José Joaquín Rojas: una trayectoria al servicio del Movistar (2ª Parte)

Dio el salto a profesionales de la mano de Manolo Saiz, en el Liberty Seguros, y desde 2007 corre para la estructura del actual Movistar Team, donde se ha convertido en una pieza clave para sus líderes.

Rafa Simón.

José Joaquín Rojas en una imagen de la pasada Vuelta a España. Foto: Photo Gomez Sport
José Joaquín Rojas en una imagen de la pasada Vuelta a España. Foto: Photo Gomez Sport

Aquí puedes leer la 1ª parte de "José Joaquín Rojas: una trayectoria al servicio del Movistar"

Con “el Bala", la complicidad suavizaba cualquier exceso. Apoyarle era fácil. En cambio, con Nairo Quintana, no lo fue tanto. El colombiano llegó al equipo muy joven. Pero, su calidad, apenas entendía de crecimiento paulatino. En tan sólo un año, sus resultados de dispararon, algo para lo que nadie le había preparado. En 2013, su precocidad le puso muy cerca de Chris Froome en la disputa de aquel Tour. Nairo, desde el principio, parecía nervioso, algo incontrolado.

Por eso, tanto Rojillas como Imanol decidieron reunirse con él: “Nairo, Imanol y yo somos gente experimentada. Te pedimos que por favor estés tranquilo. Entendemos que quieras estar siempre viendo cabeza, pero de eso ya nos encargamos nosotros. Tu sólo encárgate de hacer tu trabajo cuando la carrera vaya hacia arriba. Déjanos a nosotros decidir si hay o no peligro, para que el equipo pueda seleccionar esfuerzos y no lleguemos excesivamente cansados a la última semana, ¿de acuerdo?", zanjó el murciano ante el asentimiento de Nairo.

José Joaquín Rojas: una trayectoria al servicio del Movistar (1ª Parte)

Rojas en una imagen de la temporada 2014

Con el tiempo, llevar a Nairo se convirtió en algo natural. El colombiano era un valor seguro para el equipo. Pero, en una nueva exhibición de Nairo en la Vuelta de 2016, todo iba a cambiar para Rojillas. En la antepenúltima etapa, cuando descendía el Alto de Tollos, su rueda delantera derrapó, deslizándose por la cuneta hasta empotrar su pierna contra el quitamiedos. Cuando abrió los ojos, su quejido era seco. Su cuerpo, empapado en polvo gris, tosia curvado, obligándole a ver como su tibia palpitaba en sangre.

José Joaquín Rojas: una trayectoria al servicio del Movistar (1ª Parte)

En la Vuelta a España 2016 sufrió una fractura abierta de tibia y peroné tras golpearse con un guardarrail en un descenso.

Optó por no hundirse. Por no engordar ni un solo gramo. Por recordar la cabezonería con la que impresionó a Manolo Saiz. Tras tres meses pudo subirse a una bicicleta, pero apenas si podía sacar el pie del pedal. Siempre tuvo la ayuda del Doctor Esparza, que incluso le acompañó en sus entrenamientos, hasta que volvió a salir del infierno seis meses después de la caída.

Pero Rojillas, tras tantas temporadas, ha tenido mucho más líderes a su cargo. Años después llegó Mikel Landa. El vasco había recalado en el equipo para portar galones, pero nunca se dejó guiar por su ego. Demostró ser buen compañero y, muchas veces asesorado por Rojas, supo entender cuando había que dejar a otros tener la batuta.

Todo ocurrió el año pasado, en el Giro de Italia. Rojillas había hecho toda la pretemporada al lado de Mikel. La idea era ir a disputar la general con él. El equipo había diseñado una estrategia basada en un único líder. Sin embargo, tras la segunda etapa, Richard Carapaz, que acudía como hombre de apoyo se había postulado como otro firme candidato al triunfo final. Rojas, que conocía a Richard desde su llegada al equipo, había sido elegido por Unzue para ejercer de capitán en ruta. Por eso, no tuvo que esperar a que nadie le dijera nada. Decidió reunirse a solas con el joven ecuatoriano. Le habló claro, como siempre lo había hecho: “Vamos a disputar el Giro con Landa, pero no te vamos a utilizar a no ser que sea estrictamente necesario. Vas a estar en la recámara pero, si la cosa cambia, te vamos a apoyar, y yo el primero", le explicó. Richard agradeció mucho su franqueza.

José Joaquín Rojas: una trayectoria al servicio del Movistar (1ª Parte)

El murciano junto a su compañero Richard Carapaz en el Giro 2019 que conquistó el ecuatoriano. Foto: Bettini Photo

Para él su joven pupilo nunca ha actuado por egoísmo, siempre habían sabido comunicarse por la vía de la sinceridad y siempre que le daba un consejo, sabía aceptarlo. Con el paso de las etapas, el equipo comprendió que definitivamente había que trabajar para Carapaz, por lo que, Rojas decidió llevar a cabo otro encuentro privado, esta vez con Mikel: “Tío, ya sé que el líder desde el principio eras tú, pero tienes que comprender que Richard está muy fuerte", le dijo. Mikel aceptó sin dudarlo.

Un nuevo salto de piñón desvía su atención. Hace semanas ni se hubiera percatado. El ciclismo de estos días es de paisaje estático. Sin sonidos. Pero Rojillas le debe tanto. Ahora él es uno de esos ciclistas que los más jóvenes quieren tener como referente. Y él debe ayudar a que crezcan con juicio. Héctor Carretero, cuando llegó al equipo, no disimulaba su deseo de ganar. Como cuando era amateur. Sus miradas a Valverde le delataban. Pero Rojillas se percató de ello. “Sé que quieres ganar, que llegas con hambre. Yo también la tenía cuando entré en el equipo. Mira a Erviti. ¿Crees que no la tenía él?", preguntó a Carretero. El joven ciclista agachó la mirada. “Si claro", respondió con timidez. “Pues su trabajo está igual de valorado por el pelotón mundial que los triunfos que remata Alejandro, no lo olvides".

José Joaquín Rojas: una trayectoria al servicio del Movistar (1ª Parte)

Rojas junto a su amigo y paisano Alejandro Valverde. Son dos de los grandes pilares del Movistar Team. Foto: Photo Gomez Sport

Al recordar sus propias palabras no puede evitar sonrojarse. Se está haciendo mayor. Pero, sus consejos, se respetan. Simbolizan la trayectoria de un hombre que siempre ha hecho un servicio fiel al Movistar, olvidándose de su ego.

1ª parte de "José Joaquín Rojas: una trayectoria al servicio del Movistar"