Informe: La geometría de una bicicleta

Os explicamos como afectan al comportamiento de la bicicleta cada uno de los ángulos y medidas del cuadro, así como las regulaciones del sillín o el manillar.
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Informe: La geometría de una bicicleta
Informe: La geometría de una bicicleta

La mayoría de los ciclistas prestan mucha atención al material del que está construido el cuadro o la horquilla de su bicicleta pero apenas conocen sus medidas y ángulos; para determinar su personalidad y comportamiento es más importante analizar la geometría que saber si las tuberías son de aluminio o carbono. A continuación vamos a investigar en qué  afectan cada una de las medidas a la conducción, seguridad y comodidad, así como las regulaciones personalizadas de algunos componentes como es el caso del sillín o el manillar.

Antes de entrar de pleno en este capítulo queremos aclarar que todos los datos técnicos y teorías que expondremos a continuación han sido seleccionados para poder aplicarse a una generalidad. Hay muchos autores de libros o manuales que aportan otra serie de datos y fórmulas para averiguar ciertas medidas y que pueden diferir sensiblemente de las que aquí hemos plasmado. Toda la información resultará igual de válida cuando descubras que los cuadros se fabrican en tallas estandarizadas y que, los ángulos y longitudes de componentes, tan importantes como la potencia del manillar o  las tijas del sillín,  distan bastante de lo que, sobre el papel, se muestra como idóneo.

Angulo de la dirección (fig. 1)

Este es el que se forma entre la pipa de la dirección y la horizontal. Tomando como patrón un ángulo de 73 grados (uno de los más habituales) veremos que, cuanto más se acerca al ángulo recto (90 grados), más nerviosa será nuestra bicicleta. Al contrario ocurre cuanto menor sea el ángulo (69, 70 grados), entonces nuestra montura será más dócil y tenderá a corregir sola la trayectoria. Los ángulos pequeños suelen corresponder a bicicletas con una gran distancia entre ejes.

Angulo del sillín (fig. 2)

Es el formado entre la horizontal y el tubo del sillín. Suele estar en torno a los 72 grados. Cuanto más se acerque al ángulo recto (74, 75 grados) estaremos sentados más lejos del eje de la rueda trasera, perjudicando la tracción en condiciones de firme irregular. Por el contrario, cuanto menor sea este ángulo (70 grados), dispondremos de una mayor tracción cuando pedaleemos sentados sobre el sillín. Con el ajuste longitudinal del sillín podemos compensar en parte esta medida.

La incidencia del ángulo del sillín sobre la calidad del pedaleo es también otro factor a tener en cuenta ya que determina la distancia existente entre el eje de pedalier y las articulaciones superiores de la pierna (ridilla y cadera).

Angulo de la potencia del manillar (fig. 3)

Este ángulo está relacionado directamente con la altura del manillar. Partimos de la horizontal como referencia de "cero" grados y, a medida que desplacemos hacia arriba el brazo de la potencia, esta medida irá en aumento.

En bicicletas de competición se utilizan potencias inferiores a "cero" grados. Las potencias de 5 grados o superiores permiten que el manillar quede más elevado y, por lo tanto, más cómodo, siendo más apto para usos cicloturistas.

Avance de la horquilla o flecha (fig. 4)

Esta es la distancia que separa el eje de la pipa de la dirección del eje de giro de la rueda delantera. La medida más corriente es de 4,5 cm. Cuanto mayor es esta medida más capacidad tiene la horquilla de absorver irregularidades del terreno.

Avance de la dirección (fig. 5)

No hay que confundir esta medida con el avance de la horquilla (en algunos casos incluso son similares) ya que de ella dependerá la capacidad de “autodireccionarse” que tiene nuestra bicicleta: cuanto mayor sea esta longitud mejor mantendremos la línea recta, especialmente circulando a velocidad,  pero, cuando el avance de la dirección es menor, maniobraremos peor a poca velocidad.

Sobre un dibujo es sencillo establecer esta medida pero, en la realidad, no lo es tanto: hay que trazar una línea que se prolongue desde el eje de giro de la horquilla hasta el suelo; después dibujaremos otra línea imaginaria que caiga en vertical desde el eje de la rueda hasta el suelo. El avance de la dirección es la distancia existente entre los puntos de corte de ambas líneas imaginarias con el plano horizontal (suelo).

El avance de la dirección depende de factores como el ángulo de dirección, la altura del neumático o el avance (flecha) de la horquilla. Es importante que tengas este dato muy en cuenta ya que, una misma horquilla, produce diferentes Avances de Dirección en diversos cuadros.

Longitud de las vainas traseras (A)

Se mide desde el eje de la rueda trasera al eje del pedalier. El ángulo del sillín va relacionado con las vainas traseras pues, cuanto más cortas sean estas, mayor tiende a ser este ángulo.

El efecto de unas vainas cortas (unos 39 ó 40 cm.) es el de un pedaleo potente y una tracción perfecta, ya que estamos sentados cerca de la vertical del eje trasero. Las vainas largas proporcionan mayor estabilidad  y facilitan las cadencias altas de pedaleo.

Longitud del tubo horizontal (B)

Se mide desde el eje del tubo del sillín al de la dirección, utilizando la horizontal (ojo a los cuadros con sloping, se mide sobre una línea totalmente horizontal virtual). Cuanto más largo sea este tubo, más extendidos nos permitirá ir sobre la bicicleta (por esta misma razón un tubo largo puede llegar a ser incómodo) y, como consecuencia, nuestro cuerpo se colocará más paralelo al suelo, mejorando considerablemente el reparto de masas.

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Altura del eje pedalier (C)

Es la distancia que separa el centro de la caja del pedalier con el suelo. Dependiendo del tipo de neumáticos que llevemos puede variar hasta en 1 cm. Cuanto más baja sea esta medida más estable será la bicicleta al descender el centro de gravedad pero, en contrapartida, más cerca pasarán los pedales del suelo cuando nos inclinemos en una curva.

Distancia entre ejes (D)

Se mide desde el eje de la rueda delantera hasta el de la trasera. Su distancia dependerá de las combinaciones que hayamos hecho con las medidas anteriormente descritas. Cuanto más corta sea una bicicleta más ágilmente se moverá, sin embargo, a alta velocidad perderá fácilmente la trayectoria convirtiéndose en inestable y poco segura. Por el contrario, una bici que tenga mucha distancia entre ejes, será más torpe en los giros rápidos pero tenderá a mantener sola la línea recta, incluso a velocidades elevadas.

Existen algunas otras cotas y medidas, pero siempre irán en función de las que os hemos descrito y su mención carece de interés.

Ya hemos visto la geometría básica de una bicicleta y la relación que existe entre estas medidas y su comportamiento. Pincha en este enlace y te contamos cómo se regula una bicicleta para sacar el máximo rendimiento a tu pedalada.

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