Ojo con los seguros federativos

Esta nueva entrada es para contestar al comentario de Jose María Benayas:

Alfonso Triviño

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Ante todo te doy la bienvenida a este blog que se acaba de estrenar, y deseo que tanto tú como cualquiera que desee intervenir se sienta como en su casa.
 
Efectivamente no puedo darte demasiadas buenas noticias sobre la situación de los seguros federativos en beneficio del ciclista, y tu preocupación está más que justificada.
 
De este asunto te puedo informar de primera mano y con conocimiento de causa, y si tratan de “venderte la moto" con otros argumentos, o existe desinformación u ocultamiento o tergiversación deliberada.
 
Tras una profunda investigación de los seguros federativos de las Territoriales y de la propia Real Federación Española de Ciclismo, puedo afirmar que han suscrito seguros muy deficientes, y en muchos casos, incumplen las disposiciones legales del aseguramiento mínimo obligatorio.
 
Si deseas ampliar las razones, puedes consultar, picando en los siguientes enlaces, los dos artículos que escribí para Ciclismo a Fondo, relacionados con los seguros y coberturas y con la ambiguedad de algunos seguros que nos amparan. En uno explico cuáles son los requisitos legales del aseguramiento obligatorio de todas las Federaciones, y en el otro expongo un estudio comparado de todas las territoriales en donde muestro detalladamente las terroríficas carencias de los seguros que suscriben.
 
En resumen, las Territoriales y la Real Federación Española de Ciclismo, a día de hoy, vienen suscribiendo un seguro de Responsabilidad Civil en el que excluyen los accidentes entre federados. Se entiende como federados los deportistas, los clubes y la propia Federación.  Más concreto. Si tú sufres un accidente en una marcha o competición por culpa del organizador, y quedas mal herido o con la bici rota, si deseas resarcirte te tienes que “buscar la vida" porque el propio seguro que Federación suscribe en beneficio de los federados, y en los que incluye el del club que organiza la marcha o competición, no cubre las responsabilidades hacia los participantes.
 
También si, por ejemplo, entrenando o en una salida con los amigos del club, tienes la mala pata de tirar a un compañero y dejarle impedido, y decide reclamarte responsabilidades, el tan cacareado seguro excluirá este siniestro y directamente tendrás que responder de tu patrimonio personal.
 
Pero lo dramático es que la propia Dirección General de Tráfico automáticamente autoriza marchas o competiciones sin más comprobaciones cuando éstas entran en el calendario federativo al ser organizadas por un club federado, creyendo que están correctamente aseguradas por el hecho de estar “avaladas" por el informe federativo. Y así se están celebrando marchas y competiciones en donde los participantes no están cubiertos por el seguro al que obliga el Anexo II del Reglamento General de Circulación, ya que el propio seguro federativo excluye accidentes entre federados.
 
Y esto no me lo invento yo,  me lo han confirmado personalmente en las varias reuniones que he mantenido con los responsables de la DGT que autorizan las pruebas deportivas.
 
Una excepción en este seguro de Responsabilidad Civil es el suscrito desde julio de 2008 por la Federación Madrileña. En mi anterior época de asesor de esta Federación tuve la ocasión de cumplir el mandato dado en Asamblea de solucionar este grave problema, y propuse a una correduría la elaboración de un seguro que cubriera todos los supuestos, incluidos la responsabilidad civil derivada de los accidentes entre federados, algo que se logró después de no pocos trabajos, de modo que cualquier reclamación de un accidentado hacia otro ciclista o hacia su club –caso de que el accidente se origine por culpa del propio club u organizador- quedará automáticamente cubierto. Se excluye, lógicamente, el accidente entre ciclistas causado en el seno de una competición, pero sí se incluye si este accidente tiene lugar en entrenamientos o en marchas cicloturistas.
 
Otro cantar es el seguro de accidentes, que para simplificar aclaro, es el de un ciclista cuando ha de ser atendido médicamente al sufrir un accidente.
 
Estas prestaciones no derivan de la magnanimidad de nuestras federaciones, ni tampoco es moneda de cambio para que votes al que más te ofrezca. Son prestaciones obligatorias por Real Decreto.
Si quieres puedes consultar el Real Decreto 849/1993, de 4 de junio, por el que se determina las prestaciones mínimas del Seguro Obligatorio Deportivo. Lo puedes consultar aquí.
En resumen, por normativa de obligado cumplimiento, deberías tener garandocumetizada la asistencia sanitaria ilimitada durante al menos 18 meses, además de otras prestaciones que detalla el texto de la norma.
 
Y también es obligatorio que este seguro de accidentes te ofrezca asistencia sanitaria en caso de que sufras cualquier daño corporal derivado de la práctica del ciclismo. Y digo bien, cualquier daño. Da lo mismo que sea en el ámbito de una competición, de una marcha o de un entrenamiento, aunque te estés desplazando en bici a por el pan vestido con traje y pajarita, porque tú eres federado y estás haciendo una modalidad deportiva amparada por la Federación.
 
