¿Y ahora qué?

Una vez que hemos conocido el resultado de las votaciones y de que Madrid no haya sido elegida, me pregunto qué va a ser de nosotros. Llevamos desde el año dos mil a vueltas con la organización de las olimpiadas, las Administraciones con sus planes y proyectos. Nos dicen que ahora no toca pensar en si se va a continuar postulándose Madrid como ciudad candidata, en palabras de Gallardón.

Alfonso Triviño

¿Y ahora qué?
¿Y ahora qué?

Una vez que hemos conocido el resultado de las votaciones y de que Madrid no haya sido elegida, me pregunto qué va a ser de nosotros. Llevamos desde el año dos mil a vueltas con la organización de las olimpiadas, las Administraciones con sus planes y proyectos. Nos dicen que ahora no toca pensar en si se va a continuar postulándose Madrid como ciudad candidata, en palabras de Gallardón.

Por nuestra parte, temiéndonos que la crisis sirva de excusa para seguir sin hacer nada por nuestra seguridad, continuaremos con el compromiso de luchar porque los responsables implicados acometan las medidas necesarias para que los ciclistas podamos salir a las vías públicas en condiciones de mayor seguridad. Si con el horizonte de las olimpiadas este asunto era ignorado por los responsables políticos, nada hace pensar que las cosas cambien, más bien al contrario, pero desde luego, tendrán que seguir soportándonos en nuestras reivindicaciones independientemente de que haya crisis, fracasos olímpicos o colapsos financieros.

 

Para ser positivos, una de las ventajas de que no organizar las olimpiadas es que no tendremos que soportar a nuestros políticos con su megalomanía ramplante.