Una gran vuelta de 22 días

El Blog de Luis Pasamontes

Luis Pasamontes

Una gran vuelta de 22 días
Una gran vuelta de 22 días

Entrenar para conseguir buenos resultados en la competición, ¿eso es todo? Pocas veces nos sentamos después de una carrera a valorar y analizar lo acontecido. Terminaba el fin de semana pasado un Giro de Italia apasionante cargado de emociones y de situaciones de todo tipo. Caídas, abandonos, enfermedades, desfallecimientos inesperados por dureza y altitud, descalificaciones, expulsiones de corredores por parte de su propio equipo, trabajo exhausto de gregarios, éxitos de líderes, declaraciones a medios con mucha “chicha”, tácticas de equipo distintas, llantos, alegrías… sin duda se me quedan aspectos en el tintero. Hacemos una valoración demasiado rápida y solo pensamos en si hemos “andado” o no, en si nuestro líder ha ganado o no ha estado en su lugar. Detrás de todas estas situaciones que se pueden dar en una vuelta de tres semanas hay éxitos y derrotas escondidas, camufladas. Qué necesario es sentarnos y hacer una valoración más profunda, no algo tan básico, tan vacío.

Recuerdo que cuando terminaba un Tour, una Vuelta, un Giro, lo que más quería era irme lo antes posible a casa y estar con los míos, dejar mi familia deportiva para irme con la de sangre. Bien es cierto que es lo más normal, pero en muchas ocasiones la alegría de volver a casa y de haber terminado la vuelta, se mezclaba con una sensación agridulce por no saber realmente si las cosas habían ido del todo bien. Después de una competición te das cuenta y ahora más aún, que se viven situaciones potentes de cara a nuestros próximos objetivos, a nuestras vidas. Estas bien analizadas pueden hacernos ver que no todo ha ido tan bien o tan mal como creíamos. Una enfermedad o una caída, puede ser el motivo para irte a casa pensando que no has tenido suerte, pero si has conseguido luchar contra ellas y terminar cada día dando lo mejor de ti, las cosas han ido francamente bien. Recuerdo que el Giro del 2011 no fue nada fácil ni para mí ni para el equipo, por muchos motivos. Vivimos situaciones complicadas en carrera, malas noticias desde España, lesiones… pero seguimos, seguimos adelante. Sin duda puede parecer sobre el papel que las cosas no salieron del todo bien o que las dos victorias del equipo podían darnos éxito pleno, pero no fue así. Fue una de las carreras donde más aprendizajes adquirí y aún ahora los aprovecho. Recuerdo llegar a casa al día siguiente y caer enfermo con gripe y decir eso de:  “menos mal que terminamos ayer, si tuviera que correr hoy un día más no seria capaz”.

Es mentira, correrías un día más, volverías a hacerte una etapa pero sabes que eso no va a ocurrir y entonces te viene todo de golpe, tu mente se relaja, tus defensas bajan la guardia y caes. La sensación era rara, me faltaba algo más, sí había concluido uno de los Giros más duros de la historia, un compañero había ganado etapa, pero me faltaba algo más. Me faltaba un análisis profundo sobre lo acontecido esos días y que fuera más lejos de si habíamos conseguido objetivos o no. El deportista es humano, es persona y en muchas ocasiones hacerle ver que ha conseguido éxito sin subir al podio o sin ganar ningún día, es fundamental para su mente, para sus próximos objetivos. Rigo no ha estado tal vez donde decía o esperaba, pero su éxito ha sido seguir en carrera y luchar con todo lo que tenía para mantenerse adelante pese a la enfermedad que atravesaba. Kruijswijk siguió adelante después de una dura caída en un descenso. Valverde se defendía con garra en ese mal día, Nibali hacia lo propio después. Zakarin levanta su pulgar desde la cama de un hospital con una tímida sonrisa. Un ciclista se ponía su casco y salía a correr minutos después de recibir noticas nada buenas sobre el estado de salud de su padre... no hay victorias por ningún lado en estas situaciones, pero están cargadas de éxito, de esfuerzo y es importante visualizarlo.

Me siento identificado con muchas de estas situaciones, yo las viví también. Ahora las valoro mucho más, veo que aquella sensación de terminar, de hacer mi trabajo, debería de haberse convertido en algo más potente.

Y el “no he tenido toda la suerte que esperaba”, debería de haberse convertido en “estoy contento de como he sorteado obstáculos” . El éxito o la victoria no lo es todo, lo puede ser a corto plazo, pero no durante una temporada. Antes, durante y después, esa son las fases de todo proceso, si únicamente te quedas en las dos primeras, el proceso no está completo. Valorar tu esfuerzo, es más importante que valorar tus resultados… recuerda como dice Esteban Chaves: “es sólo una carrera, hay cosas mucho más importantes”.

Fdo: Luis Pasamontes

Twitter/instagram : @pasamontesluis

Fotos: Graham Watson