Diario de La Vuelta: Hoy en Pekín, mañana en Talavera (etapa 13)

La Mezquita de Córdoba nos despide de Andalucía y comienza el camino de La Vuelta en busca del norte, con parada en Extremadura, tierra de conquistadores. A Villanueva de la Serena no llegó tampoco la fuga de los siempre presentes equipos invitados, que echaron de menos la colaboración de más formaciones.

La fuga del día en la 13ª etapa, con Rubio, Maté y Cuadros. Foto: Photo Gomez Sport
La fuga del día en la 13ª etapa, con Rubio, Maté y Cuadros. Foto: Photo Gomez Sport

Toda carrera de tres semanas acaba por tener tarde o temprano un día de esos llamados “de transición” y hoy, que la Vuelta a España ha empezado, como digo yo, su camino ‘pa’ arriba’, ha tocado. Después de varios fantásticos días recorriendo Andalucía, hoy emprendemos oficialmente el camino hacia el norte. Cambio de dirección. Después de una noche con flamenco en un precioso patio cordobés, amanecer en la misma plaza de la Mezquita de Córdoba no tiene precio. Y merecía mucho la pena cambiar la carrera matutina pre-desayuno por una ruta turística por una de las ciudades más escandalosamente bellas que existen en el planeta.

Paseo por su centro histórico, sus calles blancas y estrechas llenas de luz, el Alcázar, el puente romano y entrada a la Mezquita para llenar todos los sentidos de la belleza y el embrujo que desprende. Para quedarse toda la vida. Pero hemos venido a jugar, así que hay que cerrar la maleta y abandonar Córdoba con parte de la colada ‘deportiva’ hecha, aprovechando que tras la etapa no teníamos desplazamiento alguno hasta el hotel y hay más tiempo para lavar, y sobre todo secar la ropa.

Ponemos camino a Extremadura, una de las comunidades autónomas que menos hemos visitado en la Vuelta a España y que da gusto venir a visitar. Será, además una parada de dos días. Hoy, este día de transición, y mañana una de las grandes atracciones de la carrera, el Pico Villuercas, uno de los descubrimientos de esta edición, con el permiso del tan esperado Gamoniteiru.

Extremadura es tierra recia. De conquistadores. De los Pizarro a Pedro de Valdivia que incluso algunos historiadores datan su nacimiento aquí, en Villanueva de la Serena. Tierra de buen jamón y hasta de viento. Apareció en la decimotercera etapa, formó pequeños cortes que al final acabaron en nada pero que al menos le pusieron un poco de emoción al día.

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Abanicos en tierras extremeñas. Foto: Cxcling

Un día que una vez más estuvo protagonizado por una fuga consentida por los grandes y en la que siempre están los mismos: los equipos invitados. Un Caja Rural, un Burgos-BH y un Euskaltel-Euskadi. No fallan. Esta vez les ha tocado a Luis Maté, Álvaro Cuadros y Diego Rubio.

Hay muchas Vueltas dentro de la Vuelta a España, cada uno tiene su lucha, cada equipo sabe cuál es su guerra y pelea en ella. La de los equipos continentales profesionales en este ciclismo moderno y medido es la de sumar minutos de televisión con sus presencias en las fugas. Darle al patrocinador imagen ante las cámaras.

Pero falta combatividad y de eso hablaron Maté y Diego Rubio tras la anodina etapa: “Echo de menos más combatividad de los equipos grandes. Yo lo he vivido en Cofidis”, cuenta. Se juega a otra cosa, “pero se echa en falta”. La implicación en etapas con la de hoy. Diego Rubio lo refrenda: “Confiábamos en que algún equipo más nos acompañara. Echamos de menos más gente para echar un pulso al pelotón”.

No hubo forma. Todo perfectamente medido y controlado. Ciclismo moderno. Pero a veces las circunstancias hacen que los planes prestablecidos salten por los aires, como le han pasado a Fabio Jakobsen, que pinchó en el final. Pero no importa. El Deceuninck-Quick Step siempre tiene un recambio, un plan B. Fue Florian Sénéchal.

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Florian Sénéchal, ganador en Villanueva de la Serena. Foto: Photo Gomez Sport

El mismo que acudió el primero cuando el neerlandés sufrió la fuerte caída que casi le cuesta la vida en la Vuelta a Polonia para socorrerle. Su ángel de la guarda que le cuida y le guía en este retorno a la normalidad. Por la radio me han informado de que podía esprintar yo, he calculado los esfuerzos y me he lanzado a 200 metros”. Así de fácil para unos, y lo que les cuesta a otros conseguir un triunfo como éste.

Pero a pesar del triunfo, Sénéchal tiene los pies en la tierra y sabe que en esta Vuelta él es “el plan B” y dentro del equipo una letra mucho más tardía del abedecedario. “Tenemos corredores muy rápidos, Cavendish, Ballerini, Fabio…cuando entrenamos todos juntos yo no les consigo ganar. Aunque en las clásicas puedo ser más rápido porque logro conservar cierta potencia para finales con dificultad”.

Lo que está claro es que ésta es para Sénéchal una gran victoria en su palmarés. "He entrenado muchos ejercicios de fuerza para potenciar mis sprints de cara a preparar esta Vuelta y también el Mundial". Toda una declaración de intenciones del gregario francés que ha colonizado las tierras extremeñas. Mañana ésta será otra historia.

 

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