El Purito no se apaga

El Blog de Luis Pasamontes

Luis Pasamontes

El Purito no se apaga
El Purito no se apaga

Imagínate que estás con los amigos disfrutando en una terraza de verano, recordando anécdotas de la infancia, riendo, no tienes noción del tiempo, no miras el reloj y tú no quieres que se termine ese momento nunca . Normalmente suele ser el camarero el que nos recuerda que el tiempo pasa, que tarde o temprano nos tendremos que despedir e ir a nuestras casas. “Vamos a cerrar, disculpen”. Algo parecido ocurre a la hora de dejar el deporte profesional. Quieres que no termine nunca, piensas que será eterno y que ha de ser alguien o algo el que te obligue a marcharte. Dejar el deporte profesional cuesta, tu vocación se ha convertido en tu profesión, muchos de tus compañeros y auxiliares son también tus amigos, disfrutas cada instante como si fuera el primero, lo es todo, es lo que has hecho durante años, tus sueños e ilusiones de niño están ahí recogidas.

Recuerdo que cuando llegué a Caisse D´Epargne me senté en su mesa durante la cena de bienvenida. Yo estaba nervioso, llegaba al equipo que siempre había deseado y además rodeado de grandes ciclistas, grandes líderes y entre ellos él: Purito. Es típico que los nuevos cuenten algún chiste subidos a una silla, se disfracen o hagan algo por el estilo, algo que te haga sudar más de la cuenta y que convierta tu cara en un maduro tomate. Años antes habíamos tenido el típico roce en carrera, vestíamos distinto maillot. Nada serio, lo normal de “frena tú, no frena tú que yo tenía esta posición antes”. Él llevaba la voz cantante en los preparativos de la actuación estelar de los novatos y repartía disfraces, narices y gafas postizas, pelucas…pero a mi no me llegó nada. Se sentó enfrente de mi y le comenté: “Joaquín, ¿ qué me tengo que poner yo?". Él me contestó: “Pasa, no sabía si tú querías hacer esto y me daba 'palo' preguntarte. Te veo muy serio y después de nuestro roce…”, a lo que yo quise quitarle importancia. “Claro que me disfrazo, soy uno más y además a mi estas cosas me gustan. Aquello se quedó en la carretera”.

Mi primera competición con el equipo, venía acompañada de una larga concentración en Mallorca. Cuando veo el reparto de habitaciones, descubro que él sería mi compañero durante un par de semanas Al principio tímidos, cortados…pero pronto se terminó esa situación y empezamos a entendernos. Creo que fue una de las veces que más me he reído con un compañero. Había momentos que llorábamos literalmente de las tonterías que se nos ocurrían, soltábamos lagrimas como las que tenia ayer en su rostro. Podéis pensar que las de ayer eran distintas, que eran de tristeza, pero creo que sus lágrimas eran de alegría por todo lo que le había dado el ciclismo. Seguramente en esa infinidad de momentos que se le pasaron ayer por la cabeza, recuerde alguno de los que compartimos juntos. Irte de un lugar en el que estás cómodo por decisión propia es para valientes, de personas con una potente personalidad, ideas claras. Muchos pueden pensar que si eres tú el que decides, que si no te obliga a irte una lesión, un bajo rendimiento o la falta de un contrato, todo es más sencillo. No, no es así, sigues dejando un estilo de vida que has llevado durante años y que ahora se esfuma. Dejar de ser ciclista profesional, no significa dejar el ciclismo. Yo sigo montando en bici, disfrutando sobre ella con mis amigos y conociendo otros nuevos, viviendo momentos que no había vivido como profesional, hay mucho por descubrir. Irte de las pantallas de televisión no significa que te apagues y más aún si te apodas “Purito”. Él es una adicción sana para los aficionados del ciclismo, no produce un humo tóxico o dañino. Hace que el humo aparezca en las palmas de las manos de los espectadores, en las cunetas de los grandes puertos, en los sillones de las casas durante la sobremesa y en las piernas de sus rivales cuando lanza un ataque.

El Purito no se apaga al final de la temporada, seguirá encendido y buscando nuevos proyectos profesionales, apasionantes, en los que estoy convencido tendrá igual de éxito que sobre la bici. Eso sí, antes quedan dos semanas de Tour y mucho más por delante. Gracias por avisarnos con tiempo Joaquín, tenemos que irnos acostumbrando  y viviremos cada pedalada hasta final de año de una manera especial, distinta. Fuiste compañero y ahora eres amigo, recuerda que la vida cambia pero la personalidad, afortunadamente, sigue intacta.

Luis Pasamontes

@pasamontesluis