Era la mejor, la única baza española, aunque ya avisó al inicio de la carrera que quizá no estaría para disputar la clasificación general y no ha tardado en demostrarlo. Juan Ayuso está lejos de su mejor forma y camino de Pal, en la sexta etapa, se descolgó definitivamente de los puestos cabeceros. El alicantino sufrió en las primeras rampas del último puerto andorrano y cruzó la meta a casi doce minutos de su compañero y vencedor de la jornada Jay Vine, y a siete y medio del grupo de favoritos comandado por Jonas Vingegaard.
“Lo vengo diciendo incluso antes de empezar. Mi planteamiento era no hacer la general. El equipo me pidió que probara para ver si mejoraba, y por respeto lo he intentado pero no me estaba encontrando bien y me he dejado llevar”.
El alicantino dijo que en realidad no ha sido un mal día, fruto de malas sensaciones. “Un poco como las de toda la Vuelta”, comentó. “Yo no tenía ese peso de luchar por la general, lo teníais vosotros”, aseguró preguntado por los periodistas que le esperaron en la línea de meta.
“Yo desde el inicio sabía cómo estaba y cómo venía, es normal crear expectación y que la gente espere que haga la general como siempre he hecho. Pero para mí lo que ha pasado hoy no es como en el Giro, que fue un palo más duro”.
Vino a confirmar que, una vez empezó a sentirse mal y perder de rueda a los favoritos, “me he dejado llevar”. Ahora toca “mirar hacia adelante, intentar ir a por alguna etapa, ayudar al equipo y preparar lo mejor posible el Mundial”, concluye.