Pidcock se exhibe en la Strade Bianche

Victoria de mérito la del todoterreno británico del INEOS Grenadiers, que tiró de épica para aguantar y llevarse una clásica que cada año gana en importancia. Pello Bilbao, el mejor español, séptimo.

ÁLVARO CALLEJA. FOTOS: LUCA BETTINI (SPRINT CYCLING AGENCY)

Tom Pidcock selló en Siena una victoria brutal
Tom Pidcock selló en Siena una victoria brutal

Sólo tiene 23 años y ya parece un veterano. Se mueve como tal. Gestiona como tal. Tom Pidcock (INEOS Grenadiers) ganó su primera gran clásica –con permiso de la Flecha Brabanzona que consiguió hace dos cursos- este sábado en Italia, en los caminos de la Strade Bianche, repleta de público para ver cómo se consagra un tipo que va para estrella, una que puede que vaya a brillar mucho durante esta y las próximas campañas.

Atacó a 50 kilómetros de meta, llevó el peso de la carrera, dio la cara durante todo el día y supo aguantar como únicamente aguantan los más grandes para llegar, en solitario, feliz y con los brazos en alto, a la Piazza del Campo de la bonita Siena, que también, como Pidcock, va para sede de una carrera que amenaza con ser de leyenda. Es tan joven como su conquistador y tan prometedora como él. Van de la mano.

Pello Bilbao (Bahrain Victorious) estuvo entre los mejores, finalizando en séptima posición
Pello Bilbao (Bahrain Victorious) estuvo entre los mejores, finalizando en séptima posición

Y es que Pidcock confirmó el papel que decía que era uno de los favoritos en esta clásica de marzo, ya del World Tour, que no es un monumento, pero que lo parece. 184 kilómetros, con tramos y tramos de tierra, los que desde hace años han llamado la atención de una afición cada vez más enamorada de una prueba única y de un pelotón que ha sabido responder con creces durante las últimas temporadas, regalándola a su palmarés a campeones como Julian Alaphilippe, Wout Van Aert, Mathieu Van der Poel o Tadej Pogacar. Casi nada.

A todos ellos los releva ahora Tom Pidcock, que salió vencedor del particular duelo que en esta edición parecía que mantendría con Van der Poel (Alpecin-Deceuninck), cimentando su día de gloria con un movimiento a 50 km del final, aprovechando que Alberto Bettiol (EF Education-Easypost) y Andrea Bagioli (Soudal-QuickStep) saltaban. Los tres se marcharían juntos. Juntos hasta que Pidcock decidió echar mano de su habilidad en los descensos. Puso el turbo en una bajada con tierra y adiós compañeros de aventura.

Preciosas las estampas que volvió a regalar la Strade Bianche
Preciosas las estampas que volvió a regalar la Strade Bianche

Poco después, a unos 40 km de meta, cazó a los dos fugados, Sven Erik Bystrom (Intermarché-Circus-Wanty) y Alessandro de Marchi (Team Jayco AlUla). A falta de 30 km, ya no quedaba nadie a su rueda. Pidcock puso la directa hacia un triunfo que tuvo que sudar y pelear. El duelo que mantuvo con los perseguidores ya es historia de la Strade Bianche.

Rui Costa volvió a realizar una buena actuación en un inicio nada malo de temporada
Rui Costa volvió a realizar una buena actuación en un inicio nada malo de temporada

A veces parecía que sí. A veces, que no. El pulso que mantuvo Pidcock con el grupo de atrás fue memorable. Un grupo que se quedó con Matej Mohoric (Bahrain-Victorious), Valentin Madouas (Groupama-FDJ), Rui Costa (Intermarché-Circus-Wanty), Tiesj Benoot y Attila Valter (Jumbo-Visma) como los más fuertes. Consiguieron, incluso, estar a menos de 10 segundos del de INEOS, que no dudó ni un segundo, que no miro jamás atrás, ni siquiera cuando el quinteto ya le veía. Era impasible. No tenía ojos para más que el arco de meta de Siena. Ni la subida final que les llevaba hasta ella pudo hacer nada para impedir la mejor victoria de Tom Pidcock en una clásica.

Tremenda cabalgada de Tom Pidcock, que tiró de clase y de valentía
Tremenda cabalgada de Tom Pidcock, que tiró de clase y de valentía

CLASIFICACIONES

Results powered by FirstCycling.com