Esto es porque existe una modalidad reconocida en los Estatutos de la Real Federación Española de Ciclismo que se denomina “ciclismo de carretera", y el Real Decreto obliga a  asegurar al deportista de cualquier modalidad reconocida por las Federaciones incluso en entrenamientos. Y en el ciclismo de carretera, el entrenamiento se hace con circulación abierta, tanto en ciudad como en carretera, por lo que el Real Decreto obliga a que cualquier accidente que sufras sea cubierto, aunque sea causado por atropello de vehículo a motor, independientemente de quién sea el responsable.
 
Pues bien, se da la circunstancia de que la mayoría de las territoriales suscriben este seguro con la Mutualidad General Deportiva, lo detallo en el artículo sobre comparativas de seguros. Por ejemplo. Los ciclistas de Madrid, Castilla La Mancha, Aragón, poseen este seguro. La propia Real Federación Española de Ciclismo lo suscribe también para los federados deportistas de su ámbito como son los ciclistas profesionales.
 
Este seguro es claramente insuficiente e incumple los mínimos del Real Decreto. Y no sólo se evidencia de la mera lectura de la póliza. Es que tuve la ocasión de comprobarlo personalmente en una reunión mantenida con don Emilio Egea (Presidente de la Mutualidad) y don Jorge J. Ramos Tarín, responsable de la contratación, y a la hora de la verdad, persona decisoria en la aprobación de los siniestros.
 
Primero, aclaro que la Mutualidad General Deportiva excluye desde 2004 la cobertura sanitaria derivada de un accidente en el que el ciclista haya sido atropellado por vehículo a motor, debiendo éste “buscarse la vida" con la aseguradora del vehículo que atropella. Pero además, si el accidente es causado por negligencia del ciclista, es intención de la Mutualidad General Deportiva no cubrirlo. Y para que haya negligencia no hace falta ir hablando por móvil o en contra dirección. Basta que el atestado correspondiente achaque la responsabilidad al ciclista de su accidente por la mera consignación de un descuido del mismo.
 
Os dirán que todos los supuestos están cubiertos. Pues yo os digo que el Sr. Ramos Tarín personalmente me confesó a finales de diciembre que la causa de excluir los accidentes de vehículos a motor es “porque los cicloturistas caen como moscas en las ciudades".
 
Tras argumentarle que estaban incumpliendo el Real Decreto, he tenido noticia de que están procediendo en la Mutualidad General Deportiva a “retocar" las cláusulas en el sentido de cubrir los accidentes causados por atropello, pero excluyendo aquellos en los que exista negligencia del ciclista –o sea, que el atestado considere que el ciclista se ha descuidado o ha cometido una infracción-.
 
Pues bien, eso sigue siendo un incumplimiento del Real Decreto. ¿Os imagináis que existiera una cláusula por la cual la Mutualidad General Deportiva dejara de atender los gastos médicos de un futbolista cuando se lesionara a raíz de una entrada sancionada con tarjeta amarilla? No, ¿verdad? Pues se trataría del mismo caso aplicado al ciclismo.
 
Entonces, contestando a tus preguntas. No se puede ir tranquilo.
 
Sobre el certificado individual de seguro, lo achaco más a hábitos endémicos de sistemático incumplimiento de la norma, porque eso de facilitar este certificado da mucho trabajo. Lo que hacen las Federaciones es facilitar una relación nominal de federados a la aseguradora, con constante actualización. A los efectos prácticos le vale a todos, pero permíteme que te cuente una experiencia personal. Hace algunos años tuve una caída mientras entrenaba, me fui a casa, y tras la ducha el golpe se enfrió y las costillas me dolían que ni podía respirar. Acudí a urgencias, al Hospital de Madrid, que es concertado con la Mutualidad General Deportiva. Dije que era federado, les exhibí la licencia, les detallé que me había caído en bicicleta y me dijeron que no me atendían. Entonces saqué mi carné de abogado y lacónicamente me afirmaron: “ah, ese sí vale. Los abogados tenéis otro seguro médico".
 
Evidentemente, con el certificado individual de aseguramiento  no me podrían haber rechazado la asistencia sanitaria. El caso es que sólo atienden a los ciclistas que llegan en ambulancia vestidos de “romanos", o cuando te molestas, antes de acudir al hospital o al médico, en personarte en tu Federación y pagar tu franquicia.
 
Esta situación es sangrante, máxime cuando hay otras territoriales, como es la Catalana, que por tres miserables euros más de coste por licencia, su aseguradora cubre absolutamente todos los accidentes, sin exclusión alguna, siendo hoy por hoy la única, que yo conozca, que en sus cláusulas inequívocamente cumplen los mínimos del Real Decreto.
 
Y creo que con estas explicaciones habré contestado tus dudas.
 
Un saludo ¡¡¡y no te caigas, por favor!!!

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