Resquicios del pasado

La policía registró el hotel de Frank Schleck después de que le relacionaran con Eufemiano Fuentes
admin -
Resquicios del pasado
Resquicios del pasado

Todos los deportes tienen un Santo. El del ciclismo, es San Benito. La cruz. Fue la que le colocó un médico, Eufemiano Fuentes. Tras una intervención, que dejó al ciclismo convaleciente. La Operación Puerto. Paso mortal por el quirófano para el mundo de los pedales. Los que murieron, como Roberto Heras, fueron sepultados. Enterrados al instante. Otros se quedaron, agonizando. Exiliados, como Rubén Plaza, que vuelve a ver la luz. O como Óscar Sevilla, que ha tenido que cruzar el océano Atlántico, cuan inmigrante de la posguerra que busca asilo. Los que sobrevivieron, todavía siguen sufriendo las consecuencias. Otros, no se vieron salpicados, pero el ciclismo les encomienda a San Benito. La cruz. Como a Frank Schleck.

 

El luxemburgués no apareció en la lista de los supuestos implicados de las Operación Puerto pero, dos años después de que se llevará a cabo la redada antidoping, Schleck se ha visto enredado en la misma historia. La que ya parecía olvidada. Son heridas aún no cicatrizadas. Resquicios del pasado que afloran. Hace dos días, al mayor de los hermanos del conjunto CSC se le relacionó con el Doctor Fuentes, por un supuesto pago de 6691 euros al médico español para un supuesto tratamiento que se le pidió el ciclista en el año 2006. Todo supuesto.

 

Poco tardó la Brigada Antidroga Italiana en presentarse en el hotel de Franck Schleck para registrar su habitación. Ocho horas para examinar con detalle cada rincón de su morada. De nada valen las leyes de presunción de inonencia. Esas que dictan que una persona no es culpable de un delito hasta que se demuestre lo contrario. En el ciclismo no. Es todo al reves. Aquí, todos son culpables hasta que se vislumbre la inocencia. Tampoco valen las leyes de la privacidad. De la línea que separa lo privado, de lo público. Y mucho menos las éticas, las que suplican por el descanso del corredor dos noches antes de una prueba de tamaña exigencia e importancia como lo es una prueba en línea de un Mundial.

 

Cámara de hipoxia

 

 

En el coche no había nada. Ni rastro de dopaje. Nada de trampas. La UCI ha dado el visto bueno al mayor de los hermanos luxermburgueses, que ha podido tomar la salida esta mañana en la prueba en ruta del Mundial. Repitiendo una y otra vez que no. Que no se ha dopado. "

En aquella habitación en la que Schleck se hospedaba, la policía encontró una cámara de hipoxia, que no es un método dopante pero sí está prohibido en Italia. "Nunca me he dopado". No se cansa de repetirlo. Y lo deberá hacer más veces. La UCI no tiene oídos. No escucha. Schleck tiene una cruz dibujada en la cabeza. Como el ciclismo. San Benito. En las últimas etapas del Tour de Francia, el padre de las dos promesas del CSC fue también registrado por la gendarmería francesa. Su coche fue revisado. De arriba a abajo. Y el progenitor, sorprendido a punta de pistola.Iré a declarar ante la agencia antidopaje de mi país y les daré las explicaciones que quieran", replica Schleck. Seguro de sí mismo. De su inocencia. La que la brigada italiana antidopaje no le otorga. ainara@ciclismoafondo.es

Galería relacionada

Resquicios del pasado

LOS MEJORES VÍDEOS
Te recomendamos

No llueve sobre mojado. La sociedad evoluciona imparable y, con ella, las ciudades y ...

El próximo 10 de octubre se celebra en Madrid la cita anual de empresas, administraci...

Esta moto de tres ruedas fue elegida por ASO como vehículo oficial de apoyo en el Tou...

Históricamente pocos patrocinadores del mundo del ciclismo se han implicado en la est...

Toda la energía a través de tus pies...

Sabemos que no decís "no" a un reto y más si os puede llevar hasta la Garmin Titan De...