Era el principal favorito para hacerse con el primer maillot azul de líder de la Tirreno-Adriático que se disputaba el pasado mes de marzo... Y Filippo Ganna (INEOS) hizo buenos los pronósticos rodando a 54,6 km/h en los 13,9 km de que constaba la contrarreloj inaugural en la localidad costera de Lido di Camaiore. Un recorrido totalmente llano, de ida y vuelta, en el que daba el viento de cara en la primera parte y a favor en la segunda y en la que el campeón del mundo voló para marcar diferencias.
Segundo fue un gran Remco Evenepoel, a 11 segundos, y tercero Tadej Pogacar, a 18.
Pero volviendo al desempeño en la crono de Ganna (520 vatios de potencia media en los últimos 2,5 km, con un pico de 670), algunos aficionados que presenciaron la etapa por televisión llamaban la atención sobre un detalle inusual: la baca del coche de equipo que acompañaba al corredor italiano iba repleta de bicicletas, en teoría, de repuesto.
Decimos en teoría porque no era ésa, precisamente, su función. Era una treta perfectamente estudiada del equipo INEOS y que también puso en práctica Quick-Step en el coche que escoltaba a Evenepoel.
De hecho, no era la primera vez que la utilizaban. Ganna había llevado tan 'buena compañía' para mejorar sus prestaciones aerodinámicas en la última crono del Giro 2021, en la crono de la Etoile de Bessèges y en el prólogo del Tour de la Provence, según constataban en cyclingnews.com, donde Richard Kelso, profesor de la Universidad de Adelaide, explicaba cómo se consiguen estas ganancias aerodinámicas.
Cualquier objeto que se mueve por el aire empuja el aire con él. La distribución de la presión alrededor del objeto, en este caso, el coche, hace que el aire inmediatamente delante sea empujado ligeramente hacia delante. Lo que significa que el vehículo más grande detrás del ciclista, en realidad, empujará el aire hacia adelante con el ciclista, de modo que la velocidad del flujo de aire alrededor del ciclista será menor. Es una ganancia pequeña pero suficiente.
Por su parte, el profesor belga Bert Blocken cuantificaba que para un coche a 10 metros la reducción de la resistencia es de aproximadamente un 0,23 % en el coeficiente, y eso se traduce en 3,9 segundos en 50 kilómetros.
La UCI otorgaba: "El siguiente vehículo deberá situarse al menos a 10 metros detrás del corredor, no puede adelantarle nunca, ni tampoco situarse a su altura"... Hasta hace unos días...
Porque la Unión Ciclista Internacional ha retocado su normativa en varias cuestiones, entre ellas, la que abordamos en estas líneas.
A este respecto, la regla que se aplicará desde ya dice: “El siguiente vehículo deberá situarse al menos a 25 metros detrás del ciclista (y no los 10 anteriores), no puede adelantarle nunca, ni tampoco situarse a su altura. En caso de avería, el soporte técnico sólo se puede prestar con el ciclista y el vehículo parados".
Así las cosas, es lógico pensar que a partir de ahora los coches que acompañen a los ciclistas en las cronos no irán tan cargados de bicis. Veremos...
