Tour de Oman. A Valls no se le olvida ganar

El alicantino del Lampre da la sorpresa en la montaña verde, se lleva la etapa y se coloca como líder.
Ainara Hernando -
Tour de Oman. A Valls no se le olvida ganar
Tour de Oman. A Valls no se le olvida ganar

Ganar es como montar en bicicleta. Por mucho tiempo que pases sin montarte en una, sentir la fuerza de dos ruedas que avanzan al impulso mágico de dos pedales, el viento en la cara, por mucho tiempo que se pase sin experimentar toda esa explosión de sensaciones jamás se olvidan. Permanecen grabadas en la mente, dispuestas a ser repetidas. Basta ganar una vez y, como andar en bicicleta, a uno jamás se le borra de la mente lo que es eso. El sabor único e inigualable de una victoria. La demostración de ser el más fuerte. La adrenalina descargada al cruzar la línea de meta, un chorro de emociones. Un grito fuerte y alocado. Eso hizo Rafa Valls cuando hizo suya la Green Mountain del Tour de Oman porque no. No se había olvidado de lo que era ganar.

Se esperaba allá arriba, donde las montañas que por fin asomaron en la larga travesía por el desierto a Alejandro Valverde. No solo por su condición y posición, segundo antes de encarar la última escalada, a solo 4 segundos del liderato que expiraba en las espaldas de Fabian Cancellara. La cordillera susurraba su nombre. Montaña verde para Valverde. Pero resultó que el murciano, aciago de calor, hasta para él es demasiado, se vio solo y descolgado demasiado pronto, a dos kilómetros, cuando la carretera se ponía de verdad seria.

Entonces Valverde descubría desencantado, como un enamorado al encontrar a su novia con un amante, que aquello era en realidad todo una farsa. Que la montaña no era verde y que no había vegetación alguna. Que el viento había parado y entre el agreste terreno omaní no se susurraba su nombre. Peor incluso lo pasó Dani Moreno, el otro de los favoritos en discordia. Mucho antes que Valverde se había reventado el madrileño.

Fue todo la consecuencia de cómo Teejay Van Garderen abrió fuego para hacer honores al trabajo del BMC durante toda la jornada llevan do arropado a su líder y tomando el mando del pelotón. A su rueda se amarró Majka. El pillo Majka. Todos los ojos estaban puestos en la cabra polaca en su estreno en la temporada que está llamada a ser la de su confirmación y definitivo despegue que lo haga marca territorio para ocupar el trono que Contador deje vacío en el 2016. Se pegaron uno al otro, americano y polaco, polaco y americano, y con ellos, un alicantino. De Cocentaina. ¿Y ese? Rafa Valls. El de los cinco años de sequía. El de las lesiones que parecían tan interminables como incurables. El escalador nombrado como el futuro del ciclismo español al que le pasaron las temporadas aciagas y llenas de dolor. El corredor al que no se le había olvidado ganar.

Cuando Van Garderen soltó su último bufido, Majka no pudo más. Solo Valls logró seguirle. Quedaban menos de 800 metros, una última curva pelada y una rampa de impresión. Cuatro pedaladas. Vamos Rafa. Se levantó y se marchó. Ni miró atrás para rastrear el hueco que había abierto, no. Pero no paró de pedalear hasta bien cruzada la línea de meta, prefirió hacerlo antes que celebrar la victoria. Por si las moscas. Y el grito. Fuerte y alocado. Porque no, a Rafa Valls no se le había olvidado lo que era ganar.

Tour de Omán 2015 – 4º etapa

  1. Rafa Valls (Lampre) 5.46.48
  2. Tejay Van Garderen (BMC) 0.05
  3. Alejandro Valverde (Movistar) 0.19
  4. Rafal Majka (Tinkoff) 0.22
  5. Thibaut Pinot (FDJ) 0.35

Tour de Omán 2015 – General

  1. Rafa Valls (Lampre) 18.05.44
  2. Tejay Van Garderen (BMC) 0.09
  3. Alejandro Valverde (Movistar) 0.19
  4. Rafal Majka (Tinkoff) 0.32
  5. Jacques Janse Van Rensburg (MTN-Qhubeka) 0.35

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