Pulso óptico para el Polar V650

Probamos el pulso óptico con una unidad de Polar V650 y os contamos qué puede aportar al entrenamiento del ciclista
Ciclismo a Fondo para Polar -
Pulso óptico para el Polar V650
La solución ideal si buscas ligereza máxima o si no vas cómodo con la banda de pecho

Hemos probado el pulso óptico, con una unidad Polar V650 que lleva en Ciclismo a Fondo desde su lanzamiento. El tope de gama de los ciclocomputadores Polar para bicicleta hasta ahora era fiel a la banda de pecho tradicional, pero con el lanzamiento del sensor óptico OH1 tenemos una alternativa más para registrar las pulsaciones.

¿Tiene sentido abandonar la más que probada y precisa banda pectoral para pasarse al nuevo sensor? Si eres de las personas, y hemos conocido unas cuantas, que no aguantan la banda, tiene todo el sentido del mundo y esto ocurre más aún en mujeres, a las que les interfiere con el sujetador. Otra ventaja de OH1 es la ligereza, el conjunto solo pesa 17 gramos incluyendo el sensor más la tira de sujeción y esto puede interesarle a más de un "loco" del peso que no quiere dejar de llevar pulsómetro. OH1 lleva una batería recargable, con una interface USB, por lo que nunca tendrás que comprar más pilas botón como las que usan las bandas, otra ventaja para ti y para el medio ambiente.

Un simple botón único es todo lo que necesitas para controlar el OH1, y un LED que puede lucir en color verde, rojo, azul, blanco, morado o amarillo nos da las indicaciones de lo que está pasando. No hay más que hacer una pulsación larga para ponerlo en modo de emparejamiento (el LED se pone azul) y así lo vinculamos con nuestro V650. Te pones el sensor en el brazo y el LED luce rojo un par de segundos, indicando que todavía no ha "visto" tus pulsaciones. Al instante el LED se vuelve verde, con lo que ya sabes que todo es correcto y tu frecuencia cardiaca está siendo captada.

En nuestros test hemos usado a la vez que el V650 con el sensor óptico una banda clásica emparejada con un Polar V800 de muñeca, fiabilidad y precisión 100% garantizada, y hemos ido cotejando los datos en los dos dispositivos a la vez. Las gráficas han sido idénticas en ambos casos, experimentando algunas ligeras variaciones a la baja en el OH1 durante los 3 a 4 minutos iniciales de nuestras salidas en bici, como si necesitara un calentamiento, solo en algunas ocasiones. La batería le da para 12 horas de uso, más que suficiente para cualquier marcha.

EL ÚNICO CON 6 LED

El sensor se coloca por encima o por debajo del codo, no en la muñeca, y la ubicación junto con su tecnología exclusiva de 6 LED son claves a la hora de obtener resultados precisos y fiables. Los pulsómetros ópticos se han extendido como la espuma, permitiendo en el caso de las unidades de muñeca llevar un gadget menos encima, pues el sensor se integra en la parte posterior del reloj. Máxima comodidad pero una precisión que en muchos casos deja que desear, con fluctuaciones cuando el deporte implica mucho movimiento o saltos como pasa con la bici de montaña o la carrera a pie. Tuvo que ser Polar quien se liara la manta a la cabeza, creando un sensor con 6 LED, de momento el único del mercado con esta característica, para mejorar la precisión de las unidades de muñeca, en su modelo M430 y en el smartwatch M600. La evolución de esta tecnología es el sensor OH1, que al colocarse en el brazo o en el antebrazo evita los problemas de imprecisión derivados de su movimiento.

DETECTANDO PULSO

Como curiosidad, si tienes la costumbre de ir a la piscina para relajarte después de alguna marcha dura o un entrenamiento intenso, el OH1 lo puedes meter en el agua y funciona como un sensor independiente, sin tener que llevar reloj ni nada más, registrando tus pulsaciones para que compruebes si realmente estás recuperado. Tiene la friolera de 200 horas de memoria de grabación, por si decides usarlo para más entrenamientos con esta configuración. Solo tienes que pulsar dos veces el botón de encendido en lugar de una sola, para activar el modo de grabación autónoma en lugar de funcionar enviando las pulsaciones al V650. Se apaga con una pulsación larga y es un dispositivo que se actualiza por Bluetooth o conectado con el USB al ordenador, con mejoras de software y corrección de posibles "bugs" cuando es necesario, así que aventuramos que irá mejorando con el tiempo.

¿Y EL V650, QUÉ?

Le hemos dado todo el protagonismo al OH1 porque el V650 ya lo habíamos probado y es un viejo conocido entre nosotros. A modo de recordatorio rápido os diremos que tiene una pantalla táctil a color de 2.8”, con perfiles personalizables para diferentes bicicletas o tipos de uso (carretera, montaña, gravel, pista…te puedes hacer los perfiles que quieras) y que te sirve de guía GPS mostrándote la ruta que le quieras cargar en pantalla, ideal para conocer nuevos recorridos con tracks que te bajes de otros usuarios. Incluye mapas OpenStreetMap y tiene un potente y preciso sensor barométrico que registra la altitud, ascensos, descensos y te da el interesante dato de la VAM (velocidad de ascenso media). Es compatible con sensores Bluetooth Smart, incluyendo sensores de potencia para darte datos avanzados de entrenamiento y cuenta con una práctica luz de LED frontal que viene muy bien si te sorprende la noche para ser visto por el resto de vehículos. En este enlace tenéis la prueba que le hicimos en su día al Polar V650.

Polar V650: 220 € sin sensor de FC / 270 € con Polar OH1 o con Polar H7 sensor.

Polar OH1 por separado: 80 €

www.polar.com/es