Perdemos hasta 48 horas al año en atascos que congelan nuestro tiempo y retrasan muchos planes. Para reflexionar y demostrar cómo recuperarlas, Decathlon lo tangibiliza congelando una e-bike junto a la estación de Principe Pío, por la que cada día pasan miles de madrileños ansiados por no llegar tarde a sus destinos.
Durante los días 12 y 13 de mayo, miles de madrileños son testigos de esta reivindicación en pleno centro de la ciudad. Porque en Madrid, como en muchas otras ciudades, el tráfico no solo colapsa las calles: condiciona la forma en la que vivimos. Según datos de movilidad, los madrileños pierden de media 48 horas al año en atascos y movilidad urbana, el equivalente a dos días completos detenidos dentro del coche.

Un dato asumido, pero pocas veces cuestionado. Porque cuando la congestión se convierte en rutina, el problema deja de percibirse como excepcional para formar parte de nuestro día a día. Y es precisamente ahí donde radica su gravedad: en todo el tiempo que dejamos de vivir sin darnos cuenta.
Como parte de una campaña para impulsar la movilidad urbana, Decathlon hace tangible este dato con una experiencia física imposible de ignorar: una e-bike congelada en un gran bloque de hielo que se derrite durante el mismo tiempo que los ciudadanos pierden al año en atascos.

Una acción tan simple como reveladora: cuando el tiempo perdido se materializa, deja de ser un dato para convertirse en una realidad difícil de ignorar. Porque más allá de la cifra, hablamos de horas que no dedicamos a hacer deporte, a estar con amigos o a disfrutar de la ciudad.
Como solución a ese tiempo “en pausa” la bicicleta eléctrica se posiciona como una opción ágil, eficiente y alineada con una movilidad más sostenible. En este sentido, la propuesta de Decathlon se centra en e-bikes como la que acaban de presentar, la Bicicleta Eléctrica E-ACTV 100: versátil y potente, pensada tanto para escapadas de fin de semana por el campo como para desplazamientos diarios por la ciudad, y con una autonomía de hasta 70 km.
“Desde Decathlon no nos quedamos solo en lanzar un mensaje, sino que construimos una experiencia que conecta con la realidad de las personas -comenta Francesca Musacchio, directora de marketing de Decathlon-. Esta acción es el punto de partida de una conversación más amplia que estamos amplificando a través de medios, nuestros canales y nuestros embajadores, con un objetivo claro: queremos demostrar que, con nuestras e- bikes, existe una forma más ágil, accesible y real de moverse por la ciudad".
De este modo, la acción pone el foco en el problema a la vez que plantea una solución concreta y accesible, construyendo además una narrativa en tiempo real a través de la evolución del deshielo y la interacción con los ciudadanos. Un recordatorio de que cada minuto cuenta y de que el cómo nos movemos también define cómo vivimos la ciudad.



