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Miguel Induráin: “Ahora es difícil batir a Pogacar”

El pentacampeón navarro corre estos días la Titan Desert en Marruecos de la mano del equipo Kosner.

Ainara Hernando (desde Merzouga, Marruecos). Fotos: Aitzol Bilbao (Titan Desert)

4 minutos

Miguel Induráin, en la Titan Desert

No cuento los kilómetros que hago, tengo un Garmin en la bici y lo debe guardar pero no le echo una mirada. Lo tengo más por ver las pulsaciones, porque a veces te picas y te vienes arriba”. Cuenta Miguel Induráin -5 veces ganador del Tour de Francia y dos del Giro de Italia- que tampoco tiene potenciómetro ni mide sus vatios. Sale en bici a disfrutar, “y en invierno, salvo que haga un día espléndido, no la cojo”.

 

- ¿Qué tal estos días en el desierto?

- He venido tranquilo, sí, para pasarlo estupendamente. Tenía compromisos y al final solo he venido tres días, pero está bien. Tres días de arena, desierto y kilómetros acompañando al grupo. En la etapa de hoy, he estado con uno, luego me he parado, luego un rato con mi hermano… Tienes que estar muy atento aquí porque hay arena, piedras, palos y este año hasta hierbas. Voy con cuidado. Para disfrutar.

- ¿Has seguido las carreras?

- Si, he visto las clásicas. Van saliendo figuras nuevas, cada vez más jóvenes. No solo en Francia con Seixas, también en España, Bélgica, Italia… es el futuro del ciclismo. Antes siempre había que esperar un poco, aprender la profesión… ahora aprenden ya a hacer los esfuerzos desde juveniles. No solo en ciclismo, en todos los deportes cada vez salen antes. Que salgan nuevas remesas está bien.

- ¿Crees que Seixas puede estar por encima de Pogacar?

- Pogacar tiene un puntito más. Salen rivales que le intentan poner en dificultades porque ya saben cómo corre. Pero con el equipo que tiene y el momento dulce en el que está, ahora es difícil batirlo. Las carreras luego hay que disputarlas e intentar ponerlas lo más difícil posible.

- ¿Crees que debería ir Seixas al Tour tan joven?

- Los demás ya hemos ido. Mi primer año de profesionales ya fui al Tour. Pero una cosa es ir a ver lo que es la carrera y otra que tenga que ir a disputarla. Yo hice una semana o quince días la primera vez y vas viendo, porque cada año es diferente. También en Francia están muy ilusionados con él. Si va y no hace nada o se retira ya no es lo mismo. No sé, disputar el Tour con 19 años… son tres semanas duras, también ha hecho otras carreras. Hay que poner un poco en calma todo.

- ¿Lo que ves en el ciclismo moderno ahora te gusta?

- Está todo muy controlado por los equipos grandes. Es verdad que es muy previsible, no cambia nada menos en los sprints. Entre cinco o diez corredores lo copan todo, pero el espectáculo es bueno.

- ¿En el ciclismo ficción, el mejor Induráin le ganaría a Pogacar?

- No lo sé. Todo cambia, la bici, los desarrollos…antes subíamos a base de fuerza porque no había más. Yo tengo las bicis en casa con un 21, con eso corría todo el Tour. 23 ponías en los Lagos de Covadonga y 25 para el Mortirolo. Todo cambia. A mí me gustaban más las etapas largas, a partir del kilómetro 200 me defendía mejor. Estas etapitas de 120-140 kilómetros a toda velocidad…tendría que hacer un poco de rodillo antes para calentar (ríe). Pero los entrenamientos también han cambiado, les veo ahora cuando voy a Alicante cómo entrenan, cómo repiten series. El nuestro era un entreno más de fondo. De hacer horas.

- ¿Es mucho más exigente el ciclismo ahora?

- No te lo puedo decir porque no estoy, pero todo el mundo dice que sí, que hay mucha información, muchos datos, mucho control de todo. Dependiendo del esfuerzo que haces, te programan la cena. Está todo muy establecido y eso cansa, rindes más pero también te fatigas mucho más. Ha habido casos como el de Dumoulin que más que físicamente, acaban estresados de este ritmo de competición que tienen que llevar. Ahora también las etapas son más cortas que en mi época. Salen y ya van a lo suyo, no hablan.

- ¿Cambiarías tu época por correr ahora?

- Nosotros también le dimos una vuelta con la alimentación y los entrenamientos a la época anterior. Intentas mejorar siempre, rendir más y recuperar mejor. Todo el día estás pensando en lo mismo. Estos le han dado un plus más.

Miguel Induráin con su hermano Prudencio. 

- ¿Podrías haber sido ciclista en esta época de estrés y presión?

- Sí. Te adaptas a lo que hay, como en las carreras; si te ponen más montaña o más crono, tienes que entrenarlo. Que hay que hacer dieta, pues no te gusta pero si quieres rendir tienes que hacerlo.

- ¿Cuántos kilos perdiste tu?

- Acabé con 80. Un año bajé a 79, pero perdí un poco de frescura. Teníamos tres meses de vacaciones. El primer mes te controlabas un poco pero luego ya coincidía con navidades y subías. Tampoco había prisa en bajarlo porque tenías de diciembre hasta julio, que era el objetivo con el Tour. No había la presión que hay ahora que a la primera carrera tienen que ir a disputar. Íbamos a un ritmo más relajado. Yo cogía unos seis kilos, pero no solo yo, en esa época todos. Perico solo uno porque no era de engordar mucho. Pero no me daba tampoco envidia, yo prefiero engordar. Luego hay que trabajar y entrenar.

- Ahora que se cumplen 30 años de tu retirada, ¿qué recuerdos te vienen?

- A mí me gustaba la profesión, me gustaba competir. Fue una época intensa y con mucho jaleo, mucho viaje pero hacía lo que me gustaba. En mis primeros años ya hacía 38.000 km. no tuve ninguna lesión y eso me hizo tener continuidad. En el deporte profesional, diez años bien hechos mental y físicamente ya es suficiente.