Nils Politt gana en Nimes tras ser el más fuerte de la fuga; Imanol Erviti, 2º

El alemán del BORA soltó a Erivit (2º) y Sweeny (3º) con un ataque a falta de 12 km para imponerse en solitario. El viento dinamitó la carrera en los primeros kilómetros en una etapa marcada por la fuga de 13 ciclistas. Sin cambios en la clasificación general.

Nils Politt gana en Nimes tras ser el más fuerte de la fuga. Foto: Bettini Photo
Nils Politt gana en Nimes tras ser el más fuerte de la fuga. Foto: Bettini Photo

Nils Politt ha culminado en Nimes la gran victoria de su carrera ciclista. De hecho, el gigantón alemán del BORA-hansgrohe, de 1,92 metros, solo había logrado antes una victoria como profesional, una etapa de la Vuelta a Alemania de 2018. Pero su escaso palmarés no debe llevarnos a engaño, Politt es un magnífico rodador y clasicómano, con resultados destacados como el 2º puesto en la París-Roubaix´2019 o el 5º en el Tour de Flandes de ese mismo año.

Hoy el alemán ha sido un gigante en la fuga de 13 que ha protagonizado la etapa -y en la que iban hombres importantes y grandes rodadores como Alaphilippe, Mezgec, Bissegger, Küng, van Möer, Theuns, Boasson Hagen..-, que ha seleccionado con dos ataques certeros que le han permitido plantarse en solitario en la meta de Nímes. 

Primero desató las hostilidades en el grupo a 50 km de meta, dando lugar a otros contraataques que terminaron con Politt, Stefan Küng, Harry Sweeny e Imanol Erviti destacándose de sus nueve acompañantes. Después, a falta de 12, en un exigente repecho, lanzó un potentísimo demarraje con el que soltaba al australiano del Lotto Soudal y al navarro del Movistar Team.  

Con su impecable planta de rodador, no dejaría de incrementar la ventaja hasta llegar en solitario a la meta con 31" de adelanto respecto a Erviti y Sweeny, 1´58" sobre Küng y más de dos minutos respecto al resto de fugados. El ejemplar ciclista del Movistar Team reconocería que fue una cuestión de piernas. "Politt, simplemente, ha sido el más fuerte", decía un Erviti que se declaraba a  la vez "contento y triste" tras haber rozado la victoria. 

El pelotón, que tras un inicio frenético por el viento dio por buena la fuga y acabó "tirando" la etapa, llegó a cerca de 16 minutos, encabezado por Mark Cavendish. La clasificación general no sufre cambios en sus primeros puestos, y sigue comandada por Tadej Pogacar (UAE). 

 

Inicio de locura

La jornada empezó con la noticia del abandono de Peter Sagan, quien llevaba arrastrando molestias en la rodilla desde que sufriera la caída con Caleb Ewan en la recta de meta de la 3ª etapa. No ha sido desde luego el Tour del eslovaco, que ha pasado desapercibido en su 10ª participación en la Grande Boucle.

La 12ª etapa (entre Saint-Paul-Trois-Chateaux y Nimes, sobre 159,4 km) presentaba un trazado sinuoso por el Ardèche, con la amenaza de un viento que se preveía fuerte y que muy pronto hizo de las suyas. El inico fue frenético, con rachas laterales de viento que –unidas al fuerte ritmo que puso el BORA-hansgrohe- cortaron el pelotón hasta en cinco grupos. Muchos ciclistas (algunos ilustres, como Guillaume Martin, Pello Bilbao, Porte, Thomas,  Formolo…) sufrían y perdían contacto con cabeza de carrera.

Fueron 20 km de locura que terminaron cuando se consolidó una fuga de 13 ciclistas, un día más con Julian Alaphilippe como uno de los artífices de la misma. El campeón del Mundo se destacó junto a Edward Theuns (Trek-Segafredo), Connor Swift (Arkéa-Samsic), André Greipel (Israel), Nils Politt (Bora-Hansgrohe), Stefan Küng (Groupama-FDJ), Stefan Bissegger (EF Education-Nippo), Harry Sweeny y Brent van Moer (Lotto-Soudal), Luka Mezgec (BikeExchange), Sergio Henao (Qhubeka-NextHash), Edvald Boasson Hagen (TotalEnergies) e Imanol Erviti (Movistar Team). Un grupo plagado de enormes rodadores que pronto hizo camino.

El pelotón dio por bueno el corte y levantó el pie, con lo que poco a poco se fueron juntando todos los grupos que se habían cortado en los abanicos. Al llevar a Alaphilippe en la fuga, el Deceuninck-Quick Step de Cavendish se desentendió de la persecución y fue el UAE Team Emirates quien cogió el mando, pero sin interés por cazarles. Henao era el mejor en la general, a más de 50´, por lo que no inquietaban en absoluto al equipo de Pogacar. Así, la ventaja nunca dejó de aumentar hasta acercarse a los 13 minutos a falta de 50 km. La victoria estaba en la fuga.

Fue entonces cuando empezaron los ataques en cabeza de carrera. La presencia de hombres rápidos como Greipel, Mezgec o Boasson Hagen obligaba al resto a dinamitar el grupo. Fue Nils Politt el primero que lo buscó. Su movimiento dio lugar a diversos contraataques, tras uno de los cuales, de Harry Sweeny, quedaron en cabeza el australiano del Lotto Soudal junto a Küng, Politt y Erviti. A 30 km de meta tenían un hueco de 30” respecto a los otros nueve corredores, que marchaban a palos y con menos entendimiento.

En un cambio de dirección del recorrido el viento aumentó su intensidad, e INEOS se puso al frente para intentar romper de nuevo el pelotón. Pero su movimiento no prosperó y volvió la calma a un grupo que rodaba a 15 minutos de cabeza de carrera.

La fuga de la fuga -como diría el bueno de Chente García Acosta-, se consolidaba, y con buen entendimiento entre ellos alcanzaban el minuto de ventaja. Poco después, en un repecho de 4 km al 3,2% (Route d´Uzes) la etapa se definiría. Sweeny volvía a pasar al ataque y descolgaba a Küng. Pero sería el alemán del BORA quien daría el golpe definitivo con un fortísimo demarraje a 12 km del final. Soltó a Erviti y Sweeny para lanzarse a por la victoria con su potencia de gran rodador. Un éxito que le consagra. "Es el día más hermoso de mi carrera. ganar una etapa en el tour es un sueño", decía emocionado en la meta de Nimes. 

 

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