Prueba: SRAM Red eTap

Tras una larga espera, montones de fotos espía y mucha tinta vertida, por fin tenemos en nuestras manos el grupo electrónico sin cables de los norteamericanos al que hemos sometido a un intenso test.
Sergio Palomar - Fotografía: wwww.cesarlloreda.com -
Prueba: SRAM Red eTap
Exprimimos el novedoso grupo inalámbrico de SRAM

Todo acaba llegando a su fin. Probar este grupo ha sido el colofón a mucho tiempo preguntando a la gente de SRAM en cada presentación acerca del mismo. Al principio con el argumento de que no iban a desarrollar un grupo electrónico al quedarle mucho recorrido a los mecánicos y posteriormente declarándonos que algo estaban probando hasta que por fin, en la pasada edición de Eurobike, pudimos tocarlo. Como no podía ser de otra forma, SRAM no se iba a limitar a reproducir su grupo mecánico y adoptar un funcionamiento electrónico. Con sus rivales ya plenamente asentados necesitaban de un buen golpe de efecto y este ha sido la adopción de un sistema sin cables para el que se ha desarrollado el protocolo de comunicación AIREA con encriptación de 128 bits que asegura una total ausencia de interferencias, como pudimos comprobar a lo largo de este test. La expectación generada ha sido grande y tras pedalear con él durante más de 1.500 kilómetros estamos en posición de afirmar que no quedaréis defraudados con el resultado.

DESVIADOR

Hereda el movimiento Yaw de la versión mecánica, lo que obliga a prestar especial atención durante la instalación. A cambio sólo son necesarias dos posiciones fijas, plato grande o pequeño para un funcionamiento sin roces, lo que alarga la vida de la batería. Al final de nuestra prueba el LED que indica la carga continuaba en verde fijo, lo que significa aún más de 22 horas de duración.

BLIPS

Estos pequeños botones auxiliares funcionan como un útil complemento de las manetas de cambio, ya que podemos ubicarlos en la parte que más nos interese del manillar. Se añaden al sistema mediante un cable enchufado en uno de los dos conectores libres de cada maneta y los podemos fijar en la bici bajo la cinta de manillar o mediante los útiles anclajes que comercializa SRAM. Su tacto es bastante duro, por lo que resultan un tanto difíciles de apretar usando guantes largos de invierno.

BATERÍAS

Con un tamaño reducidísimo y unos livianos 24 g, podemos cargarlas en apenas una hora. Ambas son intercambiables entre el cambio y el desviador, por lo que si se agotase la batería del cambio, el elemento que más consume, no nos quedaríamos tirados ya que seguramente a la del desviador aún le restará mucha carga. Si no vamos a utilizar la bici en unos días conviene retirarlas para evitar que pierdan carga por las corrientes residuales o simplemente porque apoyemos la bicicleta y quede alguna maneta pulsada como nos ocurrió al final de nuestra prueba.

MANETAS

Con un diseño minimalista en la línea de las de SRAM Red mecánicas, mantienen la filosofía de una única palanca empleándose la izquierda para bajar piñones y la derecha para subirlos. Si queremos cambiar de plato pulsaremos ambas a la vez. Bajo la goma descubrimos un par de conectores para los mandos satélite y los tornillos de la tapa que alberga la batería, una pila CR2032 con una duración anunciada de hasta 2 años.

CAMBIO

Actualmente sólo se encuentra disponible en versión de pata corta, lo que implica que la corona más grande que podemos montar es un 28. Tratamos de llevar a la batería al límite de su duración, pasando de verde a rojo tras 42 horas de uso -1.244 km- y a rojo parpadeante, que indica que está próxima a agotarse, después de 50 h -1.525 km-, lo que cumple con las especificaciones, ya que hemos de tener en cuenta que la capacidad máxima de las baterías llega tras varias cargas y se ha utilizado el grupo en condiciones frías, que reducen la duración.

SIN FISURAS

Tras 51 horas y 42 minutos, 28 entrenamientos y un total de 1.585 km, incluyendo todo tipo de terrenos, sesiones en rodillo, jornadas de lluvia e incluso una carrera de categoría máster, podemos afirmar que el SRAM Red eTap es un grupo consistente y plenamente fiable con el que no hemos tenido ni un solo problema de funcionamiento más allá del fallo de uno de los mandos auxiliares Blips a causa de la desconexión del conector de la maneta, en parte culpa nuestra al montarlo con el cable demasiado tirante. Ya al final de la prueba detectamos otro inconveniente al darnos cuenta de que los tornillos que ajustan los topes del desviador habían rozado con el interior de la biela, una incidencia de la que ya está al tanto SRAM y que se solucionará con unos tornillos más cortos.

Sin embargo, en lo que respecta al funcionamiento, sólo podemos tacharlo de impecable. En el cambio trasero los saltos son rápidos y nítidos, aunque nos gustaría contar con la posibilidad de ajustar la velocidad del cambio múltiple cuando mantenemos pulsada la maneta -resulta más rápido realizar pulsaciones repetidas-. Nos costó varias salidas reeducar a nuestro cerebro, acostumbrado a subir piñones con la mano derecha, pero tras el lógico periodo de adaptación la operación resulta muy intuitiva, incluso el cambio de platos accionando ambos pulsadores. Nos ha gustado que las manetas cuenten con unos clicks definidos y un ligero recorrido que nos hace ser perfectamente conscientes de cada cambio aun con guantes largos. No podemos negar que hemos maltratado el grupo, sin cortarnos a la hora de atravesar la cadena cuando era necesario, lavando la bici con agua a presión, cambiando sin miramiento en plena carrera o haciendo un buen montón de kilómetros en dos jornadas dantescas de frío y lluvia. A pesar de estas perrerías, todo ha ido perfecto a lo largo de la prueba, por cierto, sin ningún tipo de interferencia en la señal entre los distintos componentes.

EL SUEÑO DE LOS MECÁNICOS

Uno de los grandes inconvenientes de los grupos cableados, ya sean electrónicos o mecánicos, es su instalación. Los ya generalizados cableados internos convierten muchas veces la tarea en un auténtico suplicio. Desde el primer momento pudimos disfrutar de lo sencillo que se vuelve este proceso con el Red eTap y en tan sólo 30 minutos teníamos lista para rodar la Focus Izalco Max sobre la que montamos el grupo.

El procedimiento es simple. Se vinculan los componentes siguiendo el proceso descrito en las instrucciones y simplemente colocamos cambio, manetas y desviador en la bici. Este último es un poco más laborioso al requerir cierta atención en la colocación de las marcas de alineamiento. Sólo el cable de freno nos puede retrasar un poco, un componente que aún dista mucho de llegar a ser inalámbrico.

PESOS

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