Llegar a nueve generaciones de una bicicleta no es sencillo, sobre todo en una industria marcada por las ansias de novedades y donde el autoimpuesto periodo de renovación cada tres años en algunas marcas ha hecho ya no sólo que algunas bicicletas hayan perdido su personalidad, sino que el usuario sienta que está comprando un modelo con fecha de caducidad. Eso no ha ocurrido hasta ahora con la TCR, en la que Giant ha tardado cinco años en aplicarle unas ligeras modificaciones en las que la aerodinámica ha tenido importancia, sí, pero supeditada a un objetivo: conseguir la bicimás rígida y ligera posible con frenos de disco. Giant destaca una rebaja de peso de 53 g en el cuadro y de 15 g en la horquilla respecto a la versión anterior, además de 14 en el cierre de la tija ISP y de 50 en la pintura, por lo que ahora el conjunto es 140 gramos más ligero. Si la comparamos con la TCR Advanced SL de frenos de disco que pasó por estas páginas en septiembre de 2017, la nueva es 265 gramos más liviana en la misma talla -M/L- con un grupo de 12 velocidades -más pesado-, aunque las ruedas CADEX 42 contribuyen también a reducir el peso total. La introducción de fibra de carbono Toray T1100, hasta ahora reservada a Pinarello desde el lanzamiento de la F8, que se mezcla con la habitual T800, contribuye a esta rebaja sustancial de peso, además de un nuevo proceso de corte por láser, que permite reducir el tamaño de las piezas -el nuevo cuadro tiene unas 500, mientras el anterior unas 380-, y el ensamblado robotizado, que coloca primero las 150 piezas más pequeñas del cuadro antes de que un operario realice el montaje manual. La principal ventaja del peso respecto a la aerodinámica en marcha es que el hecho de que una bici sea ligera se nota nada más dar la primera pedalada. Por eso, aunque las marcas se empeñen en librar una batalla por conseguir introducir las mejoras contra el viento en las bicis escaladoras, su principal argumento de venta frente al usuario será, por ahora, el peso. Y más en una época donde el disco ha hecho que tener una bici por debajo de 7 kg suponga un desembolso muy elevado. En ese terreno, Giant se ha sacado de la manga una bicicleta, sin recurrir a desarrollos complicados, que la sitúa, como mínimo, entre una de las mejores opciones que podemos encontrar. Sin complicaciones Refinar la aerodinámica, pero sin entrar en desarrollos complejos que aumentasen su peso, ha sido el objetivo de Giant en esta nueva generación de la TCR. Para lograrlo, recurrió al túnel de viento GST, propiedad de Airbus, donde se centró en simular cómo afecta el viento a la bicicleta cuando el ciclista pedalea. Es decir, en pruebas dinámicas con un maniquí que se mueve igual que lo hace un ciclista y con la bici equipada como en una ruta, con dos bidones. El resultado ha sido un cuadro con mínimos cambios, en el que los tubos con forma de lágrima de las versiones anteriores han dejado paso en el tubo de dirección y en el tubo diagonal a un diseño que Giant llama de elipse truncada y que son su interpretación de las omnipresentes formas de perfil cortado -Kammtail-. Además, se ha reducido la exposición de la pinza de freno delantera, que queda protegida por el diseño simétrico de la horquilla Contracorriente La proliferación de los modelos aerodinámicos con frenos de disco, que al principio eran rechazados por un número importante de usuarios por sus peculiares formas estéticas, ha hecho que unos años después, sin embargo, se haya extendido la presunta necesidad de que todas las bicicletas tengan los cables y latiguillos ocultos. Giant, que en el diseño de la Propel y la Defy ha optado por esas soluciones, se desmarca en la nueva TCR de esta tendencia y mantiene a la vista los latiguillos de los frenos -el delantero se ha enrutado por dentro de la horquilla-. Es un aspecto que quizás decepcionará a algunos, pero que seguro que a otros les agradará por la sencillez de mantenimiento y porque no obliga a utilizar manillares y potencias específicos, lo que permite mayores posibilidades de ajuste. A nosotros nos resulta una decisión coherente y que no empaña el comportamiento de la bici. Excelentes Desde que el Sunweb utilizó unas ruedas en 2018 marcadas con