La bandera no se mancha: Marc Madiot y su simpar visión del ciclismo

Después de 28 temporadas al frente del actual Groupama-FDJ United, Marc Madiot -ciclista de renombre antes que dirigente- anunció el pasado otoño que abandonaba el puesto de mánager general. En este artículo repasamos su pecualiar (y muy patriota) figura.

Lorenzo Ciprés (@LorenzoCipres). Foto: Luca Bettini (Sprint Cycling Agency)

Marc Madiot
Marc Madiot

Tras veintiocho temporadas al mando de la estructura del actual Groupama-FDJ United, nacida bajo su mando como 'La Française des Jeux', Marc Madiot anunció el pasado otoño que abandonaba el puesto de mánager general para incorporarse a otro cargo en un escalafón distinto al de la gestión diaria que efectuaba.

Junto a él, y por efecto de esta nueva dimensión en que el ciclismo de primer nivel anda sumido, otros dos históricos compatriotas y compañeros de cargo, Jean-René Bernardeau y Vincent Lavenu, también se habían marchado de sus puestos en los últimos meses, como muestra inequívoca del efecto de este reciente cambio de paradigma. El propio Madiot comparaba con cierta ironía cómo había pasado de organizar algo parecido a "un pequeño supermercado", a administrar empresas con decenas de trabajadores desconocidos a quienes contrataba por el currículum.

Ciclista de renombre antes que dirigente, viviría un exitoso periplo de quince años en profesionales tras participar en los Juegos Olímpicos de Moscú. Dos triunfos en la París-Roubaix, una etapa del Tour y un título nacional en carretera son algunos de sus principales éxitos a pedales, dejando también como herencia su nombre en el de un rebautizado sector de adoquines que se atraviesa cada primavera, Beuvry-la-Forêt. Tras retirarse, justo en un momento de fuertes estrecheces en el ciclismo francés, trabajó sin descanso para fundar un equipo, algo que lograría pese a la oposición del ministro galo de Finanzas, y tras llegar para ello a dirigirse directamente al mismísimo Jacques Chirac.

Desde su atalaya, y equilibrando tradición y modernidad con un apasionamiento fuera de toda duda, supo ganarse desde bien pronto un puesto destacado en la escena con iniciativas que muchos han acabado siguiendo, pero también hizo gala a veces de cierta incontinencia verbal que le labró, con mayor o menor razón, numerosas polémicas de seguido a sus palabras. Afortunadamente para él, eran otros tiempos cuando en un postetapa del Tour de Francia declaró su poca afinidad por el ciclismo femenino de aquella época, algo de lo que supo retractarse cuando se lo recordaron tres décadas después refiriéndose a la "evolución -en el buen sentido- de la disciplina".

Su fuerte patriotismo le hizo imprimir un particular sello a sus equipos, sin dejar por ello de contar con extranjeros en sus plantillas, donde curiosamente nunca ha habido españoles, aunque mostrara interés por un escalador asturiano para asistir a Thibaut Pinot en la alta montaña. Cada uno de sus catorce campeones nacionales franceses ha competido durante su reinado vestido con un maillot rojo, blanco y azul inmaculado y sin inscripción publicitaria alguna.

"La bandera no se mancha", llegó a decir, y es que las enseñanzas de su seleccionador nacional de juveniles, quien llegó a contarles a él y a sus compañeros historias de la Resistencia antes de anunciar una convocatoria, calaron hondo en Madiot convirtiéndole en un patriota y motivador conocido por sus discursos entusiastas en las reuniones del equipo, diseñadas según él para "remover las entrañas" a sus ciclistas.