Prueba: Sillín Essax Shark

Un sillín que no pasa desapercibido por la presencia de una aleta en su parte trasera destinada a obligar al ciclista a adoptar la posición correcta y evitar así rotaciones de cadera que puedan ser causa de dolores y lesiones.
Sergio Palomar / Fotografía: www.cesarlloreda.com -
Prueba: Sillín Essax Shark
Pruebas de material

Jon Iriberri, responsable de nuestra sección de biomecánica, ideaba hace un año un sillín destinado a corregir uno de los defectos de posición que más encontraba en sus estudios: las rotaciones de cadera que en algunos casos son causa de dolores y hasta graves lesiones. Desarrollado en colaboración con la firma alicantina Essax nació el Shark, un sillín que no pasa desapercibido por la presencia de una aleta en su parte trasera destinada a obligar al ciclista a adoptar la posición correcta.

Ahora nos llega la segunda versión del Shark, que incorpora por delante de la aleta un canal antiprostático hasta la punta del sillín. La idea de la aleta es muy simple, consiste en ofrecer al ciclista un punto con el que tener información de su posición sobre el sillín, ya que en muchos casos de ciclistas rotados el problema no viene de una mala posición sobre la bici, sino de la falta de percepción de que se va apoyando más en un lado. Con el Shark, si no vamos correctamente apoyados en los isquiones, notamos la presencia de la aleta, mientras que si lo hacemos acabamos olvidando que está ahí. Aprovechamos para realizar la prueba de este sillín que salíamos de un periodo de inactividad a causa de una caída que nos dejó como resultado un acortamiento muscular en la pierna derecha, que nos provocaba sobrecargas y rozaduras en nuestra bici habitual.

Para un correcto funcionamiento es importante garantizar que el sillín esté bien ubicado. Por ello, la marca recomienda visitar a alguno de los biomecánicos colaboradores. En nuestro caso, nos pusimos en manos de Fran Vacas, técnico biomecánico en el estudio madrileño Biociclismo, además de conocido ciclista de ultrafondo. Previo a poner el Shark, Fran comprobó que con nuestro actual sillín llevábamos un ligero desplazamiento hacia la pierna acortada, responsable de las molestias citadas. Después de colocarlo y pedalear un rato, la adaptación es rápida y a los pocos minutos nos olvidamos de la presencia de la aleta. Aun así, hacen falta varios días para acostumbrarse a él. Ponerse de pie en la bici y volver a sentarse nos obliga a buscar la posición, o sea, aquella en la que no notamos la aleta.

El único pero que hemos encontrado en este aspecto es al soltarse de manos, ya que al erguir la espalda la aleta se deja notar. Tras varias semanas de uso nuestra opinión es que se trata de una herramienta adecuada para eliminar malos vicios. Si bien en muchos casos las rotaciones de cadera no causan lesión, hemos visto un claro ejemplo en el Tour con el eritreo Daniel Teklehaimanot; y conocemos algún caso de ciclistas que casi se han visto obligados a colgar la bici por este problema. Aunque no suframos molestias, a nivel práctico simplemente repartir mejor el esfuerzo entre ambas piernas o hacer de forma sencilla algo tan impensable para muchos como soltarse de manos son razones suficientes para ir derecho. Como decimos, el Essax es una herramienta más que de poco sirve si no partimos de una posición correcta sobre la bicicleta. Es decir, por sí solo no es una solución, sino que se trata de un elemento más al alcance del biomecánico a la hora de corregir posturas. Por buscar un símil, sería como la ortodoncia que colocan los dentistas para guiar a los dientes hacia su sitio. Nosotros, después de varias semanas de uso, al volver a un sillín convencional seguíamos siendo conscientes de donde se apoyaban nuestros isquiones, manteniendo la corrección aprendida con el Shark.

Aparte, en el caso particular de este probador, nuestra musculatura ha ido recuperando su tono y los roces provocados por la anterior postura forzada ya son historia. Todo ello en un sillín de calidad elaborado con todo el buen hacer de los alicantinos. El Shark cuenta con unas medidas y un acolchado firme que lo sitúan en un rango de uso deportivo, máxime si tenemos en cuenta que la aleta nos incita también a estirarnos sobre el tubo horizontal, favoreciendo una posición agresiva.  

ESSAX SHARK

Precio: 95 € (raíles acero), 119 € (raíles Cr/Mo), 169 € (raíles titanio)

Peso: 179 g (raíles Ti, ancho 142 mm y aleta M)

Tallas: Ancho 130 o 142 mm. Aleta XS (30x85 mm), S (35x105 mm) o M (40x115 mm)

Colores: Extramatt, acabado neopreno, blanco o negro; Shiny, acabado charol, sólo negro.

Distribuidor: Essax, 966 967 620

Página Web de Essax 

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