Champoussin sorprende en una etapa loca y López abandona tras verse fuera del podio

El francés del AG2R-Citroën, superviviente de la fuga del día, se aprovecha de la vigilancia final entre Roglic, Mas, Yates y Haig, para hacerse con la victoria en el exigente alto del Castro de Herville. El esloveno de Jumbo-Visma, a una crono de su tercera Vuelta a España consecutiva.

Víctor Marcos/EFE. Fotos: Photo Gómez Sport

Clément Champoussin
Clément Champoussin

El francés Clément Champoussin (AG2R Citroën) ha ganado la vigésima etapa de La Vuelta que se ha disputado entre Sanxenxo y Castro de Herville (Mos), de 202,2 km, en la que reforzó con un puñado de segundos el maillot rojo el esloveno Primoz Roglic (Jumbo-Visma), a solo una jornada de adjudicarse su tercera ronda española consecutiva.

Champoussin, de 23 años, componente de la numerosa fuga del día, se aprovechó de la indecisión de los favoritos en el último kilómetro para atacar y llegar solo a meta con 6 segundos sobre Roglic y 8 respecto al español Enric Mas y el británico Adam Yates. El de AG2R suma así su primera victoria como profesional, tras una jornada 'loca', llena de alternativas, donde Ineos-Grenadiers comenzó a endurecer a falta de 80 km para el final, y que Bahrain-Victorious supo aprovechar para asaltar el podio con Jack Haig, en detrimento de Miguel Ángel López.

El colombiano de Movistar abandonó en el transcurso de la vigésima etapa, a falta de unos veinte kilómetros para el final, tras no haber podido entrar en la escapada que le dejaba fuera de la lucha por el podio. Después de unos treinta kilómetros de persecución, López terminó deteniéndose y sentándose en un lado de la carretera sin motivo aparente y de forma polémica, hasta que un coche del equipo le recogió.

 

 

Con el maillot rojo asentado firmemente sobre los hombros de Primoz Roglic y un podio bastante definido -a priori- a favor de los Movistar, tras la disputa de las jornadas reinas asturianas, llegaba la penúltima etapa de La Vuelta. Una auténtica 'trampa' en forma de clásica, con 200 km, y una sucesión de cortos pero explosivos puertos -incluido el final en el alto del Castro de Herville- durante la segunda mitad de la misma, que podía deparar alguna desagradable sorpresa a más de uno.

De salida lo intentaban nombres importantes de la carrera, como Romain Bardet (DSM), vencedor en el Pico Villuercas, o Jesús Herrada (Cofidis), segundo ese mismo día en la cima extremeña, pero sus tentativas no tendrían éxito, rapidamente neutralizadas por un pelotón que rodaba a mil por hora.

El conquense sí lograría meterse en un numeroso corte posterior, integrado por Matteo Trentin (UAE), Stan Dewulf (AG2R), Clément Champoussin (AG2R), Mark Padun (Bahrain), Jan Hirt (Intermarché), Nick Schultz (BikeExchange), el mismo Romain Bardet, Chris Hamilton y Michael Storer (DSM), Floris De Tier (Alpecin), Dani Navarro (Burgos), Lilian Calmejane (AG2R), Ryan Gibbons (UAE), Mikel Bizkarra (Euskaltel) y Sylvain Moniquet (Lotto), que conseguían hacer camino, transcurridos 40 km de carrera, abriendo un hueco con el pelotón de más de siete minutos, ante el beneplácito del gran grupo, controlado por Jumbo-Visma.

La diferencia llegaría, incluso, a los 10 minutos en las estribaciones del primer alto de la jornada, Vilachán, entrando ya en los últimos y encrespados 100 km de la etapa. Momento en que Ineos-Grenadiers pasaba a mandar en el pelotón, endureciendo un poco más el ritmo, y provocando que la referencias con la fuga comenzaran a bajar progresivamente... y sus posibilidades de éxito final, también.

Jesús Herrada volvió a meterse en la fuga y luchar por la victoria.
Jesús Herrada volvió a meterse en la fuga y luchar por la victoria.

Al paso por el alto de Mabia, Storer volvía a coronar en cabeza, en su lucha por mantener el maillot de la montaña, dando tiempo al resto de fugados, cuya ventaja se quedaba ya por debajo de los seis minutos sobre un pelotón donde los hombres de Egan Bernal no cejaban en su empeño de tensar la carrera.

En el descenso, Trentin decidía jugársela por su cuenta, todavía con 70 km por delante, y lograba algunos segundos de ventaja sobre sus compañeros de escapada, entre los cuales comenzaba a reinar el desacuerdo. Calmejane y Bardet contactarían con el italiano poco después, arrastrando consigo a su compañero Gibbons, comenzando el exigente alto de Mougás (9,8 km al 6,4%, con máximas del 15%).

Mark Padun se sumaba a la fiesta en cabeza de carrera, poniendo un ritmo más vivo en la ascensión, mientras los supervivientes de la fuga, entre los que resistía Herrada, se mantenían a solo 23''. En el pelotón, Yates tomaba el relevo de Sivakov, seleccionando al mínimo el grupo de favoritos de la general y haciendo sufrir, incluso, a Egan Bernal. Y todo ello, con 60 km aún para la conclusión.

