Bernal pasa al ataque en la deslucida batalla dolomítica y deja el Giro casi sentenciado

Inapelable victoria en Cortina d'Ampezzo del colombiano, que saca notables diferencias en una etapa reina recortada por las condiciones climatológicas. Caruso queda ahora como su principal adversario en la general, a 2´24".

Egan Bernal gana en Cortina d'Ampezzo y deja el Giro casi sentenciado. Foto: Roberto Bettini / Bettini Photo
Egan Bernal gana en Cortina d'Ampezzo y deja el Giro casi sentenciado. Foto: Roberto Bettini / Bettini Photo

Egan Bernal es el gran patrón del Giro de Italia 2021 y hoy lo ha vuelto a demostrar ganando a lo grande una etapa reina deslucida, recortada en kilometraje y dureza por la climatología adversa y que no hemos podido seguir en su mayor parte por la falta de imágenes. 

La etapa, que originalmente presentaba 212 km y cuatro colosos dolomíticos, quedó reducida a 153 y solo dos altos puntuables, La Crosetta y el Passo Giau (9,9 km al 9,3%), que se coronaba a 18 del final y debía ser el punto clave de la etapa. Efectivamente lo fue, y en sus duras rampas un dominador  Egan Bernal atacó y dejó a todos su rivales para lanzarse a por Antonio Pedrero (Movistar Team), quien encabezaba la carrera tras formar parte de la numerosa y potente fuga del día. 

 

El colombiano desplegó toda su clase y potencia en Giau, puerto que coronó con 46" de ventaja sobre Caruso, 1´13" respecto Bardet, 1´30" sobre Almeida, Carthy y Ciccone... y más de dos minutos respecto a Vlasov y Simon Yates, dos de sus principales rivales en la general y que hoy han recibido un duro golpe. Bernal pasó al ataque para dejar casi sentenciado el Giro de Italia. 

No cambiaron mucho las cosas en el rápido descenso hasta la meta en Cortina d'Ampezzo. La principal novedad fue que Bardet, un gran bajador, se lanzó a tumba abierta para alcanzar a Caruso, que ahora queda como la principal amenaza del líder. Ambos entrarían a 26" de Bernal, el primer corredor que gana una etapa en el Giro luciendo la maglia rosa desde Simon Yates en 2018. Hasta le dio tiempo a despojarse del chubasquero para lucir el maillot de líder en su entrada a meta. A lo gran campeón

Ciccone, Carthy y Almeida se dejaron 1´18", Vlasov 2´10", Simon Yates 2´36"... y un vacío Remco Evenepoel más de 24 minutos. En la general el colombiano del INEOS cuenta ahora con 2'24" de ventaja sobre Caruso, 3'40" respecto a Carthy -que ya ocupa puestos de podio tras el gran trabajo de su equipo hoy- y más de 4 minutos sobre Vlasov, Yates y Ciccone. Nadie puede imaginarse a estas alturas un ganador que no sea un Egan Bernal que vuelve a ser el gran ciclista que nos deslumbrara en 2019, ofensivo y dominador. 

 

Menos kilómetros, menos dureza

La mala climatología nos privó en parte de lo que prometía ser una espectacular batalla dolomítica. La considerada etapa "reina" quedó recortada en kilómetros y dureza por la "condiciones climatológicas extremas". Se cancelaron las subidas al Passo Fedaia (14 km al 7,6%) y Passo Pordoi (11,8 km al 6,8%), y la jornada quedó en 153 km con La Crosetta de inicio (11,8 km al 6,8%) y el durísimo Passo Giau (9,9 km al 9,3%, que se coronaba a 18 del final) como punto clave. Éste coloso pasaba a ser además la "Cima Coppi" del Giro, con sus 2.232 metros de altitud.

En las primeras rampas de La Crosetta se sucedían los ataques y se terminó configurando una escapada de 24 ciclistas de mucho nivel con corredores como Dan Martin, Joao Almeida, Vincenzo Nibali, Gianluca Brambilla, Gorka Izagirre, Matteo Fabbro, Felix Grossschartner, Davide Formolo, el ganador en el Zoncolan Lorenzo Fortunato… y tres Movistar,  Pedrero, Villella y Einer Rubio.

En la larga bajada de La Crosetta, con una lluvia persistente que no dejaba de caer, se fraccionaba este grupo quedando en cabeza un sexteto con Almeida, Formolo, Pedrero, Gorka Izagirre y los Trek-Segafredo Nibali y Amanuel Ghebreigzabhier. El eritreo tiraba con fuerza para aumentar las diferencias, que a 90 km del final eran de 1´30” sobre los otros 18 ciclistas de la fuga original y más de cinco minutos y medio sobre un pelotón comandado por los INEOS. Una situación de carrera interesante ya que Joao Almeida se encontraba a 8´32” en la general. 

 

En un terreno que ya no dejaba de picar hacia arriba, camino de afrontar las primeras rampas del Passo Giau, el pelotón absorbía a los ciclistas intercalados, mientras el sexteto circulaba con buen ritmo y más de cuatro minutos de adelanto. En la subida no puntuable al Colle Santa Lucía, previa al decisivo Giau, EF Education-Nippo tomaba el relevo de INEOS y ponía a tirar a Tejay Van Garderen y a Alberto Bettiol, cuyos exigentes ritmos hicieron una importante selección, dejándolo reducido a unas 30 unidades. Entre los que se cortaron estaba un Remco Evenepoel que hoy se ha dejado una minutada en Cortina d´Ampezzo.

Los fugados, ya sin Ghebreigzabhier, afrontaban  la  subida al Passo Giau con apenas un minuto y medio de renta. En una rápida bajada previa a este coloso Pedrero atacaba y tomaba unos metros de ventaja, y en las primeras rampas era alcanzado por Nibali y Formolo, quien forzó el ritmo para marcharse. Pero el tarraconense del Movistar Team reguló muy bien y volvió a superar al italiano del UAE Team Emirates.

En el grupo de favoritos tiraba Simon Carr (EF Education Nippo) y cedía Simon Yates. Poco antes lo había hecho Aleksandr Vlasov con un problema mecánico. Solo quedaban siete en ese grupo principal (Carr, Carthy, Bernal, Daniel Martinez, Caruso, Bardet y Ciccone) cuando el líder desplegó toda su furia para destrozar la carrera. Sin levantarse de la bicicleta puso un ritmo demoledor con el que dejó a todos sus rivales, superó a Pedrero y se lanzó a por la victoria, su segunda en este Giro. De ahí hasta la cima de Giau no cesaría de ampliar su ventaja para dejar la carrera casi vista para sentencia. El patrón de la corsa rosa ha dado un nuevo golpe de autoridad en la recortada etapa reina. 

 

CLASIFICACIONES

 

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