- Así que eres ciclista y estudiante.
- Sí, he terminado hace poco; ya soy ingeniero agrónomo. Siempre me ha gustado bastante porque mi familia se dedica al sector, tanto mi padre que es agricultor como mi madre en una empresa de maquinaria para bodegas. Los cursos los fui sacando año a año y luego el TFG -Trabajo de Fin de Grado- lo alargué uno más.
- ¿Cómo se logra combinar dos cosas que exigen tanto tiempo?
- Intentando ser muy organizado para aprovechar el tiempo al máximo.
- ¿Cuál es la que más te gusta entre ambas opciones?
- La bici. Mi objetivo siempre ha sido intentar ser ciclista profesional. La Ingeniería era importante, pero mi sueño era el ciclismo. He conseguido alcanzar ambas cosas pasando un tiempo muy difícil porque combinarlo ha sido duro, pero me ha salido y estoy muy contento.
- ¿Cuántas veces has querido descansar después de una carrera y tenías que abrir los libros y apuntes?
- ¡Varias! También me ha pasado llegar de entrenar muerto y que me tocara ponerme a estudiar, aunque no tuviera muchas ganas. Alguna vez me podía el cansancio. Sobre todo el principio fue muy duro porque la bici era mi sueño, pero nunca sabes si se va a poder convertir en una realidad. Y era consciente de que los estudios no los podía dejar. Necesitaba contar con algo en la recámara. Ahora espero tener la carrera deportiva más larga que sea posible. Lo otro lo dejo aparcado un poco hasta que la bici se acabe, pero sí me gustaría, una vez que cuelgue, dedicarme a ello.
- Tres palabras que te definan como ciclista.
- Escalador, fondista y buen compañero.
- ¿Tienes alguna manía encima de la bicicleta?
- Ponerme la zapatilla izquierda primero; siempre.
- ¿Qué le pides a lo que queda de temporada 2025?
- Intentar acabarla bien y en alguna carrera obtener un gran resultado para Polti VisitMalta y verme competitivo. El año pasado fue difícil porque sufrí una mononucleosis que me dejó tres meses en el dique seco. La primera temporada fui creciendo poco a poco, me notaba bien en algunas carreras y al inicio de la segunda campaña como profesional me vino la enfermedad nada más acabar la Vuelta a la Comunidad Valenciana. Me dejó como si me hubieran dado una paliza. Y no lograba recuperarme. Un día salía en bici y luego estaba dos o tres seguidos que no era persona. Me costó superarla.
- ¿Qué tipo de ciclista eres?
- Alguien que en las subidas largas puede estar delante.
- ¿Por qué elegiste el ciclismo?
- Porque en casa solían poner el Tour y La Vuelta en verano para verlo por televisión y me picó la curiosidad. Me apunté al club de mi pueblo, Valdepeñas, me gustó y a partir de ahí fui subiendo de categoría peldaño a peldaño.
- ¿Cómo es posible que salga un escalador en Castilla-La Mancha?
- Es complicado, porque subidas encuentro pocas por casa, pero ya desde escuelas en cuanto había un repecho, siempre andaba bien y conseguía algo. Recuerdo cuando en esa categoría hice mi primer podio y me dieron una copa. Era la primera vez que me llevaba algo y para mí suponía el triunfo más grande tener algo así. Así me fui enganchando a este mundo, fui haciendo amigos y cada vez me gustaba más.
- ¿Quién era tu ídolo ciclista?
- Alberto Contador. Crecí en su época de corredor y era el que más me gustaba. Cuando me llamaron en juveniles de segundo año para ir a su equipo, que además es el mejor de España, me hizo una ilusión tremenda. El primer día que lo tuve cerca fue un shock. No le pedí una foto porque soy bastante vergonzoso.
- Un sueño como ciclista.
- Ganar una etapa en una gran vuelta. La que sea. Sé que el Tour es la más grande y La Vuelta la de casa... ¡pero si es en el Giro tampoco le pondría pegas!
- ¿Qué lección te ha dado el ciclismo?
- A caer y levantarme, a seguir siempre adelante. Aunque las cosas no vayan bien hay que continuar intentando mejorar.
- ¿En la bici hay más días buenos o malos?
- Yo diría malos. Pero uno bueno quita todos los malos. Nos gusta mucho esto que hacemos y las penurias se nos olvidan.
- ¿Qué titular te gustaría leer contigo como protagonista?
- Fernando Tercero levanta los brazos en una grande.
- ¿Cuál es tu puerto favorito?
- Plateau de Beille. Lo subí hace tres años en la Ronde de l’Isard, llegué segundo -ganó el británico Thomas Gloag, hoy en Visma|Lease a Bike- y me encantó.
- Tu ruta preferida para entrenar.
- Suelo irme hacia Despeñaperros, a la línea entre Andalucía y Castilla-La Mancha, por ahí ya tengo Sierra Morena donde hay alguna subida y me gusta bastante ir. Casi siempre salgo a rodar por esa zona.
- Señala el día que mejor te has sentido como ciclista.
- Hace tres años en la Volta a Galicia, en Cabeza de Manzaneda, cuando gané. Aquello me dio el pase a profesionales.
- ¿Y el día que más miseria has pasado?
- En el Tour del Porvenir de hace dos años. Me caí y en la siguiente etapa, que era la última, iba horrible. Sufrí muchísimo.