Purito Rodríguez y Yamaha TMAX, éxitos compartidos

El ciclista, retirado como profesional a finales de 2016 tras una exitosa carrera, sigue disfrutando de otra de sus grandes pasiones, la conducción a dos ruedas, a bordo de su maxi- scooter Yamaha TMAX

Purito Rodríguez y Yamaha TMAX, éxitos compartidos
Purito Rodríguez y Yamaha TMAX, éxitos compartidos

Joaquín “Purito" Rodríguez ha sido uno de los “grandes" del ciclismo mundial estos últimos años. Su envidiable palmarés le ha llevado a ser considerado como uno de los mejores ciclistas españoles de todos los tiempos. A sus 40 años y tras 15 como ciclista profesional, sabe lo difícil que ha sido alcanzar los éxitos que atesora su carrera.

Purito Rodríguez siempre ha tenido las cosas muy claras. Sabía lo que quería y cuándo era el momento de darlo todo por su carrera. Y también, cuándo era momento de parar. ¿Retirada? Nadie le tenía que decir cuál iba a ser su fecha de caducidad. Solo él iba a decidir el momento de abandonar, dejar atrás una de sus pasiones y empezar a disfrutar de otras muchas a las que tuvo que renunciar durante años.

Ya fuera de la máxima competición, puede sentirse orgulloso de los éxitos conseguidos. Mira hacia adelante con la tranquilidad del deber cumplido y la satisfacción de, ahora sí, poder moverse con libertad y disfrutar de otra de sus grandes pasiones, la conducción a dos ruedas. Pero esta vez, con su propio maxi- scooter. Y es ese espíritu luchador, por mejorar temporada tras temporada, por trabajar duro por ser el mejor y conseguir la victoria, lo que lo ha vinculado tan estrechamente con la nueva Yamaha TMAX.

La séptima generación de la Yamaha TMAX la ha catapultado definitivamente al estrellato, a un terreno solo reservado para unos pocos. Este maxi- scooter no solo lidera la categoría desde hace casi dos décadas, la define. El TMAX ha trascendido todos los límites de su segmento, dejando con la boca pequeña a aquellos que, ingenuamente, se denominan competidores, pero nunca se han sido capaces de desbancar al TMAX de su trono.

Con carreras compartidas, ambos iniciaron su andadura profesional el año 2001, Purito Rodríguez se ha convertido en el embajador perfecto de la marca nipona. Su pasión viene de lejos, aunque su vinculación por ella se ha hecho esperar.

Tras dejar la competición, sus “otros" sueños se empezaron a hacer realidad con la adquisición de su primera Yamaha TMAX modelo 2017. Liberado de las obligaciones propias de cualquier deportista profesional, llegó el momento de seguir disfrutando sin límites, siguiendo esa llamada interior que le empuja sin remedio a manos de esta joya sobre ruedas convertida en leyenda.

Purito Rodríguez y Yamaha Tmax, éxitos compartidos

Purito Rodríguez con su Yamaha Tmax

Su nuevo TMAX 560 le permite desplazarse allá donde quiere, con una sensación inexplicable. Exclusividad al máximo nivel en cada pequeño detalle, mejorado para reafirmar su verdadera superioridad. Con un diseño más deportivo, líneas más agresivas y un motor más potente de 560 cc, aporta sensaciones en Purito solo alcanzadas en esos precisos momentos en los que, con la última pedalada, tocas el cielo y saboreas el triunfo de una victoria más que merecida.

Purito Rodríguez lo tiene claro. “Todo el sacrificio ha valido la pena. Si tuviera que nacer de nuevo, volvería a elegir esta vida. ¿Y mi moto? También lo tengo claro, seguiría siendo la Yamaha TMAX". Pertenecer a algo no se elige. Se siente.