Ellen van Dijk salió, vio y venció, merced a unos tiempos sin igual en cada uno de los puntos cronometrados y unas prestaciones que no tienen parangón dentro del pelotón femenino. Grace Brown finalizaron a 12 y a 41 segundos y casi que pudieron darse con un cante en los dientes visto el rendimiento de la campeona neerlandesa.
Esta, una vez efectuado el protocolario rodillo para la relajación muscular, comentaba que "no puedo creerlo. Todavía tengo que procesar que soy tres veces campeona mundial de contrarreloj. No estaba al tanto de los tiempos porque en estas pruebas prefiero concentrarme en mi esfuerzo y obviar todo lo demás".
"Escuché a mi entrenador decirme que iba bien y que el ritmo era bastante bueno. Había acordado con él que no quería saber nada del resto de competidoras. Fue una gran sorpresa cuando crucé la meta y volví a ganar el título mundial", proseguía explicando una Ellen van Dijk que es la gran dominadora de la especialidad en los últimos años.
Lo cierto es que según comentó la corredora del Trek, la preparación para la prueba ha sido, como poco, concienzuda: "Me preparé específicamente para la crono. Llegué a Australia una semana antes y alquilé un apartamento cerca de este recorrido para poder completarlo todos los días".
"Ahora quiero agradecer la colaboración de mi equipo, el Trek Segafredo, y de la Federación Neerlandesa de Ciclismo. El aspecto mental ha sido muy importante y tras todo este estrés me toca disfrutar de la victoria. Estoy super feliz porque ya tengo tres títulos del mundo de contrarreloj", concluyó una sonriente Van Dijk.
