Discrepancias

Se ha publicado en varios medios unas matizaciones del Sr. Rubalcaba hacia el anuncio hecho público por Pere Navarro de que se autorizará a los ciclistas a transitar por las aceras cuando estas tengan una anchura superior a tres metros. Pero el Vicepresidente del Gobierno añade: Siempre y cuando tengan carril-bici.

Alfonso Triviño

Se ha publicado en varios medios unas matizaciones del Sr. Rubalcaba hacia el anuncio hecho público por Pere Navarro de que se autorizará a los ciclistas a transitar por las aceras cuando estas tengan una anchura superior a tres metros. Pero el Vicepresidente del Gobierno añade: Siempre y cuando tengan carril-bici.

http://www.elpais.com/articulo/espana/ciclistas/podran/circular/aceras/metros/hay/carril-bici/elpepuesp/20110222elpepunac_30/Tes

Lo cierto es que he visto en multitud de espacios y foros de Internet que muchos ciclistas no están de acuerdo con que la bici pueda entrar en las aceras, lo cual hace pensar que en este punto el Sr. Rubalcaba les viene a dar la razón.Permitidme que discrepe tanto del Ministro como del Director General de Tráfico, y, por supuesto, de quienes ven bien que esté prohibido ir por la acera en la bici.

Discrepo del Sr. Navarro porque llevamos muchos meses negociando una modificación del Reglamento General de Circulación con vistas a que de una vez por todas se levante tanta prohibición hacia el ciclista. Para aquellos que son amantes de las normas que prohíben tanto, u obligan al ciclista  a casi todo, que sepan que son éstas precisamente las que hacen que los que causan accidentes y sus  aseguradoras salgan más veces de las deseables “de rositas". Siempre habrá alguna norma que el ciclista haya incumplido, y así alegarán los abogados del causante del accidente. Lo sarcástico es que muchas de estas normas tienen su origen no pocas veces en el maximalismo creado por las exigencias de algunos usuarios y colectivos, como por ejemplo, sin ir más lejos, como creo que es lo que ha ocurrido con esa muy desafortunada Ordenanza de la Ciudad de Madrid.

Y discrepo del Sr. Navarro porque ha dado a conocer a la prensa unas disposiciones que aún no están más que en un borrador de propuestas que sería objeto de revisión en el grupo de trabajo de la DGT sobre seguridad vial del ciclista. Y con la anticipada filtración no se ha hecho esperar el revuelo en la población, especialmente entre automovilistas -con la famosa zona 30- y vecinos que consideran la invasión del ciclista como si de alienígenas malignos se tratara. Y claro, esa falta de discreción ha causado el efecto dominó y el cuestionamiento social de lo que estamos intentando hacer valer, pero sin que ni la prensa ni el común de los mortales conozca la totalidad del texto legal ni la intención del mismo.

 rubalcaba_20080707103429_500Discrepo del Sr. Rubalcaba porque directamente se ha pronunciado sobre una norma que ha sacado de contexto y que no ha valorado en la totalidad de la propuesta, quedándose con que “el ciclista invade el espacio del peatón, y se trata justo de lo contrario". No, no es eso lo propuesto ni eso lo redactado, y, por supuesto, el Sr. Rubalcaba nunca se ha molestado personalmente en mover un sólo dedo por los ciclistas, ni siquiera cuando Pedro Delgado le mostró a la cara su malestar ante la falta de apoyo en lo relacionado con hacer valer nuestros derechos, algo que ocurrió en un Pleno del Consejo Superior de Tráfico hace ya casi cuatro años.

Y discrepo con aquellos que preconizan la prohibición de que el ciclista no pueda utilizar las aceras. En primer lugar porque eso no significa que nos confinen a ellas como si fuéramos niños en bici de ruedines. En segundo lugar, porque esto de las aceras es un aspecto más de un cambio normativo global en el que la circulación en bicicleta sea mucho más libre, segura y menos sometida a tanta prohibición y obligación para con el ciclista. En su momento explicaremos con detalle cual es el cambio normativo que se avecina, pero no voy a ser como el Director General. La discreción es obligada hasta que conozcamos si lo que se ha convenido queda reflejado en el borrador de modificación del marco legal y si éste va a ser aprobado “caiga quien caiga".

Y porque a nadie se va a obligar circular por las aceras, ni por lo que el Sr. Ministro denomina en este caso “carriles-bici", que en definitiva son “aceras-bici" cuyo vacío legal estamos tratando de cubrir en beneficio del ciclista. Pero la clave normativa es muy sencilla: se pretendía permitir a los ciclistas discurrir por las aceras “al paso del peatón". Eso es lo que podría haber dicho la normativa si alguien no hubiera anticipado la noticia ni el otro metiera las barbas para cargarse el avance.

¿O es que no es de lo más seguro y pacífico ir tranquilamente en bici desde cualquier portal de una zona peatonal hacia la calzada más cercana? ¿O por qué no voy a poder ir a velocidad muy reducida por la superficie para evitar los túneles que están situados bajo zonas peatonales? Quizás alguno haya entendido que circular por las aceras es ir como tantos y tantos que vemos sorteando a toda velocidad peatones en pleno ejercicio de zig-zag, y que, justamente son los que tan mala fama nos han creado, y a la hora de la verdad, los que han hecho que el Sr. Ministro rectifique al Sr. Navarro.