Alaphilippe impone su astucia en Imola para hacerse con el arcoíris

El galo se alza con el campeonato mundial, título que el ciclismo francés no lograba desde 1997. Van Aert, el gran favorito, doblete de plata. Hirschi, bronce de calidad.

Víctor Marcos. Fotos: Bettini Photo

Julian Alaphilippe entrando vencedor en Imola
Julian Alaphilippe entrando vencedor en Imola

El francés Julian Alaphilippe se proclamó campeón del mundo de fondo en carretera al imponer su clase en el selectivo recorrido de 258,2 km de la prueba en línea de los Campeonatos del Mundo que se han disputado en Imola/Emilia-Romagna (Italia).

Alaphilippe atacó en la última subida al muro de Cima Gallisterna, poco antes de coronar, a unos 12 km de meta y llegó en solitario, con una ventaja de 24" sobre un grupo perseguidor de cinco grandes corredores que se jugó el resto de las medallas.

El gran favorito, el belga Wout van Aert, consiguió la plata –al igual que en la prueba contrarreloj del viernes-, tras superar en el sprint al joven suizo Marc Hirschi, bronce. Junto a ellos llegarían Kwiatkowski, Fuglsang y Roglic. El mejor español, Alejandro Valverde, octavo, entró en un segundo grupo perseguidor, a 53" del francés.

El corredor de Deceuninck-Quickstep salda, de esta forma, la deuda que el maillot arcoíris tenía con el ciclismo francés, que no se adjudicaba este título desde que Laurent Brochard lo hiciera en 1997 en San Sebastián.

La carrera constaba de 9 vueltas (258,2 km) a un circuito de 28,8 kilómetros que, si bien no tenía subidas largas, como vimos ayer en la carrera femenina, sí que ofrecía dos exigentes repechos (Mazzolano y Gallisterna) de casi tres kilómetros en los que los ciclistas se encontrarían rampas de hasta el 14%. Todo ello, sumando unos 5.000 metros de desnivel positivo, sobre un perfil sin apenas tramos de descanso, y zonas propicias para las emboscadas.

Escenario perfecto, por tanto, para el espectáculo, y un enorme plantel de favoritos al título mundial. En las apuestas de todos –o casi todos- se encontraban nombres como el belga Wout van Aert, el danés Jakob Fuglsang –jefe de filas de una selección sin el campeón saliente, Mads Pedersen- o el francés Julian Alaphilippe, sin olvidar otros nombres como los eslovenos Pogacar y Roglic, el italiano Vincenzo Nibali, el joven suizo Marc Hirschi o el incombustible Alejandro Valverde.

Prácticamente de salida se formaba una primera fuga de siete hombres, integrada por Castillo (México), Grosu (Rumanía), Arashiro (Japón), Koch (Alemania), Fominykh (Kazajstan), Friedrich (Austria) y Traeen (Noruega), que rápidamente obtenían el ‘visto bueno’ del pelotón y hacían camino sin demasiadas complicaciones. Todo ello, bajo un cielo encapotado, aunque de momento sin lluvia.

El japonés Arashiro, encabezando la primera fuga del día
El japonés Arashiro, encabezando la primera fuga del día

Transcurrieron los kilómetros sin incidencia alguna, con la fuga estabilizada en torno a los 6-7’ de ventaja, y un pelotón encabezado por miembros de la selección danesa, eslovena y suiza, principalmente, imponiendo un ritmo de control.  Pocas novedades, por tanto, salvo que Friedrich perdía contacto con sus compañeros de escapada, a unos 136 km del final, y Castillo comenzaba a pasar dificultades en los repechos. El rumano Grosu también perdía fuelle, recorrido ya la mitad del kilometraje.

A 100 km para el final la renta de la fuga, compuesta ya solo por Koch y Traenn, comenzaba a menguar considerablemente, al compás marcado desde el pelotón por la selección suiza y danesa. Pero sería el impulso de la selección francesa la que acabaría definitivamente con la escapada, a falta de 70 km para la conclusión, realizando además una primera selección en el pelotón, al paso por la cima de Gallisterna.

Con dos vueltas por delante, y todo por decidir, se afrontaba la penúltima subida a Mazzolano, con la selección belga tensando la cuerda, y con los principales favoritos, Valverde y Landa incluidos, atentos ya en las primeras posiciones. En Gallisterna, el turno sería para los eslovenos… con el reciente campeón del Tour de Francia en persona, Tadej Pogacar, marchándose en solitario sobre las rampas más duras de la subida, a falta de 43 km para el final, nada más y nada menos.

