CICLISMO, LA DECISIÓN FINAL. Practiqué fútbol y atletismo. Con diez años me pasaba el día corriendo, pero tuve problemas de rodilla, así que me decidí por la bici a partir de los doce, la edad en la que podía empezar a competir en algo. A mi padre le gustaba el ciclismo y a mi abuelo también, pero simplemente me gustaba montar en bici y ver las carreras de profesionales en la televisión. ESTUDIANTE BRILLANTE. Estudié griego, latín y matemáticas en el instituto. Después comencé la universidad, donde terminé Ciencias Biomédicas. Empecé un máster, pero firmé un contrato profesional y tras dos meses compaginando ambas cosas me di cuenta de que no estaba motivado para continuar el máster y me centré al 100% en el ciclismo. Durante el tiempo que fui estudiante, la bici estaba en un segundo lugar y apenas la tocaba en época de exámenes. Por eso mi trayectoria como sub-23 no fue significativa. Me tocó aprender muchas cosas ya en el campo profesional. LOS PRIMEROS APRENDIZAJES. Durante mi etapa en Topsport Vlaanderen, en 2009, aprendí a correr como un equipo y obtuve mucha ayuda de mis compañeros, lo que no ocurrió muy a menudo como sub-23. También me enseñaron a disputar pruebas por etapas y a gestionar los esfuerzos. En la época de sub-23 apenas participé en ninguna vuelta. RADIOSHACK Y LANCE ARMSTRONG. Las cosas cambiaron muy rápido cuando me uní al RadioShack en 2010. Aún me cuesta creer mi progresión como ciclista entre 2008 y 2010. Sabía que el equipo americano contaba con grandes estrellas, pero no acabé de interiorizarlo. Muy pronto coincidí con Lance en el Critérium Internacional. Me impresionaba compartir con él la cena, etc. Recuerdo que fuimos al pódium final sin Lance y cuando volvimos al hotel él ya estaba volando a Estados Unidos en su jet privado. Sólo hice una carrera más con él, el Tour Down Under 2011, que sería su última competición como profesional. HAIMAR ZUBELDIA, EL MENTOR. Aprendí muchísimo de Haimar, uno de esos ciclistas que se preocupaban en darte su consejo, sobre todo en temas de alimentación, entrenamiento, descanso, etc. Compartimos habitación un montón de veces y estoy encantado de seguir escuchando sus consejos. BRUYNEEL Y LAS OPORTUNIDADES EN WT. Johan me eligió para formar parte de su equipo WT en 2010. Tuve suerte de dar ese paso tan rápido con la oportunidad que me concedieron Johan y Dirk Demol. Y no sólo eso, también me dieron libertad para jugar mis opciones en un conjunto tan potente. En muchas carreras pude pelear por conseguir mis propios resultados, algo nada sencillo cuando eres joven. Hermans celebrado su victoria en el pasado Giro de los Apeninos. Foto: Dario Belingheri (Sprint Cycling Agency) EL TRIUNFO MÁS ESPECIAL. La de Omán fue probablemente mi mejor victoria. Había muchos WT en la salida y nombres importantes luchando por ganar como Aru, Bardet, Rui Costa o Fuglsang. Acudimos con Greg Van Avermaet como líder del BMC y el objetivo de los triunfos de etapa, presentando un bloque fuerte para ello. Por fortuna para mí cambiaron la segunda jornada la mañana previa a la misma, modificándola con un final en alto. Aquel día conseguí la victoria y a partir de ahí estuve muy arropado por todo el equipo para defender el liderato en el resto de etapas. También he ganado dos veces la Vuelta a Austria, el Tour de Utah o la Arctic Race of Norway, pero Omán fue la más especial. CELEBRACIÓN CON PATATAS. La victoria en la Flecha Brabanzona supuso un día increíble. Fue una sorpresa porque Gilbert era nuestro líder para esa carrera y acabé ganando con un ataque a cuarenta kilómetros de meta. Regresé en coche, ya que vivo muy cerca de allí, y paré a comprar patatas fritas a 300 metros de mi casa. De pronto me vi en la tele del local y los clientes hablaba de mí sin percatarse de que yo estaba allí (risas). Lo mejor es que el exceso de esas patatas no me pasó factura; dos semanas después conseguí una etapa en Yorkshire. FRACTURAS FANTASMA. En el Gran Premio Plouay 2015 sufrí una caída y me rompí dos vértebras, la D12 y la L1. No podía andar, pero nadie se creía que me hubiese dañado la espalda. Cogí el autobús del equipo e incluso un vuelo para Amberes y luego un coche hasta Hasselt donde me esperaba mi mujer para llevarme al hospital. Ni siquiera allí me creyeron porque estuve viajando toda la jornada. Hasta las tres de la mañana del día siguiente no apreciaron las dos vértebras rotas en las radiografías. Fueron cuatro semanas muy dolorido, seguidas de una larga rehabilitación. EL ACIERTO DE ISRAEL-PREMIER TECH. Somos un equipo muy diferente a otros. Los ciclistas tenemos la posibilidad de expresar nuestra opinión, dirigirnos al órgano de gestión y mejorar su funcionamiento. También competimos sin sentir el estrés negativo. Es un bloque muy abierto y disfruto corriendo para este equipo. Desde que llegué consiguieron que el ciclismo fuera más fácil para mí. UN GANADOR DE 35 AÑOS. Necesitas un poco de fortuna. Una vez que logras ganar el equipo mantiene la confianza. He tenido mucha suerte para ser capaz de vencer en las últimas temporadas en lugar de terminar segundo o tercero. También trato de que mis compañeros y yo no disputemos carreras en plan entrenamiento. Me focalizo en aquellas que puedo ganar y esa energía mental que ahorro durante la temporada la empleo los días en los que de veras la necesito. En 2022 me encantaría volver a levantar los brazos. Si lo puedo hacer en una cita de nivel WT será genial añadirla a mi lista. SOMOS EL PROBLEMA DEL CICLISMO ACTUAL. Los ciclistas corríamos de forma mucho más segura en 2010 o 2011. No es un problema de los organizadores ni de la UCI, sino de los propios ciclistas. Siempre andamos quejándonos de otras estancias y no nos damos cuenta de que la causa somos nosotros mismos. LA RETIRADA. He pensado bastante en ella, pero a día de hoy no tengo ni idea de cuál será mi futuro cuando me retire. Supongo que me tocará retomar esta pregunta dentro de dos años (risas).