Caruso honra al ciclismo en Alpe Motta y Bernal acaricia el triunfo final

El italiano del Bahrain-Victorious, segundo en la general, se lanzó en el descenso del primer puerto del día, en compañía de Pello Bilbao, para unirse a la escapada y hacer trabajar a Ineos-Grenadiers, que supo defender la renta de Bernal, apoyado en el gran trabajo de Castroviejo y Martínez.

Víctor Marcos/EFE. Fotos: Bettini Photo

Damiano Caruso
Damiano Caruso

En el último día de montaña, el colombiano Egan Bernal (Ineos-Grenadiers), apoyado en su gran equipo, solventó la etapa reina con maestría y sentenció practicamente la 'corsa rosa', mientras que el italiano Damiano Caruso (Bahrain-Victorious), más valiente que nunca, se llevó la jornada tras un lejano ataque y consolidó su segundo puesto de la general.

Con unos últimos 50 km vibrantes, el francés Romain Bardet (DSM) y Caruso pusieron en jaque la carrera, especialmente el transalpino, que se valió de Pello Bilbao para intentar dar un vuelco imposible a la general.

Nunca se puso nervioso Bernal, que tuvo en Jonathan Castroviejo y en Daniel Felipe Martínez a sus dos mejores gregarios. Ni en San Bernardino, ni en Spluga, ni en Alpe Motta abandonaron a su líder, que saldrá en la contrarreloj final de este domingo con 1'59'' de ventaja sobre Caruso. El italiano, además de agenciarse la etapa de forma meritoria, aumentó su ventaja respecto a Simon Yates (BikeExchange), tercero en la general, que hoy no tuvo su mejor día.

 

 

La 20ª etapa del presente Giro de Italia (Verbania - Valle Spluga-Alpe Motta, de 164 km), última batalla alpina de la carrera, presentaba un encadenado de tres colosos en sus últimos 80 km que podían dinamitar la 'corsa rosa' si la pelea se planteba desde lejos: para empezar, el interminable Passo San Bernardino (23,7 km al 6,2%), después el Passo dello Spluga (8,9 km al 7,3%) y como traca final Alpe di Motta, de 7,3 km al 7,6%.   

Los movimientos para buscar la escapada se produjeron practicamente de salida, pero no sería hasta el kilómetro 35 aproximadamente cuando se formaría la fuga buena: De Bondt, Vervaeke, Pellaud, Visconti, Grossschartner, Albanese, Van der Hoorn, Jorgenson y Denz lograban abrir hueco, mientras por detrás se sucedían los ataques para enlazar. 
La cabeza de carrera afrontaba las primeras rampas del eterno Passo San Bernardino con algo menos de 4 minutos de ventaja y BikeExchange controlando el ritmo en el pelotón, en colaboración con Trek-Segafredo y Deceuninck-Quickstep.

Vervaeke (Alpecin-Fenix) y Grossschartner (Bora-Hansgrohe) decidían abandonar la disciplina de la escapada y emprender la aventura por su cuenta. Un dúo al que poco después de unirían Albanese (Eolo-Kometa) y Visconti (Bardiani). Por detrás, BikeExchange comandaba el pelotón, pero sin imprimir una velocidad realmente exigente. El sueño de los aficionados por ver una etapa movida desde el puerto más duro de la jornada comenzaba a desvanecerse, mientras Pellaud (Androni) entraba también en el grupo delantero, mediada la ascensión.

La fuga del día, poco antes del Passo San Bernardino
La fuga del día, poco antes del Passo San Bernardino


A partir de ese momento, el DSM de Bardet se ponía al frente del pelotón, añadiendo un puntito más de esfuerzo en el gran grupo, todavía inusualmentente numeroso, y reduciendo la ventaja de los escapados a menos de dos minutos. Una renta que se quedaba ya en solo un minuto al paso por la cima de San Bernardino. 

Bardet se lanzaba a tumba abierta, junto con dos compañeros -Storer y Hamilton-, tratando de contactar con cabeza de carrera, algo que lograrían a 50 km del final, justo al final del descenso. Un movimiento que animaba también a los Bahrain-Victorious a intentarlo, con Bilbao y Caruso -2º en la general- entrando a continuación en la escapada. Situación que obligaba a Ineos-Grenadiers a trabajar en el pelotón para controlar las diferencias, aún muy escasas, y nada preocupantes, en principio...

