Enero, febrero, marzo. Los meses pasan y Nairo Quintana continúa sin encontrar colores que vestir. La temporada comienza a entrar en su primer punto álgido y el ciclista colombiano, ganador de un Giro de Italia y una Vuelta a España, continúa fuera de un ciclismo que le empujó a una de sus orillas por el positivo en tramadol durante el pasado Tour de Francia.
Fuera del Arkéa Samsic, su último equipo, y relacionado con medio pelotón este invierno, incluido el Movistar, Nairo, en el habitual limbo que muchos ciclistas viven tras dar positivo, no encuentra un conjunto que le abra las puertas. Puede correr, pero no le dejan. La historia de siempre. Dio positivo, sí, por un opioide sintético usado para aliviar el dolor, pero sin más sanción que la descalificación de la carrera en la que se le pilló, el Tour de Francia 2022 y una multa económica.
Sin embargo, por esas leyes internas puestas tan en duda tantas veces, Quintana, que puede correr, se ha visto apartado de la primera línea mundial de un deporte que a veces parece un manicomio. Una vez confirmada su continuidad encima de una bici –se habló de retirada-, el colombiano empezó a llamar a puertas cuando se cerró la de Arkéa Samsic. Unas directamente no se abrían y otras, al rato de hacerlo, le daban un portazo por alguna llamada ajena.
Así ha llegado Nairo, que rechazó la opción de seguir su carrera en Colombia –tal como ha hecho su compatriota Miguel Ángel López- y que sigue soñando con que todo esto acabe con final feliz. “Debido a los acontecimientos de los últimos meses, en los que es innegable el ambiente enrarecido en el que me he desenvuelto y la inexplicable muralla que se ha levantado entre las posibilidades de competir y mis deseos de seguir haciéndolo, no me rindo y sigo hacia delante”, dijo hace un mes el propio ciclista, de 33 años.
Su principal problema radica en el Movimiento por un Ciclismo Creíble (MPCC), al que buena parte del pelotón está adherido y que construye una pared insalvable para cualquier ciclista en contacto con sustancias ilegales. “Pero también hay equipos que no están ahí, y esas son las opciones de Nairo”, explicó su representante, Giuseppe Acquadro, a El Tiempo, donde anunció que en un lapso de dos meses podría haber noticias sobre el futuro de su corredor.
Actualmente, Quintana se encuentra en Italia, donde parece que podría haber encontrado la carta de la baraja que maneja. De momento, él continúa entrenando como si lo tuviera. Para demostrarlo, participó en el Campeonato de Colombia, donde se colgó el bronce.
