Metales Preciados, equipos deseados

El Blog de Luis Pasamontes

Luis Pasamontes

Metales Preciados, equipos deseados
Metales Preciados, equipos deseados

Unos Juegos Olímpicos es una experiencia única, diferente, formar parte de una expedición nacional es un orgullo y una responsabilidad. Deportistas que preparan a conciencia su objetivo cada cuatro años, con mimo, con ilusión, soñando cada noche y enfrentándose a un camino que no siempre está asfaltado y sin baches. Yo nunca tuve la fortuna de ir a unos Juegos Olímpicos, no digo que los que van hayan tenido suerte, ni mucho menos, pero solo van cinco corredores y en muchos países seleccionar a esos cinco es muy complicado. Hay un número muy superior de ciclistas que podrían ir, pero no hay maillot para todos.

El campeón olímpico será el que cruce la línea de meta en primera posición, todo a una carta como si se tratara de un Mundial, de una clásica de primavera. Sí, hay otros deportes que se lo juegan en menos tiempo, en metros, pero es muy complejo gestionar una prueba de este tipo sobre la bici. Ciclistas de máximo nivel luchando por un mismo objetivo, el oro, el podio, otros han cumplido su objetivo simplemente pudiendo viajar tras un esfuerzo económico de sus federaciones y países. Cada escapada es peligrosa, cualquier movimiento puede ser el definitivo. La figura de un ciclista que dirija desde su sillín es primordial, necesaria diría yo. En muchas ocasiones hay que tomar decisiones en segundos, dejar demasiado tiempo a una fuga puede resultar desastroso. Concentración máxima desde el banderazo de salida y sobretodo unión, como la de los aros de la bandera olímpica, encadenados, esposados, así han de estar los miembros del equipo.

Algunas selecciones apuestan por seleccionar líderes de primera fila, otras prefieren que a estos les acompañen gregarios con oficio. Los riesgos de llevar un equipo lleno de “gallos”, como se suele decir, es que tienen que tener un compromiso absoluto a la hora de trabajar. Saber que su función será distinta a la que desempeñan durante todo el año en sus conjuntos, de otra manera tienes a cinco corredores compitiendo entre ellos y con los mismos colores de maillot. Considero fundamental encuentros entre los preseleccionados donde se de una gran importancia a el aspecto emocional y se desarrollen habilidades que tengan que ver con el área interpersonal. La comunicación entre los miembros del grupo, incluido el seleccionador, es la base de cualquier resultado. Comprender a los demás dentro de un equipo es básico y no siempre se le da demasiada importancia a esto. Muchas veces solo trabajamos aspectos físicos y cuando un deportista no funciona como se esperaba, se dice que su preparación o forma no es la adecuada. A menudo esta valoración es errónea y resulta que su físico está perfecto pero atraviesa una situación emocional compleja, que le lleva a ese estado de bajo rendimiento. Saber como reaccionar ante el temperamento de un compañero, qué le motiva, qué odia, qué le hace preocuparse en exceso, qué le relaja, es un plus que siempre suma, jamás resta. Por supuesto antes de conocer a los demás, es necesario conocernos a nosotros mismos de manera objetiva. Una valoración optima de nuestras emociones, que nos sirva como guía de conducta en determinadas situaciones.

Decía el gran Manel Estiarte en su libro “Todos mis hermanos”, que llegó a querer a muchos de sus compañeros de selección y eso hacia que diera el máximo en cada partido. Esa es la esencia de unión, terminar queriendo a tus compañeros.  Un pelotón de mucho nivel empujado por las aficiones de los distintos países y con una misma pasión. Que difícil es conseguir ese podio, que complicado es estar en el lugar y momento adecuado, además de tener las fuerzas necesarias y todo ello aliñado con un poco de suerte. Todos saben a quien vigilar, sus dorsales, incluso donde puede que lancen el ataque, podemos intuir donde se pondrá la carrera emocionante, pero no basta con saber todo eso. Ciclistas con su misión clara, todo a punto para volver a vivir un magnifico espectáculo con protagonistas únicos. No dudéis, sea cual sea vuestra nacionalidad, que Valverde, Erviti, Purito, Urán, Pantano, Chaves, Mollema, Dumoulin, Nibali,  Amador…todos y cada uno de los participantes darán el máximo. Cuando pongan su dorsal en el maillot pensaran en lo que representan y lo que se juegan. Nosotros pensaremos en la gran dificultad que entraña subir a un podio, a cualquiera, no importa de que competición se trate y más aún al de unos Juegos Olímpicos. Por eso sea cual sea el resultado estaremos orgullosos de ellos, al fin y al cabo son personas que tienen buenos y malos días, como tú y como yo.

Luis Pasamontes

@pasamontesluis