Simon Yates gana en Alpe di Mera y Bernal defiende con inteligencia la maglia rosa

El británico ha demostrado ser ahora el más fuerte de la carrera y recorta 34" al colombiano, que se apoyó en el gran trabajo de sus compañeros para no ceder más tiempo. Caruso queda a 2´29" y Yates a 2´49". Mañana, última gran etapa de montaña.

Simon Yates, ganador en Alpe di Mera. Foto: Luca Bettini / Bettini Photo
Simon Yates, ganador en Alpe di Mera. Foto: Luca Bettini / Bettini Photo

Simon Yates se ha impuesto en la cima de Alpe di Mera -durísima ascensión inédita de 9,7 km al 9%, con los últimos cinco al 10,5%- demostrando que es el más fuerte del Giro en su tramo final. Pero la ventaja de Egan Bernal es importante y hoy la ha gestionando con inteligencia, aferrándose con cabeza y garra a la maglia rosa con la ayuda del potente plantel del INEOS Grenadiers. 

Cuando el británico del Team Bike Exchange lanzaba su ataque y se marchaba a falta de seis kilómetros, el colombiano no se puso nervioso y dejó que sus compañeros -primero Castroviejo y luego un Daniel Felipe Martínez que ha vuelto a estar descomunal- mantuvieran la distancia con un ritmo vivo y sostenido.

A falta de 2,5 km se retiraba Martínez y Bernal aceleraba para irse, junto a Joao Almeida, a por Yates, del que le separaban 20". Unos metros más atrás marchaba Damiano Caruso. Pero no está sobrado de fuerzas el colombiano y en el último kilómetro perdió la rueda del portugués y vio como el británico aumentaba ligeramente su renta que, sumando las bonificaciones como ganador de etapa, ha sido de 34". El líder por su parte ha aventajado en 8" (4 + 4" de bonificación) al italiano del Bahrain Victorious, que ahora queda a 2´29", con el británico a 2´49"

 

Son rentas notables pero la etapa de mañana -la última gran batalla alpina- puede hacer saltar todo por los aires. Hay terreno para ello. Simon Yates es ahora el más fuerte pero con el tiempo que tiene perdido tendrá que buscar un ataque lejano y esperar la explosión de Egan Bernal, que se apoyará en un INEOS potente, con Daniel Felipe Martínez en plan estelar.

La 20ª etapa (Verbania - Valle Spluga-Alpe Motta, de 164 km) presenta un encadenado de tres colosos en sus últimos 80 que pueden dinamitar el Giro si hay batalla desde lejos: para empezar, el interminable Passo San Bernardino (23,7 km al 6,2%), después el Passo dello Spluga (8,9 km al 7,3%) y como traca final Alpe di Motta, de 7,3 km al 7,6%.   

etapa 20

 

Bike Exchange y Deceuninck endurecen la carrera

La 19ª etapa (Abbiategrasso-Alpe di Mera, de 166 km) suponía la primera de las dos batallas alpinas que junto a la CRI del domingo en Milán decidirían el Giro. Tres subidas esperaban a los ciclistas: Alpe Agogna (12,8 km al 2,9%), Passo della Colma (7,5 km al 6,4%) y la  ascensión final a Alpe di Mera, de 9,7 km al 9%. Un día más hubo gran batalla por coger la escapada buena que, tras muchas intentos, se consolidó pasado el km 45 con seis ciclistas: Larry Warbase, Nicola Venchiarutti, Gioavanni Aleotti, Mark Christian, Quinten Hermans y Andrea Pasqualon. El pelotón relajó su marcha y la ventaja se disparó hasta los tres minutos.

Rápidamente Team Bike Exchange cogía la responsabilidad al frente del pelotón para que la brecha no creciera mucho más (llegaría a un máximo de 4´). Pasado el primer alto, el tendido Alpe Agogna, Deceuninck-Quick Step ponía un ritmo exigente en el pelotón y éste se cortaba. Todos los favoritos iban delante a excepción de Daniel Felipe Martínez, que tuvo que esforzarse durante algunos kilómetros para entrar de nuevo. La carrera iba lanzada y ya no pararía.  

La renta de los fugados se iba desvaneciendo y coronaron Passo della Colma con algo más de un minuto de ventaja sobre un grupo principal que marchaba a gran ritmo y que ya había perdido bastantes ciclistas. Deceuninck y Team Bike Exchange seguían endureciendo. En las primeras rampas del inédito Alpe di Mera (9,7 km al 9%) terminaba la aventura de los escapados; era el momento de los hombres fuertes de la general. 

 

Primero atacó Joao Almeida -con ganas y piernas- y poco después lo haría Simon Yates, a falta de 6,5 km. Se marchó con Vlasov, Caruso y Bennet y alcanzaron a Almeida, mientras Bernal dosificaba su ventaja y sus fuerzas con inteligencia, dejando que Castroviejo y Daniel Felipe Martínez le hicieran un valioso trabajo de gregarios. 

El británico aceleró de nuevo y se marchó a por la victoria en Alpe di Mera (su 4ª en el Giro, su 23ª como profesional), mientras el líder -ya en solitario- se aferraba con garra a la maglia rosa. No cedió mucho y sigue teniendo el control de la situación. Mañana, última oportunidad de desbancarle en las montañas. El Giro sigue vivo.

 

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