Camino del Passo dello Spluga, Bilbao, Storer y Hamilton se dejaban la piel tirando en la fuga, contra el todo poderoso equipo de Egan Bernal que, en colaboración con algún BikeExchange, lograban mantener la renta de Caruso, Bardet y compañía en poco más de 20''. 

Caruso y Bardet, en compañía de Bilbao y Storer, intentaron la heroica.
Caruso y Bardet, en compañía de Bilbao y Storer, intentaron la heroica.

Ya en las exigentes rampas de Spluga, Vervaeke se convertía en un 'aliado' inesperado de los DSM y los Bahrain en la fuga, aumentando la ventaja hasta los 35'', haciendo saltar las alarmas en el pelotón, donde el equipo del líder tenía que comenzar a agotar balas antes de tiempo; Bernal se quedaba solo con Narváez, Castroviejo y Daniel Felipe Martínez, con 35 km aún por delante. La emoción... y el nerviosismo hacían acto de presencia.

Al trabajo de Vervaeke daba continuidad un gran Pello Bilbao, que incrementaba la renta de la fuga hasta los 45'' sobre Bernal, acompañado ya solo de Castroviejo y Martínez. Tras éstos, agazapados, Yates, Almeida y Vlasov se mantenían a la expectativa. El descenso de Spluga -con el piso mojado- se antojaba más que interesante.

Storer, Bilbao, Bardet y Caruso coronaban en solitario con 43'' de ventaja sobre un reducido pelotón, encabezado por un voluntarioso Castroviejo y seguido de Aleksandr Vlasov, que nada más sobrepasar la pancarta de la cima se lanzaba en un descenso rapidísimo y arriesgado. Una actitud, la del ruso, que provocaba numerosos cortes en el grupo de Bernal, entre ellos, el de Daniel Felipe Martínez que tenía que desgastarse durante unos cuantos kilómetros para volver a entrar junto a sus compañeros.

Tremendo el trabajo de Castroviejo hoy.
Tremendo el trabajo de Castroviejo hoy.


Con la ventaja estabilizada en los 40'', gracias al tremendo trabajo de Castroviejo en favor de la 'maglia rosa', el cuarteto delantero se plantaba a los pies del Alpe Motta, a 10 km para la conclusión, con la sensación de que el castigo infligido a los Ineos-Grenadiers no iba a ser suficiente. 

Ya en las primeras rampas, Storer explotaba por delante, 'Castro' hacia lo propio por detrás. Era el turno de Bilbao en la fuga, y Daniel Felipe Martínez en el grupo del líder. El de Gernika apenas aguantaría unos metros, guiando a su compañero y jefe de filas Damiano Caruso, en compañía de Romain Bardet. El italiano agradecía el esfuerzo de Pello -palmadita en la espalda mediante- y ponía el 'turbo' con el objetivo de ganar la etapa, con el francés soldado a su rueda, a falta de 6 km para el final.

Martínez, guiando a Bernal con mano de hierro, hacía sufrir a Almeida y lograba reducir la renta del dúo cabecero a poco más de 30''. Yates, Vlasov y Carthy se mantenían también en el grupo de la 'maglia rosa', pero con el tanque de combustible practicamente vacío ya.

3 km para meta y 20'' mediante, Martínez y Bernal, llevando con el gancho a Vlasov, Almeida, Yates y Carthy, amenazaban a Bardet y Caruso que, por fin, lograba soltar al correoso francés a 2.000 metros para el final. El ruso de Astana reventaba y la principal amenaza del italiano del Bahrain era el dúo de colombianos de Ineos-Grenadiers. Pero al siciliano ya no se le iba a escapar una victoria más que merecida.

Ya dentro del último km, Martínez explotaba, Bernal cazaba a Bardet... y la victoria comenzaba a escribirse en italiano en Alpe Motta. Caruso alcanzaba la gloria, tras una portentosa actuación, con 24'' sobre el líder de este Giro de Italia, que ya tiene practicamente en sus manos, y 35'' sobre Martínez, que sobrepasaba a Bardet en los últimos metros. Simon Yates, por su parte, entraba a casi un minuto del italiano, alejando sus opciones de desbancarle del segundo puesto en el podio final de Milán. Un podio que, salvo infortunios, parece ya bastante definido entre el colombiano, el italiano y el británico.

 

Clasificaciones

 

Simon Yates, ganador en Alpe di Mera. Foto: Luca Bettini / Bettini Photo

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