Poco antes de coronar, en la parte más suave de la ascensión, Bernal aceleraba, sin éxito, insistiendo poco después su compañero Adam Yates, llevándose, ahora sí, a Haig, Mader, Mas y Roglic. Por detrás, López asumía la responsabilidad de la persecución, viendo peligrar su plaza en el podio por parte de los Bahrain-Victorious. El colombiano, con Bernal, De la Cruz, Poels, Grossschartner, Majka y Kruijswijk a rueda, perdía rapidamente 30''. Mientras tanto, la cabeza de carrera se situaba ya a menos de cinco minutos.

Miguel Ángel López perdió la batalla contra la ofensiva de Bahrain Victorious
Miguel Ángel López perdió la batalla contra la ofensiva de Bahrain Victorious

Camino ya del alto de Prado, Gibbons tomaba unos metros de ventaja en solitario, por delante de Champoussin, Calmejane, Bardet, Hirt, Herrada, Storer, Padun, Trentin y Moniquet, con 40'' de diferencia entre ellos. Por detrás, los segundos iban cayendo como una losa en perjuicio de Miguel Ángel López, superando el minuto de pérdida respecto al grupo de Mader, Haig, Mas, Yates y el líder Roglic. La carrera, en estado de efervescencia, nos deparaba unos 40 últimos kilómetros de infarto.

López se desentendía de la lucha momentáneamente, reventado, pocos kilómetros después, viendo cómo era imposible pelear en solitario contra la fortaleza de los Bahrain en el grupo del líder. Haig se metía en el podio de La Vuelta 21, en el transcurso de una penúltima etapa espectacular, dinamitada por Ineos y bien aprovechada por el equipo del ya retirado Mikel Landa. Mientras tanto, un solitario Gibbons continuaba haciendo camino en cabeza de carrera, afrontando el alto de Prado con un minuto de ventaja sobre sus perseguidores... y 3'12'' sobre el grupo del maillot rojo. Por detrás, en el grupo de López y Bernal, llegaba José Joaquín Rojas para vaciarse en la medida de lo posible en favor de su compañero y minimizar pérdidas.

Gibbons coronaba con algo menos de un minuto de renta sobre el grupo de Storer, Bardet, Herrada, Trentin y compañía, y algo más de 2' sobre el de Roglic. Por delante, poco más de 20 km para el final, con diferencias que no permitían dilucidar donde recalaría la victoria de etapa. Los que no disputarían el triunfo serían los Bernal, López y compañía, ubicados a más de 6 minutos de cabeza de carrera. De hecho, el colombiano del Movistar, en una decisión polémica y arriesgada, decidía echar pie a tierra, discusión incluida con su director Patxi Vila e Imanol Erviti, y abandonar la carrera, ante el asombro de propios y extraños.

El grupo de Roglic neutralizaba a los perseguidores de Gibbons, justo al inicio de la ascensión final al Castro de Herville, que el sudafricano afrontaba con minuto y medio de ventaja. Bahrain-Victorious, a pesar de haber eliminado, literalmente, a Miguel Ángel López, continuaba marcando un ritmo alto en cabeza del grupo, buscando, porque no, redondear la jornada con una victoria de etapa.

Un ambicioso Adam Yates saltaba a 6 km de la línea, llevándose a Roglic y Mas a rueda. Haig sufría, pero entraba. Y las opciones de Gibbons saltaban por los aires. El cuarteto se ubicaba a solo 30'' ya. A 5 km llegaba el turno del líder, que incrementaba el ritmo, sin hacer el daño suficiente sobre sus rivales, pero con el sudafricano del UAE ya en el punto de mira.
Mientras tanto, aprovechando el parón del cuarteto de favoritos de la general, un inteligente Mikel Bizkarra, que ya lo había intentado al inicio de la subida, les sobrepasaba como una exhalación, marchándose en busca de Gibbons, a 4 km de la conclusión.

 

 

Pero, por desgracia para el de Euskaltel, Yates volvía a tensar el ritmo, dando caza al de naranja y neutralizando definitivamente a Gibbons. Ya dentro de los últimos 3.000 metros, Mas amagaba con un breve ataque, obteniendo la respuesta inmediata de Roglic, Yates, Haig y Gibbons. De nuevo llegaba un parón, y de nuevo Bizkarra que entraba y lo intentaba, sin éxito.

Yates tensaba otra vez, Roglic controlaba y la carrera se volvía a parar. Esto provocaba la entrada de hombres desde atrás, supervivientes de la fuga, como Clément Champoussin, que tomaba unos escasos segundos de ventaja, seguido de Bizkarra. Segundos que serían suficientes para el francés, astuto como pocos, que supo aprovecharse de la vigilancia de los grandes, para hacerse con la victoria en la última etapa en línea de La Vuelta 21. Su primera victoria en el campo profesional, por cierto.

Segundo entraba en meta Primoz Roglic, a 6'', y tercero Adam Yates a 8'', en compañía de Enric Mas. El esloveno se encuentra ya a tan solo un paso de adjudicarse su tercera Vuelta a España consecutiva, si no sufre ningún imprevisto, en la crono de mañana con final en Santiago de Compostela.

 


Clasificaciones


 

Tercera victoria para Cort Nielsen tras una etapa sin tregua. Foto: Photo Gomez Sport

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