- ¿Qué te llevó a convertirte en ciclista?
- Mi padre y mi tío salían en bici por afición y les acompañaba a las marchas cicloturistas. Me gustaba mucho el ambiente, así que con nueve o diez años comencé a competir en carretera con la escuela ciclista del Valverde Team.
- Formaste parte de Valverde Team desde escuelas hasta su equipo sub-23.
- Fueron cuatro años en escuelas, toda la etapa cadete y júnior y los tres primeros años sub-23: once temporadas. En escuelas éramos más de cuarenta chicos que nos reuníamos dos veces por semana para disfrutar y pasarlo bien. Ahí es donde te enamoras de la bici y del ciclismo. Estoy muy contento con todo lo que me aportó mi paso por el equipo.
- ¿A qué edad empezaste a tomártelo en serio?
- Desde cadetes ya seguía el plan de entrenamiento a rajatabla, aunque no usaba potenciómetro y sólo iba a sensaciones. Empecé a tomármelo más en serio el segundo año sub-23, considerándolo incluso mi trabajo por el tiempo que le dedicaba tanto al entrenamiento como a la nutrición, la recuperación y el descanso.
- ¿Hay un antes y un después de tu caída en Valladolid en 2024?
- Sí. Esa caída al inicio de mi tercera campaña sub-23 me hizo perder dos meses. Sabía que si quería ser profesional tenía que pasar a un filial el año siguiente, así que era la temporada clave. Debía darlo todo y trabajé muy duro para regresar al mejor nivel posible. La primera carrera la gané escapándome desde la salida y después hice sendos top 10 en la general de las vueltas a Castellón y Madrid.
- A pesar del buen año en Caja Rural-ALEA te viste obligado a buscar equipo fuera.
- En la Copa de España éramos muchos corredores rindiendo muy bien y me tocó trabajar para los líderes de la general. Lo hice sin problema, ya que me gusta apoyar a mis compañeros y es algo que se me da bien. El equipo me transmitió que fui un corredor clave en pruebas como Don Benito, Guerrita o Legazpi.
- ¿Cómo surgió la opción de Terengganu?
- En Caja Rural-ALEA había un grupo de ocho o nueve candidatos para subir al primer equipo y aunque no ascendí con ellos me ayudaron mucho, ya que confiaban en mis capacidades como profesional. Cuando se decidió qué cuatro ciclistas ocuparían las plazas en Caja Rural-Seguros RGA, al resto de cuarto año nos ayudaron a encontrar equipo. Pasé a finales de 2025, competí en tres carreras y me gané renovar de cara a esta temporada.
- ¿Qué te encontraste a tu llegada a Malasia?
- Es un equipo muy serio y profesional. Llevan 15 años funcionando en la categoría y tienen mucha experiencia. Son el equipo referente en el continente. A cualquier ciclista que le preguntes te responderá que Terengganu es la mejor formación del Asia Tour. El material, el staff, la organización... todo funciona muy bien.
- ¿Qué es lo que más te ha sorprendido del circuito asiático?
- La manera de competir respecto a la categoría sub-23 en España. Normalmente se va la fuga de salida, se controla y la hora final se convierte en una locura. Desde fuera puede parecer que no hay nivel, pero el ciclismo está en auge en Asia y hay bloques potentes como Li Ning, Roojai, Fukuoka o Kinan. Algunos equipos europeos van a competir allí y les cuesta ganar. Se está invirtiendo, cada vez hay más carreras y me ha chocado el buen nivel que he encontrado.
- ¿Cómo matas el tiempo libre fuera de casa?
- La verdad es que no estoy mucho tiempo allí. Pasé una semana por la presentación y la concentración de principio de año, pero de ahí viajé a la India y después a AlUla. Voy a la carrera, compito y regreso a España. Si tengo dos carreras seguidas, el tiempo entre medias lo paso en Malasia con los compañeros entrenando y aprendiendo inglés.
- Tres palabras que te describan sobre la bici.
- Resiliencia, sacrificio y compañerismo.
- ¿Qué objetivos te marcas para 2026?
- Seguir aprendiendo. El año pasado ya completé tres carreras como profesional, pero tengo que seguir descubriendo muchas cosas. La semana en el AlUla
Tour me sirvió mucho en ese sentido. A partir de ahí, continuar progresando y si es posible pelear por alguna victoria. Por supuesto, el objetivo principal es ganarme un contrato con un ProTeam o, por qué no, un WorldTeam.
- ¿Cómo te definirías como ciclista?
- Soy un corredor completo. Voy bien tanto en subidas como en el llano, pero sobre todo se me dan bien las carreras rotas y duras en las que se llega con mucha fatiga al final. Mi punto fuerte es la resistencia, cuando llevo 3-4 horas compitiendo soy capaz de mantener la velocidad y los vatios. Además tengo una pequeña punta de velocidad para finales en grupo.
- ¿Cuál es tu zona de entrenamiento favorita?
- La Región de Murcia. Tenemos subidas cortas, subidas largas, mucho llano; terreno variado para todo tipo de series y entrenos.
- Un puerto que te guste ascender.
- La Cresta del Gallo desde San José.
- Un titular que te gustaría leer contigo como protagonista.
- Juan Pedro Lozano gana una etapa en la Vuelta a España.
- ¿Algún plato típico que recomiendes de Santomera?
- El pastel de carne.
- ¿Cómo ves la salud del ciclismo murciano tras la retirada de Alejandro Valverde y Luis León Sánchez?
- Venimos de dos superestrellas a los que parece muy difícil acercarse, pero disponemos de una buena generación. Faura, César Pérez, Soto, Rubén Fernández, jóvenes como Pina o Lajarín y ciclistas que están progresando y en 2026 darán un paso importante como Darío Díaz, Álex Abril o Adrián Lozano. Hay un grupo muy bueno e ilusionante.
- Compartiste equipo muchos años con tu primo Adrián. ¿Qué tal es ahora vuestra relación?
- Te diría que es incluso más cercana. Ahora que estamos algo más separados nos ayudamos aún más entre nosotros; en la nutrición, los entrenamientos, etc. Para mí ha sido fundamental salir a entrenar con alguien que tiene la misma ambición y ganas de ser profesional. Le estoy muy agradecido.
- ¿Quién era tu ídolo o tu referencia cuando empezabas con la bicicleta?
- Alejandro Valverde.
- ¿Pruebas por etapas o carreras de un día?
- Me gustan todas, pero diría pruebas por etapas.
- Una carrera que te gustaría descubrir.
- La París- Roubaix.
- Tu mejor día encima de la bici.
- La primera carrera después de la lesión. Fue un día muy bonito, ya que venía de trabajar tan duro. También las sensaciones en la última etapa
del AlUla Tour, en la que fui mentalizado todo el día para intentar llegar a meta. No me di por vencido ni cuando me alcanzaron en la última subida; continuaba pensando que podía ganar y seguí luchando.
- ¿Y el peor?
- El año pasado en la primera carrera con Terengganu. Fue una clásica en Omán en la que fuimos desde el km 50 hasta meta en mitad de una tormenta de arena. No veía, ni siquiera con gafas. Íbamos de uno en uno, a rueda la bici te escupía arena en la cara. Fue una locura.
- ¿Qué has aprendido gracias al ciclismo?
- Hay que trabajar muy duro para conseguir lo que quieres y también que es importante ser buena persona y no pecar de egoísta.



