También en el segmento del calzado se están lanzando modelos específicos para gravel, y un buen ejemplo son las Shimano S-Phyre RX910 que hemos puesto a prueba. La marca japonesa estrena con ellas el sistema Pontoon, que consiste en unos apoyos de goma que van situados a ambos lados de la cala y que se desplazan junto a ella cuando la regulamos.
Las RX910 pertenecen a la línea tope de gama S-Phyre, utilizan una suela de carbono con índice 12 de rigidez -el máximo junto a las S-Phyre de carretera-, perfecta para aquellos ciclistas que suelen usar zapatillas y pedales de carretera en carreras gravel con el fin de no perder ni un vatio de potencia.
Para rebajar unos gramos prescinden de los tacos delanteros reemplazables, elementos que no echaremos en falta excepto si nos bajamos de la bici y tenemos que caminar -o correr- por terreno embarrado o muy suelto.
Utiliza un par de cierres Boa Li2 -los más completos-, aunque el delantero prescinde de la protección frontal de los modelos de MTB para evitar dañarlo.
La entresuela de carbono queda justo debajo de la plantilla para reducir el stack o altura del pie sobre el pedal; incluyen la tecnología antibacteriana Silvadur y apoyo del arco plantar regulable en tres alturas. La suela tiene una abertura para ventilar la parte delantera y otra en el talón.
El refuerzo del talón es externo y el tejido es antideslizante en el interior; mientras la cubierta superior -de tejido sintético- lleva orificios de ventilación en la mitad delantera.
INVENTANDO
El sistema Pontoon nos ha parecido todo un descubrimiento. Consigue -por fin- que la estabilidad del pie sobre el pedal sea perfecta, sin holgura ni movimientos no deseados. Para instalarlo tenemos que poner la cala en él, llevarla a la posición deseada y apretar los dos tornillos; en todo momento llevaremos los apoyos de goma en el lugar adecuado -encima del eje pedal-, justo donde aplicamos toda nuestra potencia al pedalear.
Y cuando se desgasten y empecemos a notar holgura, sólo habrá que reemplazarlos para recuperar el apoyo firme y directo. Con calzado que no tenga partes de la suela reemplazable -cada vez hay menos modelos-, cuando se desgaste no quedará más remedio que aguantar con la holgura o cambiar las zapatillas.
Hemos encontrado un par de puntos negativos: que eleva en casi 2 mm la distancia entre la suela y la cala, y que deja un pequeño escalón entre la parte delantera de esta y la suela, que en nuestro caso cambió el tacto al engancharla con el pedal.
TOPE DE GAMA
Su horma tiene una anchura media. En el caso de necesitar más amplitud para nuestros pies, Shimano también incluye su versión Wide de la talla 38 a la 48. En cuanto al comportamiento de las S-Phyre RX910, es el esperado en un modelo de este nivel. La elevada rigidez de la suela, una sujeción al pie firme pero sin resultar incómoda, un peso contenido, o un ajuste muy rápido y eficaz, dan como resultado unas zapatillas con un altísimo rendimiento en el que pocos ciclistas gravel, desde usuarios avanzados a profesionales, pueden echar algo en falta.
De momento el sistema Pontoon sólo está disponible en este modelo, pero es de esperar que Shimano lo vaya incorporando poco a poco a otras zapatillas gravel más asequibles, y también de mountain bike o ciclocross.
SHIMANO S-PHYRE RX910
Precio: 399,99 €
Peso: 610 g (el par, talla 43, con pontones)
Tallas: 36 a 48 (intermedias de 39,5 a 46,5); horma ancha Wide de 38 a 48
Colores: Negro, blanco, azul, verde
Contacto: Shimano Iberia, info.iberia@shimano-eu.com
Web: bike.shimano.com
