrera, en general, fue mucho más animada, disputada y difícil de afrontar de lo que en principio muchos preveían debido a la teórica falta de dureza del recorrido. Esta misma circunstancias motivo que varias selecciones intentaran compensar elevando el ritmo con la intención de que pudiera romperse el pelotón en las últimas vueltas. Holanda intentó endurecer de lejos la carrera y Bélgica apostó por atacar una y otra vez sin mirar atrás  con Boonen, Vanmarcke o Benoot cuando aún restaban seis, cinco o cuatro vueltas. Todos querían el arcoíris y endurecer el ritmo parecía la táctica más seguida.

Así, se produjo un corte muy interesante con Boonen, Dani Moreno, Andrey Amador, Michal Kwiatkowski, Bauke Mollema o Elia Viviani. No se entendieron mal a la hora de dar relevos pero había demasiados intereses por detrás para dejarlos ir. Resistieron prácticamente hasta la última vuelta en la que los grandes gallos decidieron esperar hasta llegar a Libby Hill, la primera de las tres subidas que contenía el circuito, para lanzar las primeras apuestas serias por el arcoíris.  Allí arrancó Zdenek Stybar, con John Degenkolb a rueda, y Alejandro Valverde, que no recibió prácticamente apoyo de la selección en el tramo final, mal colocado. Este primer intentó no fue bueno, pero si estiró el pelotón lo suficiente para que en la siguiente ascensión se produjera el corte definitivo y el ataque de Sagan. De nuevo, Valverde se encontraba en torno a la vigésima posición, demasiado lejos para reaccionar a cualquier movimiento. Y es que la sensación fue que el hombre que nunca falla, el murciano, estuvo demasiado solo y únicamente acompañado por Luis León Sánchez en los momentos clave de la carrera. Faltó cohesión y unidad en España, pero sobretodo fuerza pues la temporada ha sido larga y la Vuelta, en la que prácticamente todos nuestros hombres estuvieron, hizo mella y restó frescura a las piernas de nuestros corredores. Aún así, Valverde cumplió y consiguió arañar una meritoria quinta posición en un Mundial que no era ni mucho menos el más adecuado para él.

Mundial Richmond 2015 – Ruta élite masculina

  1. Peter Sagan (SLQ) 6.14.37
  2. Michael Matthews (AUS) 0.03
  3. Ramunas Navardauskas (LIT) m.t
  4. Alexander Kristoff (NOR) m.t
  5. Alejandro Valverde (ESP) m.t
  6. Simon Gerrans (AUS) m.t
  7. Tony Gallopin (FRA) m.t
  8. Michal Kwiatkowski (POL) m.t
  9. Rui Costa (POR) m.t
  10. Philippe Gilbert (BEL) m.t

 

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