el hashtag #OVERACHIEVE en letras de gran tamaño, supimos que Giant preparaba algo diferente: la llegada al mercado de una nueva marca con el respaldo del gigante taiwanés, pero que quiere desmarcarse ofreciendo productos premium entre los que ya encontramos ruedas, cubiertas o sillines. La TCR tope de gama equipa unas CADEX -un nombre mítico que a los más mayores seguro que les sonará- con perfil de 42 mm que nos han demostrado que rinden al nivel de las mejores del mercado. Son muy ligeras -menos de 1.350 g-, hemos sido capaces de talonar sus cubiertas tubeless con una bomba de pie -gracias a su tecnología hookless sin ganchos- y, sobre todo, han resistido sin descentrarse ni un ápice durante la prueba, incluyendo muchas carreteras en muy mal estado y más de 50 km de pistas en el Colle delle Finestre y la Strada dell'Assietta. Una más La ausencia de novedades dentro del catálogo de grupos de Shimano en 2020, a la espera de un supuesto Dura-Ace con un casete de 12 coronas que debería llegar al mercado el año que viene, coincidiendo con el centenario de la marca japonesa, ha contribuido a que la inmensa mayoría de bicis que se han lanzado este año lo hayan hecho con el grupo SRAM Red eTap AXS para vestir los modelos tope de gama. Funciona muy bien, tanto en la transmisión como en la frenada -como se espera de un grupo de este precio, por cierto-, pero consideramos que en este tipo de modelos la elección de los desarrollos debería ser con platos 50/37, ya que en ocasiones el 48x10, y sobre todo el 48x11, puede quedarse corto cuando rodamos en terreno plano a alta velocidad. En el casete, el 28 es suficiente para la mayoría de las ocasiones, pero seguimos echando de menos una versión con un 10-30, con saltos más escalados que la de 10-33. Geometría Como hemos reseñado en otras ocasiones, TCR -Total Compact Racinges sinónimo de deportividad, lo que se traduce en una bicicleta con la que conseguir una posición racing es sencillo por su corta pipa de dirección y su tubo horizontal largo. Las vainas cortas han definido tradicionalmente el comportamiento escalador de este modelo, un nervio que mantiene en bajadas reviradas por su ángulo de dirección y ligereza en el tren delantero, pero que se relaja relativamente con una longitud entre ejes suficiente para asegurar la estabilidad cuando la velocidad aumenta en descensos rápidos. Giant Giant demostró en 1997, el año del lanzamiento de la TCR, que quería marcar su propio camino desarrollando una manera de fabricar bicicletas que en ese momento provocó una disrupción. Ese nacimiento no estuvo exento de obstáculos, como la anécdota que recuerda José Casla, director general de Giant Ibérica y principal responsable de que la ONCE cambiase de Look a la marca taiwanesa tras una reunión con Manolo Saiz. Los primeros corredores de la ONCE que la probaron la calificaron como "bici de payaso" por su pequeño tamaño, comparada con las geometrías de entonces, pero en cuanto la probaron varias semanas se convencieron de que la bicicleta iba muy bien. Fue el inicio de una historia de éxito. El juicio Con las versiones anteriores de la TCR hemos disfrutado de grandes rutas, como dos ediciones de la Mallorca 312 y la Haute Route en los Alpes, por lo que la prueba de esta novena generación no podía ser menos: el viaje que nos ha llevado a recorrer durante 14 días los puertos más famosos de los Dolomitas y los Alpes. Más de 1.500 kilómetros y 41.000 metros de desnivel acumulado donde esta TCR resultó una compañera de lujo: suficientemente cómoda en rutas de hasta 12 horas, superligera y muy dócil en algunos descensos complicados. La pintura ThinLine es delicada, pero es cierto que en esas dos semanas desmontamos la bici casi tantas veces como lo hará un usuario normal durante todo el tiempo que la use. El precio es alto -ha subido-, pero en el segundo escalón encontramos la versión sin tija integrada, con Ultegra Di2 y aún con un peso contenido por debajo de los 5.000 €. Compra maestra. Balance final Si buscas una bici con discos con un peso contenido -¡por fin!- esta TCR tiene que ser una de tus primeras opciones. Lo mejor: las versiones inferiores, con un precio más terrenal, no disparan la báscula. Ficha técnica