Dahon, un auténtico icono, fue fundada en 1982 y desde entonces fabrica bicicletas interesantes y con un diseño excelente. Hoy hemos tenido la oportunidad de probar la E-Hemingway, ¡una bicicleta plegable eléctrica para ir mucho más allá del asfalto y disfrutar de escapadas al aire libre!
Antes de nada, me confesaré. Me gustan las Dahon, tengo una maravillosa P8 de acero que ha aguantado y sigue aguantando mis desplazamientos urbanos, travesuras y excursiones desde 2013, que se dice pronto. Me gustan, sí, pero sé reconocer sus luces y sus sombras, no existe la bici perfecta. Claramente, cuando surgió la posibilidad de poder tener durante un tiempo y probar una de sus últimas creaciones, la E-Hemingay con asistencia eléctrica, no me pude resistir. Tenía una gran curiosidad por conocer de primera mano la evolución de sus productos y esta nueva Dahon mantiene la esencia de sencillez y robustez de la P8, pero añadiendo tecnologías y cambios más que interesantes.
Poco misterio tiene una plegable para ensamblarla según la recibimos en su caja, plegada: quitarle plásticos protectores, poner el sillín en la tija, meter la tija de sillín-batería en su sitio, colocarle los pedales, el display del manillar, el timbre y desplegarla. Importante: para ajustar la primera vez el cierre del sillín, necesitarás una llave Torx de seguridad, con orificio central, poco habitual en casa.
Su terreno de juego
Habitualmente las plegables suelen ser urbanas, pero esta Dahon amplía claramente su radio de acción, por la solidez de su cuadro, sus neumáticos más anchos y robustos (unos Billy Bonkers de Schwalbe de 20” x 2.0” con capa antipinchazos) y sus desarrollos con la suficiente amplitud como para moverse por terrenos desnivelados. Es una bicicleta que, sin sacrificar la portabilidad que le da su capacidad de plegado, se lleva de maravilla con los caminos sin asfaltar y las pistas de tierra, tocando el tan de moda territorio gravel.
Tanto la horquilla como el triángulo trasero llevan anclajes para poder montar alforjas y bolsas, lo que la convierte en una interesantísima alternativa para el cicloturismo y la aventura.
Por cierto, permitidme la cuña, si buscáis asistencia eléctrica en una plegable más ligera y exclusivamente urbana, sin las capacidades SUV de la E-Hemingay, la K-Feather de Dahon es una pasada: se queda en apenas 12 kg en orden de marcha.
Con su propia tecnología
Su larga trayectoria como fabricante y su trabajo continuo de pruebas e investigaciones hacen que Dahon tenga más de 500 patentes e incluso algunas son estándares de la industria. En la E-Hemingay nos llamó la atención su sistema Deltech, una tecnología propia, sencilla y muy eficaz. Consiste en un cable diagonal de apoyo, en la zona donde iría el tubo diagonal en una bicicleta no plegable, que aporta un 15 % extra de rigidez: más estabilidad a alta velocidad y más precisión de conducción en terrenos irregulares.
Su "Super Tubo" inferior utiliza un diseño de tubo más grande, reforzado y aplanado para aumentar el acoplamiento estructural y mejorar la rigidez en ambas direcciones en más de un 10 %.
La batería ‘viaja’ en la tija de sillín, una ubicación interesante que nos permite quitarla para cargarla con gran facilidad. Su capacidad de 360 Wh (10 Ah / 36 voltios) es más que suficiente para darnos 100 km o más de ayuda. Como siempre, todo depende de los desniveles que afrontemos, de nuestro propio peso (influye mucho) y de lo que abusemos de los niveles más altos de asistencia. La batería cuenta con un sistema antirrobo con llave que impide que se pueda liberar.
¡En marcha!
La comodidad es el primer atributo que le daríamos a esta Dahon. Sus cubiertas de gran balón, que amortiguan mucho, y la ajustabilidad de su manillar, que te permitirá pedalear todo lo erguido que quieras, son algunos de los responsables de este comportamiento confortable.
El segundo atributo que alabamos es su nivel de precisión de conducción por el buen diseño de su cuadro, de alta rigidez. Muchas plegables tienen ahí su principal defecto, que son imprecisas, vibran, flexan lateralmente cuando pedaleamos con fuerza… pero eso a esta E-Hemingay no le pasa.
Por pistas y zonas gravel, esta Dahon E-Hemingay se mueve de maravilla
La asistencia está muy conseguida, con 5 niveles de intensidad. Ya el más suave supone una muy buena ayuda, que entra sin brusquedad y con un nivel de sonido poco apreciable. Los motores ubicados en el buje trasero son característicos por su bajo nivel sonoro al transmitir el giro de forma directa, sin engranajes intermedios, y el de la E-Hemingay no es excepción.
Cuando apagas la asistencia obviamente se nota, pero sigue siendo una bicicleta con la que puedes pedalear con agilidad, sobre todo en llano. En nuestro primer contacto estuvimos un buen rato rodando por encima de los 25 km/h de salida sin problema, gastando cero batería. Recordad que no es hasta que bajas de esa velocidad umbral cuando se conecta la asistencia eléctrica. Quedarse sin batería no es un drama, salvo que tengas que subirte el Angliru o el Mortirolo.
El conjunto se completa con un cambio Shimano Tourney de 7 velocidades, con mando giratorio Shimano REVO SHIFTER, puños ergonómicos con una superficie de apoyo muy amplia, una sólida pata de cabra, unos potentes frenos de disco mecánicos y luces, tanto delante como detrás.
Ingeniería americana con producción global
Para terminar, por si tienes curiosidad por su origen, Dahon se fundó en California, con fábricas en China, así como una planta y un almacén en Europa del Este para abastecer a todo el mercado europeo, todos operando bajo los más estrictos estándares de calidad. Su CEO y fundador, el Dr. David T. Hon, pasó varios años intentando vender sus diseños y tecnologías a marcas ya consolidades y ante el desinterés de la industria, decidió crear su propia empresa, junto a su hermano Henry Hon, estableciendo su base en Estados Unidos.
Por cierto, Dahon está reconocida por el Libro Guinness de los Récords como el mayor fabricante y distribuidor de bicicletas plegables del mundo.
OK:
- Excelente relación calidad precio
- Enfoque polivalente que permite uso fuera de la carretera
- Comportamiento muy similar a una bicicleta convencional por su rigidez
- Eficiencia de su motor (100 km con una batería compacta)
KO:
- Las luces no se pueden controlar desde el manillar
- Llave Torx de seguridad no incluida
- El desarrollo se puede quedar algo corto a altas velocidades
Los datos esenciales
Precio recomendado: 1.599 €
Peso: 19 kg
Tamaño plegado: 87 x 40 x 72 cm
Batería Samsung de 360 Wh / 100 km de autonomía
Motor en el buje de 250 W de potencia
Más información: https://de.dahon.com/products/e-hemingway
Este es el artículo que publicamos en la revista Sport Life nº 176, edición de diciembre de 2013, con la abuela de la E-Hemingay, la Dahon P8... ¡me acompaña desde entonces!
Y por aquí otro artículo reliquia más, con una bici que nos encantó, la Dahon 30th Anniversary Réplica, una atrevida y eficaz combinación entre el rendimiento de una bicicleta de carretera y la portabilidad de una plegable. Este es de enero de 2013.



