Alumno aventajado

El Blog de Luis Pasamontes

Luis Pasamontes

Alumno aventajado
Alumno aventajado

Cuando estudiamos siempre escuchamos eso de; lo importante es trabajar cada día un poco, nunca dejarlo todo para unas horas antes del examen. En el ciclismo ocurre algo parecido, pero a veces con algún pequeño matiz. Puedes estudiar antes de un examen durante días y cuando crees que has preparado perfectamente la lección, no se celebra la prueba, al menos para ti. Se acerca el Tour de Francia y muchos son los equipos que tienen a varios ciclistas entre los posibles candidatos para formar parte del nueve de gala. Todos estudiando, todos trabajando durante horas cada día y en muchos momentos con ese pensamiento rondando la cabeza… iré o no iré. La fuerza mental del deportista es tremenda, entrenar para un objetivo sin saber si vas a estar seleccionado ni siquiera para intentar alcanzarlo.

Lo más normal antes de una gran Vuelta por etapas, es tener algún ciclista preparado para sustituir en caso de lesión o enfermedad a alguno de los titulares seleccionados. Un sustituto que pueda aparecer en un buen momento de forma en cualquier momento, una garantia. Pero es muy distinto, bajo mi punto de vista, saber desde el principio que tú eres uno de esos reservas a pensar que puedes ser un titular. La forma de trabajar es la misma, tu profesionalidad no ha de cambiar, tu sacrificio y compromiso se mantiene intacto, pero tu cabeza está tranquila y únicamente centrada en seguir preparando ese examen, se celebre o no en tu caso. Cuando esto ocurre se dan situaciones favorables para el rendimiento personal y colectivo dentro de un equipo. La competitividad con tus compañeros es sana, respetuosa y en las carreras previas al gran objetivo se sigue manteniendo la lealtad absoluta. El ciclismo es uno de los deportes en los que sabes que vas a ser titular sí o sí, tarde o temprano. Podrás examinarte de tu asignatura preferida o no, pero te vas a examinar. Hay competición para todos, unos más otros menos pero todos compiten. En otros deportes no ocurre eso y un deportista puede viajar con su equipo después de estar entrenando toda la semana y no jugar, no salir al terreno de juego y eso durante semanas, meses. Recuerdo una vez que alguien me dijo: “ bueno no vas a correr esta prueba, pero ¿te siguen pagando?, pues ya está”. En absoluto piensas eso, el deportista quiere competir, quiere correr, quiere jugar, quiere examinarse, para eso ha estudiado cada día de la semana.

Creo que es fundamental trasmitir y hacer ver a todos los miembros de un equipo su valía, lo importantes que son en cada momento, acompañarles durante esos días que a veces se hacen duros y cuesta arriba y no lo digo por la orografía del terreno. Detrás de cada profesional hay un alumno aplicado que quiere pasar de curso cada año, que quiere sacar buena nota en cada examen y sobretodo disfrutar mientras se prepara para ello. La incertidumbre es un factor con el que el deportista tiene que vivir cada día, en el mundo de la empresa ocurre lo mismo y más en los últimos años. Vivimos en un mundo de cambió continuo y eso no debe paralizarnos. Yo llegué a la conclusión de preocuparme por lo que realmente estaba en mi mano, bajo mi control y no hacerlo por decisiones que no dependían de mi. Al final por muchas vueltas que le des a algo o por mucho que te desgastes pensando que ocurrirá, nada va a cambiar y nada sucederá antes de tiempo. Cuidarme, entrenar y formarme, eso si que dependía única y exclusivamente de mi. Perder energía en otras situaciones, no tenía sentido.

El deportista está en una resiliencia continua y eso también se debe entrenar, preparar. Salir más reforzado de situaciones adversas, es la clave del éxito. Hace unos días Luis Castellanos, experto en lenguaje, me comentaba que el éxito reside en recuperarnos lo antes posible de un momento complicado, de una situación difícil. Si fallas un tiro libre, un penalti, un mal pase, tienes una mala etapa… serás mejor que otros si tardas segundos o milésimas de segundo en darte cuenta que eso ya ha sucedido y que no puedes retroceder para cambiarlo. Piensa inmediatamente en una nueva oportunidad y sigue avanzando. Al fin y al cabo tu no eres el profesor, no decides cuando te examinas, pero si eres un excelente alumno con sus deberes y lecciones al día.

Luis Pasamontes

@pasamontesluis