Mañana miércoles Sam Bennett debutará en competición con el Pinarello Q36.5 Pro Cycling Team en la 80ª edición de la Danilith Nokere Koerse, la clásica belga que se disputará desde Deinze hasta Nokere sobre 186,4 km. La carrera, conocida por su recorrido de de cotas y pavés y su explosivo final en la recta adoquinada de Nokere, favorece tradicionalmentea velocistas potentes capaces de sobrevivir a una carrera selectiva antes de disputar el sprint final.
Para el irlandés Sam Bennett, estar en la línea de salida representa la culminación de un proceso de recuperación cuidadosamente gestionado tras la ablación cardíaca que se sometió el pasado 18 de noviembre, pocos días después de anunciarse su fichaje por el Pinarello Q36.5.
Tras la operación, Bennett pasó las últimas semanas de 2025 centrada por completo en la recuperación antes de iniciar un regreso gradual a los entrenamientos durante los últimos tres meses. Durante todo el proceso, el equipo priorizó un enfoque conservador, respetando el plazo necesario para que el veterano ciclista de 35 años pudiera volver a competir de forma segura y sostenible.
Para Sam Bennett, volver a los entrenamientos fue como reconstruir algo paso a paso. "Una vez que conseguí cierta recuperación del corazón, la forma física progresó bastante rápido. Pero lo que noté fue que se sentía como entrenar un músculo lesionado otra vez, como cualquier otro músculo del cuerpo."
La progresión fue gradual, según explica el velocista irlandés: "Lo describía hace poco así: empujas hasta un límite, eso se convierte en la zona normal, y luego empujas al siguiente límite. Fue realmente como reentrenar el corazón poco a poco". El trabajo realizado durante el invierno ha devuelto su condición general a un nivel sólido, aunque los esfuerzos de mayor intensidad aún requieren tiempo. "Mi forma física general es muy buena; la base y el trabajo de zona dos vuelven a sentirse normales. Lo que aún necesita tiempo son los esfuerzos repetidos y el tiempo en VO2 máximo. Eso es algo que no se puede acelerar".
Por esa razón, Nokere Koerse será un punto de referencia importante en el regreso de Sam Bennett a las competiciones. "Esta carrera será emocionante para mí porque es una oportunidad para ver dónde estoy. Es una curva de aprendizaje para entender qué es bueno, qué no lo es y en qué aún tengo que trabajar."
A pesar del inusual momento de su debut en la temporada, dice que la motivación para volver a competir es fuerte. "Es extraño tener los nervios de la primera carrera de la temporada a tan finales de marzo, pero estoy emocionado. Nervioso también, en el buen sentido, y con muchas ganas de volver a competir". El velocista irlandés reconoce además que empezar la temporada en Bélgica conlleva sus propios desafíos. "Normalmente las primeras carreras son más al sur, pero en Bélgica suelen ser carreras agresivas con muchas aceleraciones. Es un estilo diferente, pero estoy emocionado por ello".
Igualmente importante será la oportunidad de correr finalmente junto a sus nuevos compañeros de equipo: "Será muy agradable correr con los chicos y formar parte del equipo de verdad. Todos han sido muy comprensivos, pero hasta que no entrenes y corres juntos, sigues viéndolo un poco desde la distancia".
En Nokere Koerse, las ambiciones del equipo volverán a girar en torno a Matteo Moschetti, que terminó segundo en la edición del año pasado tras un sprint selectivo en grupo en el que se impuso el neerlandés Nils Eekoff. Por su parte Bennett afrontará la carrera con una mentalidad abierta. "Matteo tuvo un resultado fantástico allí el año pasado y ha estado muy fuerte al inicio de la temporada, así que merece el apoyo del equipo para esta carrera". "Para mí es más bien una incógnita: tantear el terreno, correr por instinto y ver dónde estoy. Solo quiero la libertad de correr de forma natural y ver qué pasa", añade.
Por tanto, la salida de mañana en Nokere representa más que un regreso a la carrera. Marca el paso final de un viaje paciente de regreso a la competición. Tras la Nokere Koerse de este miércoles, Sam Bennett tiene previsto correr en el Grand Prix de Denain (jueves 19), la Bredene Koksijde Classic (viernes 20), y el Tour de la Región de los Países del Loira (del 7 al 10 de abril).
Con 71 triunfos en su palmarés profesional, el irlandés -aunque nacido en la localidad belga de Wervik- pertenece al selecto grupo de ciclistas que han ganado etapas en las tres Grandes Vueltas, un total de diez: 5 en la Vuelta, 3 en el Giro y 2 en el Tour.
