Tadej Pogacar afrontará este sábado su más difícil todavía, uno de los dos Monumentos que aún no tiene en su espectacular palmarés y el que más se le resiste. Tampoco ha ganado nunca la París-Roubaix pero es un caso diferente; solo ha corrido en una ocasión El Infierno del Norte, el año pasado, y acabó segundo tras Mathieu van der Poel.
Con la Milán - San Remo tiene cuentas pendientes. Un deseo desde hace años que no termina de cumplir. "No es ningún secreto que la Milán-San Remo es una carrera que me encantaría ganar. Creo que me viene bien, pero también a muchos de los otros grandes. Lo veo como un buen reto", dice el esloveno en declaraciones facilitadas por su equipo, el UAE Team Emirates.
En los últimos años lo ha intentado una y otra vez y siempre se ha quedado cerca, lastrado por la insuficiente dureza de la Cipressa y el Poggio para marcar diferencias definitivas con sus rivales. Pogacar ha corrido la Milán - San Remo en cinco ocasiones, y con excepción de la primera (fue 12º en 2020) siempre ha terminado en el top-5: 5º en 2022 (ganó Matej Mohorič), 4º en 2023 (Mathieu van der Poel), y 3º en 2024 (Jasper Philipsen) y 2025 (de nuevo Van der Poel, rematando al sprint un espectacular duelo a tres con Filippo Ganna y el esloveno).
Este sábado 21 el campeón del Mundo hará un nuevo intento de conquistar la Classicissima -el primer Monumento de la primavera ciclista- y lo hará acompañado de un equipazo, a pesar de las ausencias por lesión de Tim Wellens y Jhonatan Narváez.
Junto a Pogacar, que estrenó la temporada ganando su cuarta Strade Bianche, serán de la partida en Pavia para afrontar la 117ª edición de la prueba el talentoso Isaac del Toro,-quien viene de ganar la Tirreno-Adriático y el UAE Tour, y podría ser la segunda baza del equipo emiratí- Jan Christen , Felix Großschartner , Brandon McNulty , Domen Novak y Florian Vermeersch.
“He reconocido mucho el Poggio y es una subida que conozco muy bien. El equipo estuvo excepcional en la Strade Bianche y si podemos repetir esa actuación, todo es posible para nosotros. La competencia será alta, como siempre, pero estamos acostumbrados y haremos todo lo posible por conseguir un buen resultado. Espero que sea un gran día de carreras y que podamos ofrecer un buen espectáculo a los aficionados”, dice Pogacar, que con la ayuda de sus compañeros buscará destrozar la carrera en la Cipressa (5,6 km al 4,1%) y el Poggio, una subida de "plato grande" (3,7 km al 4,1%, pero con rampas que alcanzan el 8% antes de la cima) convertida para muchos en un muro al afrontarla con cerca de 290 km en las piernas.
Con 298 km, la Milán-San Remo es la prueba más larga de la temporada del calendario WorldTour, y el recorrido de este año, como siempre, está marcado por la tradición. Tras las habituales subidas a los Tre Capi (Capo Mele, Capo Cervo y Capo Berta), le sigue el doblete Cipressa-Poggio, antes de afrontar los últimos 5,4 km de carrera desde la cima del Poggio hasta la Via Roma en San Remo. Para Pogacar -indicustible número 1 del ranking mundial- ganar la Milán-San Remo se ha convertido casi en una obsesión. El sábado lo intentará de nuevo.
En la nómina de favoritos, los nombres de Mathieu van der Poel -dos veces ganador de la Classicissima- y Tadej Pogacar sobresalen por encima del resto; ciclistas con los que también hay que contar, como Filippo Ganna, Jasper Philipsen, Wout van Aert, Tom Pidcock, Isaac del Toro, Matthew Brennan ...
Quien no será finalmente de la partida es el italiano Jonathan Milan, baja de última hora por enfermedad, según comunicó su equipo, el Lidl-Trek, que se queda sin un líder para la carrera. "Lamentablemente, Jonathan Milan se sintió indispuesto a su regreso de la Tirreno-Adriático y se vio obligado a tomarse un tiempo libre para recuperarse; por consiguiente, se ha decidido que no participe en la Milán-San Remo este sábado", anunció el Lidl-Trek en sus redes sociales.
