Nadie sabe más de mi futuro que yo

El blog de Luis Pasamontes.

Luis Pasamontes

Nadie sabe más de mi futuro que yo
Nadie sabe más de mi futuro que yo

Nadie tiene la capacidad de saber que va a ocurrir. Nadie puede saber que decisión es la correcta hasta que no pasa un tiempo y comprobamos lo que acontece. Esta semana quiero compartir con tod@s vosotr@s algo que últimamente estoy viendo con frecuencia, pero que ha ocurrido siempre. No soy de los que se quejan, soy de los que les gusta introducir cambios. La queja es una perdida de tiempo absoluta, la acción es la que lleva nuestro malestar a buen puerto. Siempre me gusta opinar sobre situaciones que he vivido y que conozco de primera mano. Ahora como mentor de deportistas sigo encontrándome casos similares y que no siempre terminan bien.

“Vete a este equipo que serás profesional, seguro”.

“Firma conmigo que haré tu carrera exitosa”.

“No hagas caso a esos, no tienen ni idea, la elección buena es la que yo te digo”.

Yo escuché esas frases durante mi infancia, incluso en mi época más madura. En algún momento alguien se acerca a ti o a tus padres y viene con frases de este tipo. No tiene que ser un agente deportivo necesariamente, puede ser el panadero de tu barrio, el entrenador de otro equipo o el amigo de tu vecino. Incluso un familiar que te quiere mucho, una cosa no quita la otra. Nadie tiene la fórmula maestra, nadie. Ni la persona que haya conseguido pasar a más deportistas al profesionalismo, puede tener la certeza de que contigo lo conseguirá también. Escucha a todo el mundo y baraja las distintas posibilidades, pero mi consejo es que siempre tomes tú la decisión final. Claro que puedes estar acompañado de alguien  que te haga ver otros caminos, esos que tal vez a ti no se te hayan ocurrido. Pero ten claro que tu decisión puede estar en concordancia con lo que te digan o no.  Nada como el desasosiego que puede provocar hacer caso a otras personas sin nosotros estar de acuerdo con lo que nos aconsejan. Si todo va bien nada ocurre, las felicitaciones son abundantes, incluso se puede alardear de que una vez más ha vuelto a conseguirlo. Pero si las cosas no salen como esperamos, pensarás que no deberías haberle hecho caso, que tenías que haber seguido tu instinto, liderar tu decisión. Si tú decides el camino, es porque en ese momento creías que era lo correcto, lo mejor para ti. Nunca tendrás que pensar en si acertaste o no.

Me molesta ver jóvenes tristes y casi retirados del deporte por solo escuchar a otros, por no escucharse a ellos mismos en determinados momentos. Ser un gran ciclista no te garantiza llegar a lo más alto. Ser un buen profesional no garantiza que tu empresa funcione maravillosamente. Te invito a  que cuando escuches un “sí” rotundo de alguien respecto a tu futuro, pienses que algo falla. Alguien puede pensar…ya pero hay veces que los deportistas son demasiado jóvenes y tienen que tomar las decisiones sus padres o personas cercanas. Si eso ocurre, si el deportista es demasiado joven, vete a la opción menos profesionalizada, la que te haga disfrutar y seguir teniendo hambre de deporte a los 18 años. Esta es mi recomendación, una más, no la correcta. Lo que yo pienso es un camino que se puede tomar o no, pero no garantiza nada.

Yo tuve la posibilidad de pasar a equipos que tenían grandes resultados en junior o sub23, pero no lo creí conveniente. Alguien me dio la posibilidad de irme a equipos menos ganadores, pero igual de buenos y ahí es dónde me sentí más identificado. Yo tomé la decisión, yo junto con mi amigo Tino y mi madre, pero yo. No había prisa, no necesitábamos que nadie nos dijera que nos equivocábamos, que muchos lo hicieron, era lo que queríamos. ¿Por qué no estábamos haciendo lo correcto?, según muchos. Tal vez porque ningún ciclista de mi edad con el palmarés que yo tenía, lo había hecho antes. Todos habrían seguido la estela de lo que hicieron otros, buscando equipos que te surtieran de bicis, de ropa…creyendo que era una norma, una fórmula mágica. En ese momento yo creía que lo mejor era ir más tranquilo, disfrutar, no cargarme de kilómetros, de trabajo en carrera. Necesitaba un equipo dónde lo que menos importara fuera mi resultado en meta, dónde importara mi formación como deportista pensando en un futuro más lejano, a largo plazo. Las cosas me salieron bien, pero podrían haber salido mal. Nada garantizaba nada, nadie garantizaba nada. Años después y ya como ciclista profesional seguí viviendo mismas experiencias. Personas que me prometían y me garantizaban futuro a su lado, pero me di cuenta que mi futuro dependía de mi, de nadie más.

Como mentor deportivo aporto otras posibilidades al mentee, traslado mi experiencia y vivencias, acompaño en el descubrimiento de su talento, pero nunca adoctrino. Disfruto mucho de mi trabajo y sigo buscando cambios, no quejas. Lidera tu vida, escucha, observa, valora, pero que nadie decida por ti. Tu futuro, pase lo que pase, es tuyo.

Luis Pasamontes

@pasamontesluis

www.luispasamontes.com