Pogacar intentó la heroica a 40 km del final
Pogacar intentó la heroica a 40 km del final

Coronaba el esloveno con apenas 10’’ de ventaja, pero sembrando las dudas en un pelotón en el que nadie se atrevía a moverse, con la selección belga en cabeza del mismo. El ciclista del UAE Emirates, que poco antes había tenido que cambiar de bici por problemas mecánicos, hacía camino sobre un terreno ratonero, jugando las bazas de una selección que, en la recámara, guardaba la ‘bala’ de Primoz Roglic.

Pogacar pasaba por meta, iniciando la última vuelta del Mundial, con algo más de 15’’ de ventaja, sobre un pelotón reducido a apenas 40 corredores, con todos los favoritos en su seno, los hombres de Van Aert todavía en cabeza y una selección italiana, anfitriona, que aparecía por vez primera al frente de la carrera.

En las inmediaciones de Mazzolano, la selección española se dejaba ver en cabeza de un grupo que no conseguía rebajar la distancia con el ganador del Tour, que se mantenía al frente de la carrera con 25’’ de ventaja. La fatiga, sin embargo, comenzaba a hacer mella en el joven esloveno, mientras por detrás saltaba Tom Dumoulin, que enlazaba rápidamente con Pogacar.

Landa se dejó ver en la última ascensión, pero le faltaron piernas para estar con los mejores
Landa se dejó ver en la última ascensión, pero le faltaron piernas para estar con los mejores

Poco le duraría la cabeza de carrera al dúo, pues el grupo encabezado por Alaphilippe, Urán y Van Aert neutralizaban el movimiento. Caruso comenzaba a controlar la situación entonces para Nibali, que atacaba poco después, llevándose consigo a Landa, Van Aert y Urán. El cuarteto, con apenas unos segundos de ventaja, se lanzaba en el descenso, intentando abrir hueco sobre un grupo comandado por Alaphilippe y el resto de grandes favoritos.

El trabajo del francés en el descenso daba sus frutos y la carrera se reunificaba de nuevo, justo antes de la definitiva subida a Gallisterna. Un impasse en el que se producían movimientos de Masnada, Carapaz, Valgren, Van Avermaet, entre otros, sin mayores consecuencias. Benoot y el campeón olímpico se ponían al frente del grupo en las primeras rampas del repecho, endureciendo el ritmo para Van Aert.

El suizo Hirschi, una de las revelaciones del pasado Tour de Francia, aparecía en el momento justo para romper el grupo, llevándose a Van Aert, Nibali, Alaphilippe, Roglic, Fuglsang, Schachmann y Kwiatkowski. El polaco ponía un puntito más en los metros finales, y Alaphilippe, fiel a su estilo, lo remataba poco antes de la cima. Por detrás, Fuglsang, Van Aert, Hirschi, Roglic y Kwiatkowski, entraban rápidamente al relevo para dar caza al francés, moviéndose en un terreno perfecto para él, con tan solo 10 km por delante. ‘Loulou’, probablemente, no era el más fuerte, pero había sido el más listo.

Alaphilippe, en el momento decisivo de su ataque en Gallisterna
Alaphilippe, en el momento decisivo de su ataque en Gallisterna

Las dudas en el quinteto perseguidor permitían al francés mantener una renta de 12’’ a falta de 5 km del final, y a solo dos de entrar en el autódromo de Imola. El corredor del Deceuninck-Quickstep tenía en su mano saldar la deuda de los mundiales con el ciclismo francés en los últimos años (Brochard había logrado en el 97 el último arcoíris para los galos).

Por detrás, Van Aert no se iba a rendir tan fácilmente e intentaba, sin éxito, marcharse en solitario en repetidas ocasiones, mientras Alaphilippe se plantaba en el último kilómetro saboreando ya la victoria, a pesar de su exigua ventaja. La victoria de su vida, sin duda alguna.

Van Aert, favorito en las apuestas, tuvo que 'conformarse' con la plata
Van Aert, favorito en las apuestas, tuvo que 'conformarse' con la plata

En el grupo perseguidor, Van Aert tomaba la iniciativa en el sprint para llevarse fácilmente la plata, por delante de un gran Marc Hirschi, tercer clasificado, a unos 24’’ del francés. Kwiatkowski, Fuglsang y Roglic, completaban los seis primeros puestos. A 53’’, Michael Matthews daba tiempo al grupo donde entraba también Alejandro Valverde (8º).

 

Clasificación final

Clasificación Imola 2020
Clasificación Imola 2020

 

Valverde y De la Cruz, al frente de uno de los entrenamientos

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