Aprendiz en Cuba

El Blog de Luis Pasamontes.

Luis Pasamontes

Aprendiz en Cuba
Aprendiz en Cuba

Este martes os escribo desde Cuba en un año histórico para el país, dados los acontecimientos recientes. El deporte me sigue regalando momentos que nunca olvidaré y este es uno de ellos. Me encuentro participando en una prueba por etapas en bici de montaña, la Titan Tropic, y dando visibilidad a dos enfermedades que en mayor o menor medida todos conocemos, desgraciadamente. Son la fibrosis quística y el cáncer, en concreto en favor de la Asociación de Alpinistas con Cáncer. Respirar y escalar es fundamental en el deporte, pero también para vivir. En esta carrera pedaleo por ambas y la empresa Alvemaco Rent Car hará una aportación económica por cada kilómetro que recorra en Cuba.

La verdad que estoy disfrutando mucho, pese a la exigencia y dureza de la carrera. Estas pruebas siempre me hacen conocer personas interesantes y adquirir aprendizajes. Pude pedalear en una etapa con un ciclista cubano que hace ciclismo de carretera y que también está participando en esta prueba. José Mojica ha podido correr alguna carrera en Bélgica, además del Tour de San Luis y su historia me ha llamado la atención. Cuándo nos encontramos y se presentó, comenzó a preguntarme por las grandes carreras europeas. Es delgado, le llaman “alfilerman” (hombre alfiler) y su cara muestra una ilusión tremenda por llegar algún día a lo más alto del ciclismo. Le pregunto por sus carreras en Bélgica y me dice que “no recuerdo los nombres, son muy complicados, pero no olvidaré poder pedalear al lado de Cancellara o Boonen”. Esto demuestra la escala de importancia tan diversa que tenemos, dependiendo de nuestras metas. Él quería rodar al lado de los grandes, no le importaba el nombre de la prueba. Lo reseñable era pedalear dónde y con quién siempre había soñado. Por su peso me intriga como se defendió en el pavés y me cuenta que "muy bien para ser tan fino, el director del equipo me decía que no entendía como podía pedalear por las piedras con tan poca corpulencia”. Su pasión por el ciclismo y algunos ciclistas europeos llega hasta tal punto que a su hijo recién nacido le ha llamado Nibali. Sí, como el Tiburón. Curioso que en el Tour de San Luis pudo hablar con el italiano y contarle, gracias a la ayuda de Scarponi que hizo de traductor, la anécdota. Me dice que Vincenzo no daba crédito, que no se lo creía. José desea dejar algún día su pueblo, a menos de una hora de la Habana, y viajar definitivamente a Europa para poder cumplir un sueño, algo muy difícil. "Es muy complicado ser ciclista aquí, no hay equipos y apenas carreras. Así es muy difícil tener una continuidad”. Le da rabia que sea tan difícil seguir la actualidad ciclista en su país . "Es complicado ver el Tour o La Vuelta por televisión, me toca salir a buscarlo a otros lugares o conectarme a internet”.

También me detengo en Marlie Mejia, la Cubana ha sido séptima en la disciplina de pista de Omnium en los pasados Juegos Olímpicos de Río y con la MTB se defiende francamente bien. Ha comenzado a pedalear con ella hace poco tiempo y es increíble verla rodar con el grupo de cabeza. Otra fémina del país, Olga Echevenique, ha tenido un contratiempo en la etapa de ayer que no le ha impedido cruzar la línea de meta. Atravesábamos un río por una estrecha pasarela, cuándo su bici se ha caído abajo. Afortunadamente, ella no ha sufrido ningún daño, pero con el sillín roto por completo se ha visto obligada a hacer los últimos 40 km de la etapa sin este con el desgaste que conlleva pedalear de pie. Mujeres con fuerza y ganas de triunfar en el deporte, de seguir alcanzando sueños y metas. Al igual que su compatriota Mojica, que no deja de soñar y esforzarse para llegar a Europa. Me pongo a pensar y me doy cuenta de lo importante que es valorar lo que tenemos, puede sonar a tópico, pero no lo ejecutamos. Estas experiencias, estas conversaciones, me sirven para seguir trasladando a los más jóvenes la importancia de creer y de pensar que no debes rendirte tan fácilmente. Ellos no lo hacen y siguen enseñándome pese a su juventud con su energía y desparpajo. Os invito a mirar a un lado y a otro y ver de qué disponéis para alcanzar vuestros objetivos. Algunos lo tendréis más fácil, otros más complicado, pero todos tenéis un objetivo en vuestra mente. Es la única manera de entender que todo tiene sentido y que merece la pena pelear por una ilusión. Somos diferentes, mucho, pero pienso que cuándo el esfuerzo es mayor, la satisfacción también lo es. ¿Vamos a por un nuevo obejtivo? Buen día y gracias por la fantástica acogida que está teniendo el blog, de corazón.

 Luis Pasamontes

@pasamontesluis

www.luispasamontes.com